
En una intensa sesión llevada a cabo el jueves en el Senado, la iniciativa para la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) avanzó con 39 votos a favor y 30 en contra. El proyecto, que busca reformar el sistema de votación en las elecciones nacionales, ahora regresa a la Cámara de Diputados, donde se deberá aceptar o rechazar la versión modificada.
La propuesta, que llevaba más de dos años bloqueada desde su aprobación inicial en Diputados, fue impulsada por el oficialismo con el apoyo de bloques como La Libertad Avanza, la UCR, el Pro y otros partidos provinciales. A pesar de la resistencia de la bancada peronista/kirchnerista, la iniciativa logró pasar gracias a intensas negociaciones y modificaciones introducidas al texto original.
Un largo camino para su aprobación
El recorrido del proyecto no ha sido fácil. Tras quedar estancado en gestiones anteriores, su avance comenzó a principios de este año con un dictamen favorable en comisiones durante enero. A lo largo del proceso, se incluyeron modificaciones sustanciales, como la eliminación del casillero en blanco para votar lista completa, uno de los principales reclamos de los partidos provinciales. También se adelantaron las elecciones PASO al primer domingo de agosto, lo que a su vez modificó otros plazos del calendario electoral.
El senador entrerriano Edgardo Kueider, uno de los principales defensores del proyecto, explicó durante la sesión las modificaciones realizadas y enfatizó los beneficios económicos y logísticos que la BUP traería al sistema electoral. Según Kueider, la implementación del nuevo sistema en provincias como Entre Ríos permitiría ahorrar hasta 30 millones de pesos en la impresión de sobres.
El respaldo de la ciudadanía y la comunidad
La senadora Mónica Silva, del bloque de JSRN, destacó la importancia de las conversaciones y análisis que se llevaron a cabo con diversas organizaciones sociales y sectores de la ciudadanía, quienes impulsaron el proyecto. “Hemos escuchado a las organizaciones y a la ciudadanía, que pide que esta sea la nueva modalidad en la que abordemos las elecciones nacionales”, señaló Silva.
Además, Silva subrayó que el proyecto final combina “lo mejor de ambos dictámenes”, refiriéndose a la media sanción previa y a las modificaciones introducidas. “Este es el proyecto que deberíamos aprobar para las próximas elecciones, atendiendo a la aspiración de la ciudadanía y los beneficios ya señalados”, afirmó la senadora, haciendo eco de los argumentos expuestos por su colega Kueider.
Próximos pasos
Con la media sanción obtenida, el proyecto ahora vuelve a la Cámara de Diputados, que deberá tratarlo antes de febrero para evitar su caducidad. Si se aprueba, el sistema de Boleta Única de Papel podría estar implementado en las elecciones nacionales del próximo año, trayendo consigo un cambio radical en la forma en que los argentinos ejercen su derecho al voto, siguiendo la experiencia exitosa de varias provincias que ya han adoptado este modelo.

