

En el debut de la nueva conformación de la Cámara de Diputados, el oficialismo sufrió un duro golpe: casi toda la oposición votó en contra del Presupuesto 2022 y el proyecto fue rechazado por 132 votos negativos frente a 121 positivos y una abstención -del santacruceño Claudio Vidal (SER)-.
El Frente de Todos llegó a la sesión sabiendo que no contaba con las voluntades necesarias para su aprobación. Igualmente fue a “matar o morir” y en las negociaciones fracasó.
Sin embargo, cuando parecía abrirse una luz en el camino, la intervención del jefe de la bancada oficialista, Máximo Kirchner, detonó toda chance. Su discurso hizo estallar a Juntos por el Cambio, que hasta ese momento, tras deliberar más de una hora, se aprestaba a acompañar la vuelta a comisión de la iniciativa.
Los votos en contra fueron, como se anticipaba, de Juntos por el Cambio, el Interbloque Federal, el Frente de Izquierda, los cuatro diputados liberales y el riojano Felipe Álvarez, del bloque SER (su compañero se abstuvo).
Los únicos que acompañaron al Frente de Todos fueron los cinco legisladores del interbloque Provincias Unidas, integrado por dos rionegrinos, dos misioneros y un neuquino, representantes de oficialismos provinciales.
Hubo, además, dos ausencias: del porteño Álvaro González (Pro), de viaje; y de la santiagueña María Luisa Montoto (FdT).
Por más de 21 horas, el oficialismo se sometió a un desgaste y recién dio el brazo a torcer cuando la discusión se encaminaba al tramo final. El mensaje que llegó desde Casa Rosada alteró el curso de la reunión.
Fue a las 7.43, cuando tras darle la palabra a la diputada de la izquierda Myriam Bregman, el presidente del cuerpo, Sergio Massa, convocó al jefe de la UCR, Mario Negri, a que se acerque a la sala contigua al estrado. Allí estuvieron, además de Massa y Negri, Kirchner, Cristian Ritondo, el presidente del Pro, y Rodrigo de Loredo, conductor de Evolución.
Al volver al recinto los referentes de la bancada, la tropa opositora se comenzó a inquietar y los diputados se movieron de sus asientos. Entonces, el kirchnerista Rodolfo Tailhade comenzó a los gritos: “Vayan a hacer la reunión afuera”.
En ese momento, se aprestaba a hablar el oficialista Itaí Hagman, que era uno de los previamente anotados. Pero anteriormente se habían empezado a sumar más legisladores, claramente con el objetivo de alargar los tiempos.
De los más de 120 oradores anotados, los discursos del oficialismo comenzaron a endurecerse en el tramo final, con un tono que no habían tenido en general durante la sesión, que igualmente fue intensa y con negociaciones sucediéndose en el transcurso.
Sin poder iniciar su discurso Hagman, a las 8.11 habló Ritondo: “Solo para explicar, porque capaz hay parte de la bancada que no sabe. Tuvimos una propuesta, hemos estado dialogando con usted y con el presidente del bloque del Frente de Todos. Lo que estamos haciendo es consultar para tratar de avanzar en lo que podamos, entendiendo el pedido del presidente de la Nación y tratando de hablar con nuestro interbloque para poder colaborar“.
“No les estamos faltando el respeto”, aclaró el macrista, que señaló intentaban ponerse de acuerdo en “una respuesta en común”, pero sin “salir” del recinto para no dejar sin quórum la sesión. Finalmente sucedió que los legisladores sí tuvieron que trasladarse al Salón Delia Parodi para deliberar, en un cuarto intermedio que comenzó a las 8.14, y era por 10 minutos, pero se extendió por más de una hora. La oferta era la de volver el proyecto a comisión y pasar a un cuarto intermedio hasta el martes próximo.
Pasadas las 9, cuando los diputados de JxC fueron volviendo al recinto, la diputada de Identidad Bonaerense Graciela Camaño le reclamó a Massa por la demora: “Admiro su paciencia, presidente, pero, ¿vamos a resolver la Convención Radical de mañana? Pongamos en marcha la Cámara y definamos, pongamos un poco de cordura, empecemos a funcionar”.
Luego, el jefe del interbloque Provincias Unidas, Luis Di Giacomo, fue el encargado de hacer la moción para pedir la vuelta a comisión, lo que ya molestó a JxC. Así lo hizo saber el radical Miguel Bazze, luego que Cecilia Moreau, vicejefa del FdT, anunciara el apoyo a la moción del rionegrino.
