
Arabela Carreras estrenó ayer su condición de gobernadora electa con una invocación repetida al diálogo, la “no confrontación” y la continuidad de un proyecto político “inclusivo”.
Sin nombrar a su principal rival de ayer –Martín Soria–, eligió las palabras y todos entendieron. Tampoco se privó de subrayar que el “sueño” del que se siente heredera “lo empezó y lo continúa Alberto Weretilneck”. El festejo de Juntos, que comenzó en un coqueto salón de la calle España y continuó después de las 22 en el gimnasio de Bomberos Voluntarios, tuvo mucho de alivio y desahogo. Carreras demoró su aparición pública hasta las 21.05, cuando la tensión por el resultado ya era historia. Casi una hora y media antes se había disipado la última incertidumbre y el triunfo de Juntos ya estaba asegurado. La única especulación giraba en torno a la diferencia de votos sobre el FpV y la composición de la futura Legislatura. Carreras inició la conferencia de prensa con un discurso casi de toma de posesión, en el que habló del “magnífico resultado”, del esfuerzo que significó “caminar palmo a palmo cada paraje de la provincia” y del “federalismo”, que aparece una y otra vez cuando les toca definir el escurridizo ideario de su partido. La gobernadora electa se preocupó por evitar cualquier desvío personalista. “Soy parte de un colectivo de personas que ha construido esto, que le cambió la vida a los ciudadanos”, afirmó. Aunque minutos después en Bomberos y ante cientos de militantes exaltó la figura del gobernador y su frustrada re reelección. “Alberto, este triunfo es tuyo y te lo merecés –exclamó–. Aunque no te dejaron y lo hicimos por vos”. el mensaje del gobernador.
