
(NOTI-RIO) A pocos días del inicio de un nuevo torneo oficial de fútbol en Río Colorado, los clubes, los directivos de la Liga y la Asociación de Árbitros se enfrentan a una presión creciente para alcanzar un acuerdo que satisfaga a todas las partes involucradas. Este acuerdo es esencial para evitar confusiones y asegurar el normal desarrollo de los encuentros, sobre todo ante las recientes demandas presentadas por los árbitros.
Una de las propuestas más destacadas por la Asociación de Árbitros de Río Colorado, basada en incidentes ocurridos durante el torneo Apertura, es la implementación de una medida drástica ante agresiones físicas. Según esta propuesta, si alguno de los árbitros o sus asistentes es agredido durante un encuentro, ya sea en las categorías de veteranos, primera femenina, cuarta o primera división, se suspenderán de inmediato todos los partidos restantes de la fecha. Además, se exigirá el pago completo de los costos de todos los encuentros programados, independientemente de si se han jugado o no.
Asimismo, los árbitros han señalado que, tras cualquier agresión, procederán a realizar la correspondiente denuncia policial y solicitarán que el agresor, sea jugador o miembro del cuerpo técnico, sea detenido de inmediato por las autoridades policiales.
Esta propuesta ha generado un intenso debate en la mesa de la Liga, donde las partes han coincidido en algunos aspectos y mostrado desacuerdos en otros. Los clubes, por su parte, han expresado su disposición a suspender toda la fecha en caso de una agresión grave que comprometa la integridad física del árbitro. Sin embargo, rechazan la suspensión de la fecha si la agresión es considerada “menor”, como empujones o insultos, y se oponen a pagar por encuentros que no se hayan disputado, argumentando que las planillas de los partidos no se firman hasta minutos antes de su inicio.
Además, los clubes seguirán acatando las resoluciones del Tribunal de Penas, que se basan en los informes redactados por los árbitros, y que pueden incluir sanciones como pérdida de puntos, multas, o la reprogramación de partidos suspendidos.
En las próximas horas la Liga enviará las propuestas oficiales tomadas para que la Asociación resuelva en una reunión interna las medidas a tomar o si aceptan o no lo que resuelvan los clubes.
Este tema debe resolverse de manera inminente para evitar complicaciones futuras en el desarrollo del torneo clausura 2024.
Otro asunto pendiente que requiere resolución antes del inicio del campeonato en la categoría menores es el valor de los viáticos que los árbitros de Río Colorado han fijado para los encuentros jugados en General Conesa. Los árbitros han solicitado un viático de $100.000, además de los costos habituales de arbitraje, lo cual ha generado preocupación en el club de Conesa, que tendría que asumir estos costos cuando juegue de local.
La Asociación de Árbitros se ha mostrado inflexible en cuanto a la reducción de estos viáticos, ofreciendo como única alternativa la posibilidad de que se les proporcione transporte de ida y vuelta para los encuentros.
La resolución de estos puntos es urgente, ya que este sábado Atlético tiene programado viajar a Conesa para disputar la primera fecha del Torneo Clausura. Las decisiones que se tomen en las próximas horas serán determinantes para el inicio y el desarrollo del campeonato.

(Parrafo por Jorge Tanos) Es curioso que, entre una competencia y otra, con toda la previsión previa que implica el trabajo que se ha venido haciendo durante semanas o incluso meses antes, siempre surgen ciertos interrogantes o pequeños problemas que tienen el potencial de convertirse en amenazas para el inicio oportuno de los torneos.
Aunque hay antecedentes anteriores, antes del comienzo del Torneo Apertura, surgieron algunos problemas de última hora: algunos se lograron resolver a tiempo, mientras que otros continuaron causando complicaciones durante el campeonato debido a que no se solucionaron por completo. Algunos llegaron hasta la discordia entre los clubes.
Al finalizar el Torneo Apertura 2024, la salida de Juventud Agraria del fútbol de Río Colorado durante más de un mes era un secreto a voces, pero oficialmente nada se había comunicado a la mesa directiva. En una normal reunión con todos los delegados de los clubes, incluyendo a Agrario presente, nada se dijo o se comentó en la mesa y normalmente se programaron las actividades para el resto del año en todas las categorías. Una semana después, llegó la nota oficial desde Algarrobo de deserción, lo que obligó dar un paso atrás y volver a una reorganización total.
Ahora, los reclamos realizados por los árbitros a pocos días del inicio de la segunda parte del año futbolístico vuelven a generar incertidumbre sobre el comienzo normal de la temporada. Creo que es una situación que los presidentes de los clubes, delegados, árbitros y directivos de la liga deberían resolver claramente con tiempo antes de cada temporada para evitar este tipo de inconvenientes y dolores de cabezas a futuro.