Bazze tomó la palabra para recordar que más temprano -este jueves-, Negri había planteado un cuarto intermedio “para volver este proyecto a comisión y siguieron adelante con todo el debate. Durante mucho tiempo siguieron adelante con eso. Ahora otro bloque, ni siquiera el oficialismo, pide la vuelta a comisión, y encima nos están diciendo que ustedes son los que tienen paciencia”.
“¡No, somos nosotros los que tenemos paciencia! Estamos buscando la posibilidad de reformular esto, se lo dijimos todo el debate… ¡Este fue un esfuerzo nuestro, no del oficialismo!”, estalló indignado el bonaerense y, ya fuera de micrófono, se le escuchó soltar un “¡lo único que faltaba!”, más un “pelotudo” a alguien.
Seguidamente, el radical Julio Cobos señaló que “el estilo es que el presidente de la comisión se exprese y pida que el proyecto pase a comisión”. “No tengo ningún inconveniente en pedir que el proyecto pase a comisión, pero yo formo parte de un bloque y la diputada Moreau acompañó la moción”, respondió Carlos Heller, que igualmente terminó solicitando la vuelta a comisión del proyecto.

Volvió a hablar Camaño para criticar que “hubo un oficialismo soberbio que entendió que quizás, con el transcurso de las horas, conseguiría doblegar la voluntad de alguien que vote”. Pero también cuestionó a “la interna que tiene el bloque de Cambiemos” para resolver “si son halcones o sin son palomas”. “El tema nos trasciende, el tema es mucho más importante que cualquiera de nosotros”, reflexionó.
“Nadie le quiere negar el Presupuesto al oficialismo, no se confundan”, continuó la legisladora, y remarcó que el oficialismo fue a la sesión sin el número, producto de la condición numérica en la que quedaron tras las elecciones. “Para acordar hay que bajarse del pedestal y valorar la opinión del otro”, les recomendó.
Ante las críticas de la diputada, el presidente de la Coalición Cívica, Juan Manuel López, respondió efusivo: “En Juntos por el Cambio hay unidad”. “Acá estamos todos juntos, con mucha responsabilidad. Se van a tener que acostumbrar a dialogar, es un trabajo, un aprendizaje. Acá tiene que haber un pase a comisión y muchos lo vamos a acompañar, pero tiene que haber cambios profundos”, manifestó.
Varias veces interrumpido cuando iba a hacer uso de la palabra, De Loredo intervino antes de que fuera a ser votada la moción del pase a comisión. Y su intervención encendió los ánimos del Frente de Todos. Es que consideró “cobarde” que el pedido formal del pase a comisión no lo hiciera directamente el oficialismo. “No sé qué pulseada juegan, no sé por qué creen que siempre redoblar es una forma de ocultar sus derrotas. Han perdido, ahora acostúmbrense a consensuar. Sé que para ustedes la política es conflicto, y para nosotros es consenso”, sostuvo.
El cordobés, que preside la UCR Evolución, reprochó que “nos trajeron hasta acá, aceleraron el auto hasta acá y cuando a 5 centímetros de la pared advierten que no pudieron doblegar la mayoría, hacen un planteo y tienen la cobardía de no presentarlo con todas las letras. Nosotros vamos a acompañar el pedido de pase a comisión que Carlos Heller pide, no el de otros que se avienen a prestar de buenos oficios lo que ustedes tiene que reclamarle a la democracia argentina”.
Pero la situación se descontroló cuando Máximo Kirchner intervino dirigiéndose con ironía a la principal oposición. Habló de la presencia de un exvicepresidente (Julio Cobos), una exgobernadora (María Eugenia Vidal), un exvicejefe de Gobierno (Diego Santilli) y un expresidente de la Cámara de Diputados (Emilio Monzó), y expresó: “Me llama poderosamente la atención el comportamiento que están teniendo ante una situación gravísima, cuando dejaron este país endeudado en 44 mil millones de dólares”.
“Yo los escuché, aprendan a escuchar… Aprendan a escuchar”, prosiguió ante los gritos de la bancada opositora. “Claro que leemos los resultados de las urnas y esta es una elección intermedia, la del ’19 definió quien gobernaba la Argentina”, recordó.
Después, el jefe del FdT ponderó que el presidente actual se comprometiera a mandar el acuerdo con el Fondo Monetario para su consideración en el Congreso, y que “ojalá la que hoy es oposición hubiera sido tan meticulosa en su mirada con el acuerdo con el Fondo… Quizá fue la cobardía de no poder mandar ese proyecto acá”.
