
La cifra que Nación deberá desembolsar se debe a que la justicia de Inglaterra comprobó que durante el último gobierno de Cristina Kirchner se manipularon datos económicos para ahorrar millones de dólares.
La Argentina perdió una demanda presentada por cuatro fondos ante el Tribunal Superior de Londres vinculada con bonos “cupones PBI” y deberá pagar unos 1.330 millones de euros.
Se trata de los fondos de cobertura (“hedge founds”) Palladian Partners, HBK Master Fund, Hirsh Group y Virtual Emerald International Limited, que demandaron al país en 2019 y
solicitaron una indemnización de hasta 643 millones de euros (US$ 704 millones).
Este miércoles, el juez Simon Picken falló a favor de esos cuatro fondos y dispuso que la Argentina debe pagar ese monto más intereses: unos 1.330 millones de euros (casi US$ 1.500 millones) en relación con todos los valores vinculados al PBI, de los cuales esas empresas poseen aproximadamente el 48%.
Susan Prevezer, representante de los fondos, señaló que las estadísticas económicas fueron “objeto de dirección política” en la Argentina bajo la presidencia de Cristina. Pero los abogados del Estado argentino aseguraron que “ningún Gobierno racional subestima deliberadamente el PBI” y señalaron que el país había pagado casi US$ 10.000 millones a los tenedores de los bonos vinculados al PBI desde que se emitieron por primera vez, en 2005.
Una de las abogadas de la Argentina, Tamara Oppenheimer, dijo en una audiencia que es probable que el país solicite permiso para apelar el fallo, de acuerdo con un cable de la agencia Reuters.
Los bonos en cuestión fueron lanzados cuando Roberto Lavagna estaba el frente del Ministerio de Economía: establecían pagos a bonistas cuando el crecimiento económico del año superara el 3% y por eso se los conoce como “cupones PBI”.
Esos títulos fueron emitidos en distintas monedas y el objetivo era que la Argentina pagaría más cuanto más creciera su economía. Ya en 2012 dejaron de pagarse y dos años después el ex ministro de Economía y actual gobernador bonaerense Axel Kicillof anunció que el crecimiento económico de 2013 había sido de 3%, inferior al 3,2% necesario para que se ejecutara el pago del Cupón PBI por un total de US$ 3.000 millones.
También en 2014 el INDEC informó que la economía había crecido 4,9% en 2013, según la estimación hecha con base de cálculo en 1993, pero finalmente se optó por aplicar una nueva metodología para calcular el PBI, con base en 2004.
En 2018, durante la gestión de Mauricio Macri, se determinó que en 2013 el PBI argentino había crecido solo 2,4%: en consecuencia, los cuatro fondos demandaron a la Argentina por los pagos que el país no concretó y finalmente un Tribunal de Londres aceptó el reclamo de las empresas.
Según la justicia inglesa, estos índices habrían sido adulterados por Argentina para evitar pagar y ahorrarse algunos millones de dólares, así lo informó la agencia internacional Reuters, los fondos Palladian Partners, HBK Master Fund, Hirsh Group y Virtual Emerald International Limited, las entidades que demandaron al país en 2019 exigiendo una indemnización de hasta 643 millones de euros.
El juez Simon Picken falló a favor de los cuatro fondos este miércoles y ratificó que Argentina deberá pagar la cifra mencionada más intereses y mora, lo que se traduciría en un total de 1330 millones de euros (casi 1500 millones de dólares).
Los demandantes fundamentaron que Argentina tenía «propensión» a manipular los datos económicos para ahorrar millones de dólares. Los movimientos irregulares se dieron bajo la «dirección política» de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, según precisó la representante de los fondos, Susan Prevezer.
La defensa de la actual Vicepresidente alegó que «ningún gobierno racional subestima deliberadamente el PBI» y señalaron que el país había pagado casi 10.000 millones de dólares a los tenedores de sus títulos vinculados al PIB desde que se emitieron por primera vez en 2005.
En tanto, la abogada de Argentina Tamara Oppenheimer, dijo en una audiencia solicitada por Reuters que es probable que el país solicite permiso para apelar el fallo que se dio en el juicio en Londres.
Los bonos en cuestión fueron lanzados por el entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna. Los mismos establecían pagos a bonistas cuando el crecimiento económico del año superara el 3%, lo que le dio el nombre de «cupones PBI». El objetivo era que la Argentina pagaría más cuanto más creciera su economía, pero esto no sucedió porque según los datos que arrojaba el INDEC la economía no crecía.
Con esta maniobra, ya en 2012, dejaron de pagarse y dos años después el exministro de Economía y actual gobernador de Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció que el crecimiento del 2013 había sido del 3%, inferior a lo necesario para que se ejecutara el pago del Cupón PBI.
