Los productos que lanzarán al mercado son los cigarrillos West, Gauloises, Drum y Golden Virgina. En principio, tratarán de pisar fuerte en el segmento de precios bajos (desde $35), un sector que viene creciendo en paralelo a la caída del poder adquisitivo y que hoy representa cerca del 16% del share. El resto de la torta se la reparten las gigantes Philip Morris (Massalin) y British American Tobacco (ex Nobleza Piccardo).
“Enorgullece que una compañía de la talla e historia como Imperial Tobacco. nos haya elegido para desarrollar en conjunto esta estrategia de expansión y crecimiento regional”, señaló Pablo Otero, Presidente de Grupo Madero Sur, controlante de Tabacalera Sarandí.
Tabacalera Sarandí es una empresa familiar con una tradición de 130 años en distribución y manufactura de tabacos y actualmente emplea a más de 290 trabajadores. Entre sus productos se destacan los cigarrillos Red Point, una de las principales marcas del segmento de bajo precio. El ejecutivo explicó que “esta alianza permitirá jerarquizar, complementar y fortalecer nuestra cadena de distribución. Red Point es líder en su categoría, como así lo es la línea de papeles OCB, además de tabacos de armar, puros, encendedores y afines conformando un pool de productos relacionados”.
El grupo Imperial Tobacco, en tanto, es la cuarta mayor tabacalera del mundo, con una facturación anual que ronda los u$s40.000 millones anuales. También es dueña de marcas como Fortuna y Davidoff que se venden en 160 mercados de todo el mundo, incluyendo los Estados Unidos y China.
Por otro lado, la Cámara Contencioso Administrativo Federal IV, suspendió ayer la aplicación de una ley conocida como de “impuesto mínimo”. La acción de no innovar dio marcha atrás con la intención de fijar un precio mínimo a la venta de cigarrillos.