Y dio por cerrada la situación así: “Votemos y terminemos el show, por favor”.
Fue entonces que Ritondo anunció la decisión de su bancada de no acompañar la moción para que el proyecto volviera a comisión. “Nos tenemos que respetar, diálogo es respeto al otro, entender cuando uno gana y pierde”, apuntó el presidente del Pro y lanzó que “en la Ciudad nunca el kirchnerismo nos votó un Presupuesto; en la provincia de Buenos Aires nunca el kirchnerismo nos votó un Presupuesto; y en la Nación nunca el kirchnerismo nos votó un Presupuesto. Cuando ganan, no dialogan… Y cuando pierden, tampoco”.
Por último, Negri habló para cerrar la posición del interbloque JxC, advirtiendo que “los errores se pagan y la responsabilidad hay que asumirla, y cuando uno tiene la responsabilidad de ser mayoría, hay cosas que no se puede dar el lujo de hacer. Si además tiene la responsabilidad de creer que tiene la mayoría para algo que tenía minoría, lo que tiene que tener es templanza, no calentura y agraviar, porque predispone de la manera que ha predispuesto después de 24 horas este debate”.
“Si a las 14 hubiesen dicho que sí, no hubiesen estado 24 horas generando violencia verbal en este recinto y hubiese sido una señal distinta a la sociedad, entonces inevitablemente -más allá de lo que yo pienso-, las respuestas deben ser a la altura de lo que se ha hecho. El pase a comisión lo tiene que votar el oficialismo y quienes lo acompañan; nosotros no vamos a acompañar”, concluyó.
Antes de la votación, se sumó Alejandro “Topo” Rodríguez: “Lamentamos muchísimo que no se haya comprendido nuestra posición y estamos realmente asombrados. La compañera Camaño fue muy clara. En esta circunstancias, el Interbloque Federal va a votar negativo“.

La extensa sesión arrancó a las 13.15 del jueves -con el quórum justo de 129 diputados, cuando se esperaba que fuese más holgado- y se iniciaron la jura de nuevos diputados, homenajes, cuestiones de privilegio y apartamientos del reglamento.
Ya de entrada la oposición dio su primera demostración de fuerza al imponerse en una moción referida al proyecto para actualizar el mínimo no imponible del impuesto sobre los Bienes Personales, que tiene media sanción del Senado.
Desde el comienzo, se hizo presente el Congreso el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, en representación del Ejecutivo.
Pasadas las 16 de este jueves se pasó a un cuarto intermedio, solicitado por Negri, en el que los presidentes de bloques y autoridades de la Cámara baja estuvieron reunidos hasta las 17.30. Y la sesión se reanudó a las 18, con Heller como el primero de más de 120 oradores que se anotaron.
En ese encuentro realizado en el Salón Delia Parodi, no hubo acuerdo entre el oficialismo y la oposición. Según revelaron fuentes que participaron de la cumbre, el Gobierno había ofrecido rever el Presupuesto en junio de 2022, ya que aceptó que la inflación será superior a la estimada y habrá más ingresos vía recaudación (IVA).
Sin embargo, para Juntos por el Cambio esa propuesta no era suficiente. La principal bancada opositora reclamaba que se cambien los artículos que permitían al Poder Ejecutivo aumentar tributos, retenciones y prorrogar impuestos.
A pesar de que el proyecto ingresó a la Cámara baja hace tres meses, el Frente de Todos lo llevó a un tratamiento exprés de tres días y, tras dos rondas maratónicas de exposición de ministros -entre ellos Martín Guzmán-, anunció más de una veintena de cambios al texto original, a través de más de 50 artículos nuevos.
Ante la caída, se abre ahora la posibilidad de que el presidente Alberto Fernández prorrogue por decreto el Presupuesto 2021, ya que al ser rechazado el proyecto, recién puede tratarse nuevamente en el siguiente período ordinario. O que el Gobierno presente un nuevo Presupuesto…
Un debate lleno de cruces y tensión creciente con el correr de las horas
La de este jueves y viernes fue una de las sesiones más tensas de los últimos tiempos, muy dura para el oficialismo, y la primera con la nueva conformación de la Cámara baja. A lo largo de más de 21 horas, oficialismo y oposición debatieron sobre el proyecto de Presupuesto 2022, que finalmente resultó rechazado.
En el arranque del debate, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, defendió la meta inflacionaria del 33% para el año próximo que se prevé en la iniciativa -uno de los datos que más críticas recibió desde la oposición- y consideró que “no es ningún objetivo inalcanzable”.
