

(NOTI-RIO) Marcos Tomás Valdés está a días de cumplir 21 años y desde su nacimiento con parálisis cerebral por asfixia intrauterina, no puede caminar ni tampoco ver. Sin embargo, estas limitaciones físicas no le han impedido cumplir metas con sus estudios y acaba de salir del secundario Centro de Educación Técnica (CET 24), con el título de técnico en producción agropecuaria.
Para el adolescente su “incapacidad” no es un problema, porque su carisma acompañado de su sensatez le permite integrarse en cualquier lugar rápidamente.
Además, después de unos minutos las personas que hablan con él, terminan con el alma fortalecida, porque transmite serenidad y picardía al mismo tiempo, dando muestras de una madurez para superar cualquier obstáculo.

Tomas no ve, pero su gran nivel auditivo sumado a una memoria privilegiada que le permite acumular toda la información recibida, lo hace imposible de vulnerar.
El joven vive en el barrio “Del Rosario” donde asistió al jardín nº 71 y donde también cursó toda la primaria en la escuela nº 346 donde asistió como alumno integrado, aunque sus notas mantuvieron el mismo ritmo de estudio que el resto de sus compañeros.
Ahora su próxima meta es seguir la carrera de periodismo, carrera que añora desde muy pequeño cuando descubrió la magia en la radio y en la televisión.”Siempre me gustó la carrera de periodista, ahora quiero estudiar periodismo.”
Estos últimos seis años sus padres tuvieron que hacer un gran esfuerzo para que su hijo menor estudiará, recorriendo casi 30 kilómetros hasta Colonia Juliá y Echaren donde está emplazado el CET 24.

Los últimos tres años el flamante egresado tuvo a Verónica Alarcón como acompañante terapéutica, que lo guio en sus estudios y junto a los padres de Tomás, no pudieron evitar las lágrimas durante el acto de colación de grado cuando lo llamaron para recibir el diploma.
Incluso Tomi, fue galardonado como escolta de la bandera de la provincia de Río Negro. “No pude ver, pero sentí un gran orgullo estar al frente con mis compañeros escoltando la bandera.”
Otro momento que llenó de emoción a todo el entorno familiar y escolar, fue cuando antes de cerrar el año, Tomás debió exponer y defender su tesis en la práctica profesionalizante enfocado al turismo local.
Donde realizó diversos encuentros con prestadores turísticos para elaborar su proyecto.
A diferencia de sus compañeros, él no puede ver los apuntes, debió registrar todo en su cabeza y lo realizó casi a la perfección sacando una calificación de 9. Incluso varios puntos de su informe fueron tomados por el sector turístico.
“Estos años en la secundaria fueron años de mucho aprendizaje, una experiencia insuperable. Renegué mucho, otras veces me enojaba por las exigencias, pero las docentes lo hacían porque sabían que yo era capaz. Permanentemente, me decían, vos podes, vos sos capaz y gracias a ellas me recibí.” Comentó Tomás a “Río Negro”

Geografía fue la materia que menos le gustaba y le costó, sin embargo, todo lo referido a la historia era donde se encontraba más cómodo para estudiar, mostrando toda su habilidad.
Marcos Tomás hincha de Boca, nació en una familia tradicional de la comarca reconocida por trabajar en una curtiembre en un pequeño galpón en La Adela, con la fórmula tradicional de los antepasados, que llevan tres generaciones mantienen sello propio en la Patagonia.
El grupo está compuesto por su padre, Aldo Valdés, la mamá, Gladys Noemí Ramos, y sus hermanos Ángela y Lucas.
“Me siento feliz, orgullosa de que Tomás haya podido cumplir una nueva meta. Se termina una nueva etapa después de muchas luchas. Ahora nos estamos enfocando para ver cómo podemos hacer que estudie la carrera terciaria y una carrera que tanto le apasiona.” Contó Gladys mientras repasaba los distintos inconvenientes que debieron superar para que su hijo estudie.
“El tiene dos incapacidades, no ve y no camina y para los profesores se les hace muy difícil encontrar la forma de enseñarle. Hubo casos donde las maestras no se animaban, pero tanto Tomas y sus maestras se fueron adaptando y con el esfuerzo de todos se logró todo.” Agregó la mujer.

Tomás interrumpe para sumarse a la charla “Perdón que me meta, te cuento que muchas veces me enoje con la directora o las maestras, porque me exigían mucho, pero ellas solo me estaban empujando para que aprendiera, me daban ánimo para que yo no baje los brazos, recuerdo que siempre me decían, vos podés hacerlo y gracias a eso aprendí todo y les agradezco por eso.”
También reconocen el profesionalismo y la calidez humana impuesta por la docente Belén Prieto, para que el reciente egresado cumpla con cada uno de los objetivos de estudio.
Por su parte Verónica Alarcón “Acompañé a Tomás de cuarto año, donde yo no podía estar durante la clase, lo podía asistir en los recreos. Este último año fue maravilloso, porque sus compañeros no querían extraerlo del grupo y ellos se encargaban de llevarlo para todos lados, lo mantuvieron integrado. Yo casi ni existía.”
Tomas todo su estudio los realizó con una computadora portátil con algunas características especiales que le permiten redactar y escuchar audios de los temas que está realizando.

El grupo de estudiantes que se recibió el 17 de diciembre está integrado por Marcos Retamal, Tomás Valdés, Jonathan Cabrera, Máximo Oñate, Iñaki Izaguirre





































