

En medio de la pandemia de coronavirus, los organismos de salud pidieron el aislamiento como medida de prevención. Sin embargo, ¿Cuáles son los diferentes tipos de aislamientos y por qué es importante cumplirlos?.
Aislamiento sanitario
Es la conducta que se aplica ante un caso confirmado, un caso sospechoso o un contacto estrecho de este último. Es decir “que implican la posibilidad cierta o muy probable de portar el virus y transmitirlo”. Esos aislamientos tienen que ser estrictos y en su mayoría en ámbito hospitalario, con un seguimiento estricto por parte de cada jurisdicción.
Al día de hoy, se considera caso sospechoso a toda persona que presente fiebre y uno o más síntomas respiratorios (tos, dolor de garganta, dificultad respiratoria) sin otra causa que explique completamente la presentación clínica y que en los últimos 14 días haya estado en contacto con casos confirmados o probables de Covid-19 o regresado de zonas con transmisión local de SARS CoV-2 (China, Japón, Corea del Sur, Irán, Europa, Estados Unidos, Brasil y Chile).
También debe tomarse como caso sospechoso a todo paciente con enfermedad respiratoria aguda grave que requiera asistencia respiratoria mecánica debido a su cuadro respiratorio y sin otra razón que explique el cuadro clínico.
Aislamiento preventivo
Es el que deben adoptar en forma obligatoria durante 15 días –tal como lo dispone el decreto de necesidad y urgencia 260/2020- las personas que ingresan al país provenientes de países con alta transmisión del virus, señaladas en el punto anterior.
El aislamiento es para minimizar la posibilidad de transmisión en una etapa intensiva de contención en personas que existe la posibilidad de que hayan tenido contacto con el virus y que, si lo tuvieron, lo puedan estar incubando y en algún momento iniciar síntomas. Estas personas tienen que permanecer en sus domicilios. Sus contactos, en cambio, no necesitan estar aislados, pueden seguir con sus actividades y dentro del domicilio tener las precauciones en relación a la higiene de manos y la higiene respiratoria.
En ese sentido, las medidas recomendadas son: lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o utilizar alcohol en gel, estornudar sobre el pliegue del codo o utilizar pañuelos descartables, no llevarse las manos a la cara, ventilar bien los ambientes de la casa y del lugar de trabajo, desinfectar bien los objetos que se usan con frecuencia.
Distanciamiento social
El distanciamiento social es la forma de aislamiento que deben maximizar en la medida de las posibilidades todos los habitantes. Se trata de una instancia particular a partir de la cual todos y cada uno de los ciudadanos deben generar acciones concretas para minimizar la posibilidad de estar en contacto con el virus, o si tenemos el virus y lo estamos incubando sin saberlo, evitar transmitirselo a alguien.
La secretaria de Acceso a la Salud precisó que distanciamiento social significa minimizar las actividades sociales, la concurrencia a lugares públicos (clubes, bares, casinos, bingos, centros comerciales) en general, y más aún la personas que tengan síntomas respiratorios.
Para favorecer el cumplimiento de esta medida, el Gobierno dispuso en la última semana la cancelación de todas las formas de aglomeración, sean deportivas, recreativas, turísticas o de cualquier otro tipo y la suspensión de actividades no esenciales; así como la suspensión de clases. Se recomienda mantener al menos un metro de distancia física en comercios, ámbitos laborales, reuniones y transporte público.

¿A partir de qué temperatura se considera fiebre 36, 37 o 38 grados?
¿A partir de qué temperatura se considera fiebre?
Muchas personas experimentan sensaciones febriles y cuando se toman la temperatura el resultado ha sido 37 ºC, justo a medio grado de la normalidad (36,5º) y de lo anómalo (a partir de 37,5º). El dilema: ¿tengo fiebre o no tengo? Muchos dirán que no, pero otros defenderán que sí, con el argumento de que es una situación extraña para los sujetos de baja temperatura corporal.
El dogma niega que sea fiebre, según el valor establecido a mediados del siglo XIX por el médico alemán Carl Reinhold August Wunderlich, a partir del estudio de los datos clínicos de 25.000 pacientes y el análisis de millones de registros. Entonces, ¿qué significa esa cifra? He aquí una guía completa para saber manejarse con los datos del termómetro.
La temperatura corporal normal es de 36 ºC. Esta cifra sirve igual para niños que para adultos, aunque no hay que exagerar, pues, dependiendo de algunas variables, también son normales los valores entre 35º y 37,5º.
La variación de la temperatura normal dependerá de cada persona o del momento del día: A las 6 de la mañana la temperatura está más baja; y, a las 18 horas, alcanza su valor más alto. Dicha oscilación viene dada por los ritmos circadianos (el reloj biológico humano, que regula las funciones fisiológicas del organismo). Y, por otros factores, como las condiciones climáticas (a más calor, más décimas) o incluso el momento de ovulación de las mujeres, cuya temperatura corporal sube justo después.
Fiebre es 38 ºC (para todos). De 37º a 37,5º aparecen las temidas décimas (febrícula), que nos están alertando de que puede haber algo en el organismo que no funciona bien. Pero ni mucho menos es un calor inequívoco. Los médicos hablan abiertamente de “fiebre” a los 38 ºC. “Y a partir de los 40 ºC, de fiebre alta”.