Desde la otra vereda, los autores de uno de los dictámenes de minoría, los diputados de UCR Evolución Martín Tetaz y Alejandro Cacace cuestionaron que no se aclaraba de dónde iban a salir los recursos para los gastos que se aumentaron con las modificaciones, además de ser un Presupuesto “profundamente deficitario”.
Por el bloque Pro, el santafesino Luciano Laspina alertó que el Gobierno “oculta un ajuste fiscal que no nos está revelando”, al tiempo que calificó al proyecto de “invotable” e “infinanciable”.
En tanto, el jefe del interbloque Provincias Unidas, Luis Di Giacomo, argumentó su acompañamiento al oficialismo: “Tenemos que dar un apoyo de tipo institucional, porque somos Gobierno y en general los gobiernos provinciales, el de la Ciudad de Buenos Aires, el nacional, pretenden tener un Presupuesto”.
Desde la Coalición Cívica, el presidente de esa bancada, Juan Manuel López, admitió que su espacio pensaba originalmente en la abstención y que la estrategia consistía en “votar algunos artículos en particular en contra y obligar al oficialismo a negociar, y llevarnos algo más que un título de esta votación”.
En voz del oficialismo, el entrerriano Marcelo Casaretto enfatizó que el Presupuesto es “una herramienta fundamental para el Gobierno”, y destacó que la iniciativa oficial “plantea crecimiento en empleo, en inclusión social y mejora la calidad de vida de trabajadores y jubilados”.
Durante el debate se produjeron los debuts de los dos economistas liberales José Luis Espert y Javier Milei. El primero atribuyó las crisis recurrentes al déficit fiscal y afirmó que “Alberto Fernández está endeudando al país a una velocidad nunca vista desde la vuelta de la democracia: 20 mil millones de dólares crece la deuda pública con este Gobierno. Y ese mismo Gobierno ha presentado un Presupuesto irresponsable que no va a déficit cero ya, para evitar que continúe el déficit y el endeudamiento”.
Milei, por su parte, aclaró que “los libertarios nunca vamos a apoyar un Presupuesto que tenga déficit fiscal, porque hay que financiarlo y es inmoral”.
Otra voz desde el Frente de Todos fue la de Leandro Santoro, quien expresó que el Presupuesto “es heterodoxo y responsable, que busca al mismo tiempo equilibrar la economía y sostener y cuidar el proceso de recuperación”, y pidió “a los partidos de la oposición que dicen ser leales y responsables con la democracia que no voten en contra de esta recuperación y de la Argentina”.
En su debut, la diputada María Eugenia Vidal opinó que este Presupuesto “esconde ajustes”. Además, calificó al texto como “inconsistente”, y le advirtió al oficialismo que “no hay tiempo para parches e improvisación”.
De madrugada se endurecían algunos discursos. En su primera intervención ante el cuerpo, el oficialista Eduardo Toniolli alertó sobre “los cantos de sirena de quienes como única respuesta a la crisis que generaron promueven el ajuste. Acá hay algunos que sueñan con una Argentina para 15 millones de argentinos, y todos sabemos cómo se sostiene eso: aumentando el presupuesto en cachiporras. Por eso no me extraña el maridaje que vemos consumado en este cuerpo entre algunos defensores del liberalismo más extremo y los nostálgicos del terrorismo de Estado”.
Poco antes y pasadas las 5, el oficialista Juan Carlos Alderete habló de “lógica destituyente” de la oposición y dijo que trabajaban para voltear el Presupuesto. “Dejaron un país arruinado”, reprochó y agregó: “No vamos a ser funcionales con los que trajeron al Fondo”.
Desde el otro lado del recinto, el flamante diputado santafesino de Juntos por el Cambio Gabriel Chumpitaz resaltó que “estamos ante la cuarta generación que no trabaja, que vive de un plan. Si seguimos en esta travesía de simulación soviética, no solo vamos al desastre, sino a la decadencia absoluta”.
Desafiante, el cordobés Pablo Carro cargó duramente contra la oposición y, particularmente, contra el dictamen presentado por Juntos por el Cambio. “¿Dónde están en ese dictamen del Presupuesto que presentaron los 19 mil millones de dólares que hay que pagar en el 2022? Por qué es una deuda que tomó su gobierno y en su dictamen no lo piensan pagar. ¿Por qué? ¿Por qué no nos dicen de dónde sacan la guita para pagar los 19 mil millones? Y nos acusan a nosotros de hacer un Presupuesto de ajuste”, disparó el legislador del Frente de Todos.
