Crisis en la Estación Pluvial de Río Colorado: Nesecita inversión para evitar el colapso

(NOTI-RIO) El sistema de bombeo de la Estación Pluvial de Río Colorado, crucial para la gestión de aguas pluviales de la zona céntrica de la localidad, La decisión política del momento como la falta de recursos económicos ha experimentado un deterioro significativo a lo largo de las últimas décadas. 

Además de los problemas con los equipos de bombeo, también existen otros problemas relacionados con la infraestructura de la estación de bombeo, con la falta de seguridad para los trabajadores y con el mejoramiento general del predio. La situación demandará una mayor inversión económica desde la comuna para optimizar la planta de bombeo.

Situación Crítica y Falta de Mantenimiento

La falta de un adecuado y permanente mantenimiento desde hace varias décadas, donde pasaron distintas administraciones municipales, ha llevado a la planta de bombeo a una situación crítica.

En 1981, la Estación de Bombeo Pluvial de Río Colorado se inauguró con una capacidad total de 10,400 m³/h, distribuida entre tres bombas de gran rendimiento:

Bomba Flygt: 3600 m³/h

Bomba Worthington: 3400 m³/h

Bomba Johnston: 3400 m³/h

Es importante mencionar que el sistema pluvial que descarga en la Estación de Bombeo fue diseñado para un caudal de 3.45 m³/s (12,420 m³/h), es decir que en el año 1981 la estación cubría el 84% del caudal de diseño.

Primeros Problemas y Deterioro

Con el paso del tiempo y la falta de un plan de mantenimiento adecuado, la eficiencia de las bombas comenzó a disminuir. Para el año 2015, se observó la siguiente capacidad de las bombas:

Bomba Flygt: 720 m³/h (20% de eficiencia)

Bomba Worthington: 1020 m³/h (30% de eficiencia)

Bomba Johnston: 1700 m³/h (50% de eficiencia)

Lo que representa un 28% del  caudal de diseño.

Durante el año 2015 se realizaron tareas de mantenimiento y reparación, llevando a la estación de bombeo a una capacidad de 6980 m³/h, lo que representaba el 56% del caudal de diseño.

Para el año 2020 la situación se agravó, ya que la bomba Flygt se retiró debido a que acusaba problemas de funcionamiento. Y hasta el momento no se ha reparado debido a la falta de recursos técnicos y económicos necesarios para su reparación. Las capacidades de las bombas actualmente son:

Bomba Worthington: 1020 m³/h (30% de eficiencia)

Bomba Johnston: 2380 m³/h (70% de eficiencia)

Es decir que la capacidad total del sistema se redujo a 3,400 m³/h, apenas el 27% del caudal de diseño, disminuyendo la efectividad del sistema de drenaje pluvial y aumentando el riesgo de la ciudad ante inundaciones.

El deterioro crítico del sistema de bombeo se puede atribuir a varios factores:

Falta de Mantenimiento Regular: La ausencia de un plan de operación y mantenimiento constante llevó al desgaste prematuro de las bombas.

Recursos Insuficientes: La falta de recursos económicos y técnicos para realizar reparaciones y mantenimiento adecuados contribuyó a la inoperatividad de las bombas.

Desgaste Natural: Con el tiempo, cualquier equipo mecánico sufre desgaste, lo cual fue exacerbado por la falta de intervenciones preventivas.

El análisis de la situación actual revela una necesidad urgente de declarar la emergencia hídrica y abordar de inmediato la reparación y mejora del sistema de bombeo. 

Se recomienda:

Asignar recursos económicos y humanos para la reparación de las bombas y la mejora de la Estación de Bombeo.

Implementar un plan de mantenimiento regular para evitar futuros deterioros.

Realizar proyectos de mejora en la infraestructura de drenaje pluvial para asegurar la protección de la ciudad contra inundaciones.

Mejorar todo el interior de la planta donde están instalados los equipos, para incrementar la seguridad y la calidad del trabajo del personal municipal.

Para las bombas industriales como las de Flygt, Worthington y Johnston, se recomiendan las siguientes pautas generales de mantenimiento preventivo y predictivo:

Mantenimiento Preventivo:

Diario: Verificación visual de fugas y ruido inusual.

Semanal: Revisión del estado de los sellos y lubricación.

Mensual: Inspección de la alineación del eje y las condiciones del acoplamiento.

Anual: Inspección completa, incluyendo desmontaje para revisar el estado interno, limpieza y reemplazo de piezas desgastadas.

Horas de Operación: Revisión completa cada 2,000 a 4,000 horas de operación, dependiendo del uso y las condiciones operativas.

Mantenimiento Preventivo:

Diario: Chequeo de ruidos extraños y vibraciones.

Semanal: Verificación de la lubricación y el estado de los cojinetes.

Mensual: Revisión de la alineación del eje y las conexiones eléctricas.

Anual: Inspección detallada, limpieza y reemplazo de partes desgastadas.

Horas de Operación: Inspecciones mayores cada 3,000 a 5,000 horas de operación.

Mantenimiento Preventivo:

Diario: Inspección visual para detectar fugas y ruidos anormales.

Semanal: Verificación de lubricantes y estado de los sellos.

Mensual: Comprobación de la alineación y revisión del sistema de acoplamiento.

Anual: Desmontaje e inspección exhaustiva de todas las partes, limpieza y reemplazo de piezas necesarias.

Horas de Operación: Revisiones completas cada 2,500 a 4,500 horas de operación, ajustándose según el entorno de trabajo y la carga operativa.

Historia y Datos

Desde los años 70, la red de desagües pluviales de la zona centro y norte de la ciudad fue soterrada. Originalmente se planificó la evacuación del sistema por gravedad, pero el diseño fue deficiente, lo que hizo necesaria la construcción de la estación de bombeo. La obra de la estación de bombeo comenzó en 1976 y finalizó en 1981. Se diseñó para alojar 4 bombas, para un caudal de 3.45 m³/s (12,420 m³/h), capaz de soportar lluvias de hasta 30 mm por hora. Sin embargo, nunca se completó esta instalación. Desde su primer día de funcionamiento, la estación de bombeo contó sólo con 3 bombas, operando en su mejor momento al 84% de su capacidad de diseño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *