

Un artículo del periodista Pablo Mannino, para el diario La Nación, de la Capital Federal, sostiene, en base a las fuentes consultadas en la provincia de Mendoza, que la obra de Portezuelo del Viento tiene aspectos propios de un «país bananero». El comentario apunta a la mejora que realizó el único consorcio de empresas oferente, que ante las críticas por lo elevado del monto que había pasado en primera instancia, realizó luego un descuento de 200 millones de dólares.
La UTE en cuestión es Malal-hue, conformada por la empresa china Sinohydro Corporation y las compañías locales Impsa, Ceosa y Obras Andinas, la cual presentó la semana pasada la mejora de oferta de la licitación para la construcción de Portezuelo del Viento, con una reducción que ronda los 200 millones de dólares. «La oferta inicial del consorcio contemplaba seis variables, que iban desde 884 millones hasta 1063 millones de dólares, sin IVA, lo que muestra que se superaba ampliamente el presupuesto oficial de 884 millones de dólares, con el IVA incluido», explica el artículo.
Luego añade el testimonio de una alta fuente de una de las principales compañías constructoras del país, que aun estando en la CAC (Cámara Argentina de la Construcción) considera que el proyecto no debe adjudicarse: «Es un conflicto gigante que tiene enfrente el gobernador Suárez, quien, por ahora, no frena la licitación por temor a que la Nación congele el envío de fondos. Políticamente quizás no le conviene suspender todo, pero realmente lo que viene pasando en el proceso con un solo oferente es un disparate, y más ahora, con la sorpresa de que la UTE mejora la oferta con un descuento de 200 millones de dólares. Nunca he visto algo como esto, salvo en un país bananero. Acá hay maniobras que no cierran y deberían declarar desierto todo».
Pelea interna.
El artículo publicado en el matutino porteño recoge lo que los diarios mendocinos vienen publicando en el último mes, cuando quedó clara la división que existe en esa provincia entre quienes apoyan la construcción de la represa y quienes la rechazan. «La histórica puja ya no es solo con La Pampa, por las aguas del río Grande, principal afluente del Colorado. Ahora, la pelea también es interna; se trasladó puertas adentro de Mendoza. Así las cosas, aparecen en escena, entre varios rubros de la economía local, las empresas constructoras independientes que, a través de un duro documento, empezaron a rechazar la millonaria iniciativa y piden que se frene el proceso», comienza el artículo.
Mannino asegura que a favor de la obra están el gobierno de Mendoza, que encabeza el gobernador radical Rodolfo Suárez y el único consorcio oferente: Malal-hue. En cuanto a los opositores, La Nación asegura que lo que «más inquieta por estas horas a los detractores es el precio inicial ofertado por el consorcio internacional, que finalmente lo redujo en un 22%, lo que provocó incluso más malestar y sospechas de los reclamantes».
«El precio propuesto, sumado a los gastos de inspección y otros que requieren la ejecución de la obra, supera ampliamente el presupuesto oficial y excede los 1023 millones de dólares que la provincia tiene para costear la obra, producto del acuerdo/resarcimiento acordado con la Nación en el juicio por la promoción industrial de las provincias vecinas iniciado en 1998, 1999», explicaron.
El texto también se refirió a los desembolsos de Nación a Mendoza: «Para fin de mes se aguarda un pago de más de 48 millones de dólares. Hasta ahora la provincia acumula más de 215 millones de dólares, del total de 1023 millones de dólares que debe recibir en pagos trimestrales, hasta octubre de 2024».
