
(NOTI-RIO) El presidente del Partido Justicialista (PJ) de Río Negro, Sergio Hernández, ha manifestado la importancia de revisar ciertas actitudes dentro del partido, especialmente las del sector liderado por los hermanos Martín y María Emilia Soria. En el contexto de la búsqueda de la unidad partidaria y la preparación para las internas del PJ que definirán la presidencia nacional entre Cristina Fernández de Kirchner y Ricardo Quintela, Hernández subrayó que algunas acciones han generado “heridas difíciles de curar”, lo que complica el proceso de integración entre los distintos sectores.
Durante una entrevista en CNN Radio Roca, Hernández destacó su disposición para dialogar y trabajar junto a la intendenta de Roca, María Emilia Soria, quien recientemente expresó su voluntad de dejar atrás las diferencias y trabajar por la unidad. A pesar de celebrar esta postura, insistió en la necesidad de mejorar “las formas” de comunicación y trato entre los dirigentes para asegurar un futuro sólido para el partido en la provincia.
Hernández puntualizó que todos los dirigentes, independientemente del tamaño de las localidades que gobiernan, tienen el mismo peso y valor dentro del partido. Mencionó que la igualdad, el respeto y la solidaridad deben ser los pilares del trato interno, evitando actitudes de soberbia que puedan generar divisiones.
Asimismo, al ser consultado sobre si consideraba que el sorismo trataba a otros dirigentes con superioridad, prefirió no señalar directamente a nadie, pero insistió en que la forma de relacionarse es fundamental para mantener la cohesión y la cooperación entre los distintos sectores del PJ.
En cuanto a la inclusión de María Emilia Soria en la lista de Cristina Fernández de Kirchner para la conducción nacional del partido, Hernández no se mostró sorprendido, pero sí destacó su sorpresa por el rol de Quintela y la recepción organizada para el gobernador de La Rioja en Roca. Expresó que le hubiera parecido más adecuado que, en estos casos, se hubiera priorizado la comunicación y el respeto hacia la dirigencia local del PJ.
El enfoque de Hernández en la necesidad de mejorar las “formas” evidencia las tensiones internas dentro del peronismo rionegrino, especialmente a la hora de definir una estrategia común para enfrentar los desafíos políticos futuros. Sin embargo, también sugiere que hay un deseo de reconciliación y un esfuerzo por superar las divisiones recientes en busca de una unidad más firme.