Mientras que otro debutante, el “dipusindical” Sergio Palazzo cargó contra la oposición: “La verdad es clara y contundente. Nunca tuvieron la voluntad política de acompañar este Presupuesto. La voluntad política que han venido a expresar es que el Gobierno nacional se quede sin Presupuesto y que se quede sin la posibilidad de arribar a un acuerdo en mejores términos con el FMI”.
Titular del bloque Encuentro Federal, dentro de JxC, la diputada Margarita Stolbizer manifestó “su asombro sobre la forma en que el oficialismo ha rifado y puesto en riesgo el Presupuesto de su propio Gobierno”. “La responsabilidad de garantizar el Presupuesto de un gobierno es de la bancada oficialista. Pero cuando hay un Gobierno normal, la bancada oficialista viene con un Presupuesto normal, recoge opiniones, recoge y modifica”, añadió.
Cuando comenzaban los cierres, por el Frente de Izquierda Myriam Bregman cuestionó que “si llegamos hasta acá es porque el Gobierno eligió el camino del Fondo Monetario”. Sobre el Presupuesto, denunció que “tiene grandes beneficios para la minería” y mencionó el conflicto en Chubut. En ese sentido, dijo que el proyecto impulsa la “la política de extractivismo” para “conseguir los dólares para pagar la deuda”.
Luego se sucedieron un par de intervenciones más antes de pasar a un cuarto intermedio, que se extendió por una hora, y tras el cual fracasó votar la vuelta a comisión del proyecto, y el Presupuesto 2022 fue rechazado.
Con una moción sobre Bienes Personales, el oficialismo sufrió su primera derrota
Antes del pedido de cuarto intermedio que hizo el diputado Mario Negri para tratar de revertir el eventual fracaso del tratamiento del Presupuesto, la diputada del Pro Silvia Lospennato presentó una moción para forzar el tratamiento por parte de la Comisión de Presupuesto del proyecto aprobado hace dos meses en el Senado para modificar el mínimo no imponible de bienes personales.
Tras un intercambio de discursos, la moción fue aprobada por el Cuerpo por 130 votos a 116, en lo que representó el primer traspié del Frente de Todos en una votación con la nueva conformación del Cuerpo.
Para fundamentar su pedido, la secretaria Parlamentaria del interbloque Juntos por el Cambio se basó en lo reglado en el artículo 106 del reglamento, que en su antepenúltimo párrafo hace referencia a una interpretación que tuvo lugar el 14 de julio de 2010. A partir de esa experiencia se estableció que la Cámara “hará los requerimientos que juzgue necesario a las comisiones que se hacen en retardo y no siendo esto bastante, podrá emplazarlos para día determinado. Faculta a la Honorable Cámara a requerir y además en el mismo acto emplazarlas para día determinado”.
“Esto es lo que dice nuestro reglamento y en uso de esa facultad, venimos a solicitarle a este cuerpo que emplace a la Comisión de Presupuesto para que ponga en tratamiento el proyecto venido en revisión del Senado, referido al aumento del mínimo no imponible de Bienes Personales”, detalló la diputada del Pro, que explicó luego que procedían de tal manera porque “en uso de las facultades reglamentarias del artículo 109, en tiempo y forma los diputados Tetaz, Cacace, Oliveto, Laspina y Figueroa Casas, solicitaron al presidente de la Comisión de Presupuesto la inclusión en el temario de la sesión para que pudiera tener despacho y solicitar una ampliación del temario para incluirla y tratarla en esta sesión”.

Lospennato explicó que se había agotado la instancia prevista en el reglamento para exigir la inclusión de un tema en el temario de la comisión. “Frente a la negativa, el reglamento le otorga, ya no a los diputados miembros de la comisión, sino a los miembros de la Cámara la posibilidad de emplazar para día determinado a la comisión para abocarse al tratamiento de un proyecto”, continuó la legisladora.
Luego agregó que la premura se debe a que “este proyecto tiene que estar aprobado antes del 31 de diciembre para tener vigencia en las declaraciones de impuestos que se presenten en el año 2022. Por ende, si no logramos el tratamiento de esta sanción que viene del Senado en los próximos días, más de 600 mil contribuyentes, según las estimaciones que hizo el diputado (Carlos) Caserio, que es del Frente de Todos, empezarían a pagar este impuesto inflacionario”.
