
Celeste Gómez, jefa del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la provincia, informó que Río Negro no es ajena a lo que pasa en el mundo, donde hay un “resurgimiento de enfermedades de transmisión sexual, específicamente la sífilis”.
En los últimos años se cuadruplicaron los casos de sífilis en nuestros país, según las estadísticas oficiales, y el pico de la enfermedad se da en el grupo de 15 a 24 años y crece la preocupación entre los profesionales de la salud.
Ese incremento se debe con exclusividad a la negación de los adultos al uso del preservativo, por lo que los profesionales de la salud hablan de un “fenomenal” y “alarmante” aumento, que genera preocupación. Celeste Gómez marcó precisamente a APP que “hay una actitud muy displicente de la gente al tener relaciones sexuales sin preservativo, aumentan las enfermedades de transmisión sexual porque disminuye el uso de preservativo”.
Atribuyó esta negligencia “a la conducta humana en estos tiempos en el que la vida se ha puesto tan difícil y angustiante para tantos; hay profesionales, sociólogos y psicólogos sociales, que se tendrían que sentar y explicar por qué no hay proyectos de vida o por qué da lo mismo cuidarse o no la vida”. Hay que abordar esto con una mirada más amplia que lo sanitario.
No obstante se trabaja en educación sexual integral y el departamento colabora con talleres y otras actividades de prevención, especialmente en las escuelas secundarias.
Indicó Celeste Gómez a APP que la enfermedad de la sífilis “genera una preocupación histórica al Ministerio de Salud porque Río Negro está enmarcado en una situación epidemiológica que está pasando en el país, en las Américas y en el mundo en general, que es el resurgimiento de enfermedades de transmisión sexual, específicamente la sífilis”.
Dijo que esta enfermedad es “fácilmente detectable, tratable, curable, pero si no es tratada a tiempo produce secuelas muy graves, no solamente en las personas, sino que si hablamos de una mujer embarazada con sífilis estamos hablando del nacimiento de un niño con sífilis congénita, que reviste características dramáticas, daños irreversibles neurológicos, cuando no la muerte neonatal o el aborto por sífilis”. Explicó que esta mujer embarazada tratada a tiempo en 21 días, soluciona el problema.
Informó que en la provincia hay niños con secuelas permanentes por sífilis, generalmente el noño nace con capacidades intelectuales muy reducidas, con ceguera, con sordera, entre otros.
¿Qué es la sífilis?
La sífilis es una ETS que puede causar complicaciones a largo plazo o la muerte, si no se trata de manera adecuada. Los síntomas en los adultos se dividen en fases. Estas fases son sífilis primaria, secundaria, latente y avanzada.
¿Cómo se propaga la sífilis?
Usted puede contraer sífilis mediante el contacto directo con una llaga de sífilis durante las relaciones sexuales anales, vaginales u orales. Las llagas se pueden encontrar en el pene, la vagina, el ano, el recto o los labios y la boca. La sífilis también puede propagarse de una madre infectada a su bebé en gestación.
¿Cómo se ve la sífilis?
A la sífilis se la llama “la gran imitadora” porque tiene muchísimos síntomas posibles y muchos de estos se parecen a los síntomas de otras enfermedades. La llaga de sífilis que aparece justo después de infectarse por primera vez no produce dolor y puede confundirse con un pelo encarnado, una cortadura con un cierre u otro golpe que no parece dañino. El sarpullido que aparece en el cuerpo durante la segunda fase de la sífilis y que no produce picazón se puede producir en las palmas de las manos y las plantas de los pies, por todo el cuerpo o solo en algunas partes. La sífilis también puede afectar los ojos y causar ceguera permanente. Esto se llama sífilis ocular. Usted podría estar infectado por la sífilis y tener síntomas muy leves o no presentar ningún síntoma.

Ejemplo de una llaga de sífilis primaria
¿Cómo puedo evitar contraer la sífilis?
La única manera de evitar las ETS es no tener relaciones sexuales vaginales, anales ni orales.
Si usted es sexualmente activo, puede hacer las siguientes cosas para disminuir las probabilidades de contraer la sífilis:
- Tener una relación mutuamente monógama a largo plazo con una persona que se haya hecho pruebas y haya tenido resultados negativos para las ETS.
- Usar condones de látex de manera correcta cada vez que tenga relaciones sexuales. Los condones previenen la transmisión de la sífilis al evitar el contacto con las llagas, pero a veces, las llagas pueden estar en áreas que el condón no cubre. La sífilis todavía se puede transmitir al tener contacto con estas llagas.
¿Tengo riesgo de sífilis?
Cualquier persona sexualmente activa puede contraer sífilis mediante las relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin protección. Hable con su proveedor de atención médica de manera honesta y abierta y pregúntele si debe hacerse la prueba de detección de sífilis o de otras ETS. Usted debe hacerse la prueba de sífilis con regularidad si está embarazada, es un hombre que tiene relaciones sexuales con hombres, tiene la infección por el VIH o una pareja que tuvo un resultado positivo a la prueba de sífilis.
Estoy embarazada. ¿Cómo afecta la sífilis a mi bebé?
