

(NOTI-RIO) Uno de los puestos fijos de control policial que lleva casi tres meses instalados en uno de los ingresos a Río Colorado a la vera de la ruta nacional 22, presenta varias falencias que deja al descubierto en la precariedad que se encuentran trabajando el personal de la fuerza.
Carecen de segura en la instalación eléctrica, el baño presenta problemas con el abastecimiento del agua, además del desagote de los desechos, escaso equipo de calefacción, entre otras cosas.
Además el personal que cumple tareas sobre la ruta, están expuestos en un sector donde la cinta asfáltica está deteriorada, carecen de iluminación acorde que ponen en riesgo la vida de los agentes.
La casilla pertenece al cuerpo de bombero local, que se utiliza en épocas de incendios de campos, donde los rescatistas descansan algunas horas en su lucha con los fuegos, la que a mediados de marzo ante la grave situación de la pandemia por COVID-19 cedieron provisoriamente para ayudar a profundizar los controles de personas y vehículos que llegan a la localidad de otras ciudades, como del Valle Medio, Alto Valle, Conesa, Bahía Blanca o desde la provincia de La Pampa.
El puesto se encuentra a la vera de la ruta en el kilómetro 859 cerca del ramal ferroviario en el acceso a la playa de carga y descarga en el parque industrial.
Datos recogidos por este medio dan cuenta que el puesto cuenta con una pequeña pantalla solar, que presenta dificultades lo que daño algunos artefactos eléctricos que utilizan para calefacionarse o para calentar agua para el mate, té o café que permite a los agente sobrellevar largas horas de trabajo.
En Río Colorado los últimos días se registraron las primeras heladas que estuvieron por debajo del cero grado y el único equipo exístete no fue suficiente para calentar el espacio reducido.
Cuentan con un alague eléctrico que toman energía de un tablero puesto en uno de los postes de energía que está a la intemperie, que permanentemente se sobrecarga y los deja sin luz. Además existe riego de electrificación del lugar.
Los horarios de trabajo habitualmente están compartidos por personal de ambos sexos y el baño interno, presenta dificultades para la carga de agua al momento que es utilizado. Un vecino del lugar viendo la situación como colaboración puso a disposición por algunos días un camión cisterna con agua para ayudar a esa situación.
Otro vecino suele prestarle el baño que posee en un comercio cercano o hasta algún personal masculino ha realizado sus necesidades en la zona de campo.
Incluso el desagote del baño no cuenta con las inhalaciones de desagote adecuada y el liquido termina desparramado en el lugar.
Los efectivos que trabajan en el lugar, pertenecen a el Cuerpo de Seguridad Vial y del área patrulla rural, quienes hace varios meses dejaron de hacer los controles en la zona de campo como modo de prevención del abigeato o la detección de robo de animales.
A su vez el lugar presenta una defectuosa iluminación donde la oscuridad pone en riesgo la vida de los agentes que se están sobre la cinta asfáltica.
Algunos datos señalan que durante la noche hubo casos que llegaron a poner en riesgo la vida para algunos de los policías que afortunadamente no terminaron en gravedad, porque los conos, los chalecos refractarios o las linternas no fueron suficientes para alerta del puesto para los transportistas.
También está haciendo mella en la salud del personal policial, ya que son escasos que poseen el puesto caminero y terminan recargando los horarios a los agentes quienes trabajan sin franco.