Por eso pidió a la Cámara emplazar a la Comisión de Presupuesto para que una hora después de finalizada la presente sesión, se reuniera para darle tratamiento a esta sanción que viene del Senado, “y así lograr que miles de contribuyentes de la Argentina y miles de personas de clase media y media baja que van a empezar a pagar injustamente este tributo, no tengan que hacerlo”.
Lospennato cerró recordando que esta iniciativa se aprobó en el Senado por unanimidad el 28 de octubre de este año, y la Comisión de Presupuesto no se abocó nunca a su tratamiento.
La postura oficialista
Desde el oficialismo le contestó el diputado santafesino Germán Martínez, quien hizo hincapié en el debate planteado en torno a la capacidad de la Cámara para emplazar al tratamiento de determinado tema. y se remontó al 14 de julio de 2010 precitado por la diputada Lospennato. Tiempos en que, recordó el diputado santafesino, “la Cámara estaba conducida en la práctica por el denominado Grupo A”.
Recordó que por entonces habían perdido las elecciones en la provincia de Buenos Aires y afirmó que entonces se constituyó una mayoría que había intentado sin éxito desplazar al presidente del Cuerpo, Eduardo Fellner, y con respecto a las comisiones, habían dispuesto que en la mayoría de ellas la oposición tuviera un diputado más que el oficialismo. “Contexto difícil para la tarea parlamentaria”, resumió Martínez.

Así llegaron al 14 de julio de 2010 discutiendo el artículo 106, para que las comisiones pudieran tratar temas en determinadas fechas, recordó, afirmando que ese día y citó planteos del entonces titular del bloque Oscar Aguad, que señaló que estaban “hablando de poder, no del reglamento”. Citó también de los entonces diputados Carrió y Vega, y apuntó que “salió lo que salió… Se emplazó y se hizo lo que se dijo recién de la interpretación”.
Un debate similar se dio en 2017, con la gestión Cambiemos siendo oficialista y a continuación Martínez citó a Elisa Carrió, que decía que “cuando uno tiene un voto más, no tiene que hacer cosas que después le cuesten cuando tenés un voto menos. Y estamos muy cerca de una situación parecida”.
“Reivindico lo que dijo nuestro bloque en 2010: usted presidente, como dice el artículo 106 es quien tiene que realizar las acciones pertinentes en caso de que haya una situación en que una determinada comisión no quiere tratar de exprofeso un determinado tema”, agregó el legislador del Frente de Todos, que puso en duda que la Comisión de Presupuesto pudiera tener la decisión de postergar un tema de esas características, ingresado hace menos de un mes, y cuando “nosotros sesionamos una sola vez en este tiempo”.
Martínez concluyó sugiriendo tratar de “volver a una tradición razonable de interpretación de nuestro reglamento: dejemos el 106 como está y que podamos avanzar hacia una agenda de comisiones consensuada”.
A continuación intervino la diputada Graciela Camaño, que volvió a definirse como una reglamentarista y que fue protagonista también de los episodios de 2010. Recordó cómo se habían dado esos hechos y afirmó que “de lo que se trata es de si el reglamento habla del no funcionamiento de la Cámara o de generar las normas de convivencia para que se permita que la Cámara funcione”.
“Tenemos que respetar el librito, que está para que la Cámara funcione y que las comisiones no sean apropiadas por los presidentes circunstanciales y pongan en el temario lo que quieran”, explicó, insistiendo luego en que el reglamento pretende que “la comisión no sea apoderada por una minoría o una mayoría circunstancial”.
Camaño afirmó que “la comisión tiene que funcionar con mayoría o con minoría; cuando funciona en minoría, los dictámenes son de minoría. Lo que estuvo en discusión en ese año era si el emplazamiento lo hacía el presidente del cuerpo o el cuerpo. Y esa discusióin está saldada”.
“Este reglamento dice en la hoja 95. Interpretación sobre la facultad para emplazar comisiones. Lo que trae es la interpretación de 2010, lo que hicimos entonces es hacer funcionar la Cámara, y tiene que quedar claro para todos que la circunstancia de ocupar la presidencia de una comisión no es óbice para apoderarse de un cuerpo o una comisión”.
Camaño advirtió finalmente que no se les ocurriera pedir para la votación que se daría a continuación una mayoría especial “Es una moción y sale por mayoría simple, como en 2010”.
La votación, está dicho, terminó con 130 votos a favor y 116 negativos, con lo cual el Cuerpo debería emplazar a la comisión a fijar fecha y hora para el tratamiento del proyecto en cuestión.