Si está embarazada y tiene sífilis, puede transmitirle la infección a su bebé en gestación. Tener sífilis puede causar que su bebé nazca con bajo peso. También puede hacer que tenga mayor probabilidad de que su bebé nazca mucho antes o de tener un mortinato (un bebé que nace muerto). Para proteger a su bebé usted debe hacerse la prueba de sífilis durante el embarazo y en el momento del parto, si el resultado es positivo debe recibir tratamiento de inmediato.
Los bebés infectados pueden nacer sin los signos o síntomas de la enfermedad. Sin embargo, si no es sometido a tratamiento de inmediato, el bebé puede presentar graves problemas al cabo de unas cuantas semanas. Los bebés que no reciben tratamiento pueden tener muchos problemas de salud como cataratas, sordera o convulsiones y pueden morir.

Erupción secundaria de sífilis
en las palmas de las manos
¿Cómo sé si tengo sífilis?
Los síntomas en los adultos se dividen en fases.
Fase primaria:
Durante la primera fase (primaria) de la sífilis, es posible que note una única llaga, pero que haya muchas. La llaga aparece en el sitio por donde la sífilis entró al cuerpo. Por lo general, la llaga es firme, redonda y no causa dolor. Debido a que la llaga no causa dolor es posible que pase desapercibida. Las llagas duran de 3 a 6 semanas y se curan independientemente de que reciba tratamiento o no. Aunque las llagas desaparezcan, usted aún debe recibir tratamiento para que su infección no pase a la fase secundaria.
Fase secundaria:
Durante la fase secundaria, es posible que tenga erupciones en la piel o llagas en la boca, la vagina o el ano (también llamadas lesiones de la membrana mucosa). Esta fase suele comenzar con la aparición de una erupción en una o más áreas del cuerpo. Las erupciones pueden aparecer cuando la llaga primaria se está curando o varias semanas después de que se haya curado. Esta erupción puede tomar el aspecto de puntos duros, de color rojo o marrón rojizo en la palma de las manos o en la planta de los pies. La erupción por lo general no pica y a veces es tan poco visible que es posible que ni se dé cuenta de que la tiene. Otros síntomas que es posible que tenga pueden incluir fiebre, inflamación de las glándulas linfáticas, dolor de garganta, pérdida parcial del cabello, dolores de cabeza, pérdida de peso, dolor muscular y fatiga (sentirse muy cansado). Los síntomas de esta fase desaparecerán reciba o no tratamiento. Sin el tratamiento adecuado, la infección progresará a una fase latente y posiblemente a las fases más avanzadas de la enfermedad.
Fases latente y avanzada:
La fase latente de la sífilis comienza cuando todos los síntomas que tuvo antes desaparecen. Si no recibió tratamiento, usted puede seguir teniendo sífilis en su cuerpo por años sin presentar ningún signo o síntoma. La mayoría de las personas con sífilis sin tratar no evolucionan a la fase avanzada de esta enfermedad. Sin embargo, cuando esto sucede es muy grave y ocurriría entre 10 a 30 años desde que comenzó su infección. Los síntomas de la fase avanzada de sífilis incluyen dificultad para coordinar los movimientos musculares, parálisis (no poder mover ciertas partes del cuerpo), entumecimiento, ceguera y demencia (trastorno mental). En las fases avanzadas de la sífilis, la enfermedad daña sus órganos internos y puede causar la muerte.
En una infección de sífilis, un caso “temprano” es cuando un paciente ha estado infectado por un año o menos, por ejemplo la fase primaria y secundaria de la sífilis. Las personas que tienen infecciones de sífilis “tempranas” pueden propagar la infección más fácilmente a sus parejas sexuales. La mayoría de los casos de sífilis temprano ocurren actualmente entre los hombres que tienen sexo con hombres, aunque las mujeres y los bebés en gestación también presentan riesgo de infección.
¿Cómo sabrá mi médico si tengo sífilis?
En la mayoría de los casos, se puede realizar un análisis de sangre para detectar la sífilis. Algunos proveedores de atención médica diagnosticarán sífilis al analizar el líquido de una llaga de sífilis.
¿Se puede curar la sífilis?
Sí, la sífilis se puede curar con los antibióticos correctos que le recetará un proveedor de atención médica. Sin embargo, el tratamiento no revertirá ningún daño que la infección haya ya causado.
He recibido tratamiento. ¿Puedo contraer sífilis nuevamente?
El hecho de que haya tenido sífilis una vez no lo protege de tenerla de nuevo. Aún después de haber sido tratado de manera exitosa, usted puede volver a infectarse. Solamente las pruebas de laboratorio pueden confirmar si tiene sífilis. Se recomiendan las pruebas de seguimiento por un proveedor de atención médica para asegurarse de que su tratamiento haya sido eficaz.
Debido a que las llagas de la sífilis se pueden ocultar en la vagina, el ano, debajo de la piel que recubre el pene o la boca, es posible que no sea evidente si una pareja sexual tiene sífilis. A menos que sepa que sus parejas sexuales han sido evaluadas y tratadas, puede estar en riesgo de contraer sífilis otra vez de una pareja que no haya recibido tratamiento.

