COVID-19: Río Colorado y Choele Choel festejaron la recuperación de 2 mujeres

Gran parte de Río Colorado celebró la mejoría de Elena del Carmen Salvo la mujer mayor que se encontraba internada en el hospital con COVID-19. Por su parte, el médico Christian Real, quien la atendió en primeras instancias y también resultó afectado por el virus, se encuentra en optimas condiciones de salud y podría seguir su recuperación en su domicilio.

La localidad de Choele Choel actualmente se encuentra detrás de Bariloche en cantidad de personas alcanzadas por el COVID-19, además de tener entre sus registros al hombre más joven del país entre los fallecidos, Bernardo Edgar “Tato” Muñiz de 40 años, ocurrido el pasado lunes 13 de abril. Además en las últimas horas se sumó una paciente recuperada que recibió el alta.

Se trata de Andrea Moalla, de 31 años, oficial inspector de la policía de Río Negro, quien presta servicio en la cárcel de la localidad de Valle Medio, que inclusive fue compañera de trabajo de “Tato” los últimos 6 años.

Sentada alrededor de la mesa en su domicilio, al cual regresó luego de 14 días de internación en el hospital de Choele, respondiendo mensajes, en diálogo con “Rio Negro”, Andrea va repasando los momentos como las sensaciones de aquel 4 de abril cuando fue internada, aislada y con la noticia que su análisis era positivo al coronavirus.

“Fue horrible el mundo se te viene encima, mucho miedo, mucha angustia, porque además tengo una nena de un año y medio (Cesia) y si me pasaba algo a mí, que iba a ser de ella. Medio miedo a morir, algunos días me faltaba el aire. Le pregunté a Dios porque me estaba pasando todo esto y creo que faltaba arreglar cosos entre nosotros, me aferre a la fe y unos de esos días me dije, ya esta, porque creía que me iba a morir. Para muchos puede ser algo tonto, pero estar en esas situaciónes cuando se te vienen miles de cosas a la cabeza, pensé que me iba a morir.” Remarcó la mujer con tono doloroso mezclado con algunos segundos de tos.

La agente policial proveniente de Viedma, con más de 14 años en la fuerza y cerca de 6 años prestando servicio en Valle Medio. “Cuando empezó todo esto del virus en marzo dejé a mi hija con mis papas, porque ya me las veía venir y tenia miedo de lo que después terminó siendo, fue la mejor decisión que tuvo.”

Andrea hasta el momento no puede precisar las circunstancias  como se contagió, si atrevés de alguna persona, algún elemento con los que se trabajo o de los que manipuló en su vida particular, tampoco confirma que fue en el trabajo al que desarrollaba cotidianamente junto a “Tato” Muñiz

 Recuerda que el sábado 4 de abril los únicos síntomas que tenia era de fiebre y cuando llegó a la guardia del hospital, rápidamente le hicieron todos los estudios,  le hicieron el hisopado, le pudieron sueros, la medicaron  y la internaron inmediatamente en una de las habitaciones, a la cual visitaban permanentemente los médicos y las enfermeras haciendo los controles además de estar permanentemente animándola para que no se deprima porque por momentos hasta se había negado a comer.

“Los primeros días llore mucho, no quería comer, tenia mucha fiebre, dolor impresionante de cabeza, vómitos, dolores en los huesos, dólares de espalda, te falta el aire para respirar y en todo el cuerpo que son difíciles de contar.” Y agregó “Todo eso multiplicado por la angustia que tenia, porque los estudios me habían dado positivo y también que tenia una neumonía leve.”

“Estoy agradecida de todos el personal del hospital, porque nunca dejaros de animarme, me contuvieron todo el tiempo y también vi la mano de Dios porque me salvo de esta, al igual que lo hizo el año pasado cuando a mi mama le detectaron cáncer. Seguramente esto paso para que yo me replantee en muchas cosas “

Y agregó “Ahora muchos me miran como un bicho raro, pero todos los estudios me dan que estoy curada del coronavirus y no contagio a nadie. Solo tengo que empezar a tratarme con un  especialista el problema de la neumonía, que para mí es nuevo, porque nunca tuve algo si. Y después podre volver a mi trabajo en la cárcel.”

Al borde de las lágrimas, Andrea recordó el momento de conocer la noticia del fallecimiento de “Tato”. “Fue un momento tristísimo en mi vida. Todo ese día  en el hospital me respetaron mucho y me dejaron desahogarme llorando. Fue muy triste conocer la noticia. Con “Tato” teníamos muy buena relación, eramos muy buenos compañeros. Podíamos discutir y a los dos minutos como si nada hubiera pasado. Tato tenia un gran corazón, cuando le pedias algo al ratito estaba o buscaba la forma de darte la solución y es por eso que acá en Choel mucha gente lo quería por esa predisposición y su gran corazón.”

Luego de unos segundo de profundo silencio agregó “Su muerte es una tristeza in meza, y tengo unos 15 años en la policía, donde vi morir a muchos compañeros y amigos de trabajos, pero esta de Tato me dolió y afectó más que cualquier otra. Además en el contexto en que se dio porque nadie pudo ir a despedirlo y eso lo hizo más fuerte.”

Otros momentos dolorosos que no puede ocultar la mujer recuperada, fe al referirse a sus compañeros de trabajos “Después que se conoció lo que me estaba pasando a mí, el único que mantuvo contacto y se preocupó fue mi jefe directo.Ninguno de mis compañeros se preocupó por lo mio, solo se preocupaban como habían tenido el contacto conmigo porque estaban asustado pero nada más. Y a pesar de esos no los voy a juzgar.”

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