
(NOTI-RIO) Con la reciente decisión del SENASA y los acuerdos alcanzados en la reunión con las autoridades provinciales y la FUNBAPA, la barrera sanitaria de la Patagonia seguirá operativa bajo un esquema que asegura su continuidad y funcionalidad. A grandes rasgos, esto es lo que se definió y lo que se espera a futuro:
Continuidad operativa garantizada
El SENASA asumirá el 80% de los costos operativos, principalmente relacionados con salarios, lo que asegura que los controles en la región continuarán funcionando sin interrupciones. No habrá traspaso de trabajadores al sector privado ni a las provincias, disipando los temores que habían manifestado gremios como ATE.
Financiamiento compartido
Las provincias patagónicas aportarán el 20% restante del presupuesto operativo de la barrera, unos $1.407 millones anuales. Inicialmente, se comprometieron a cubrir el 50% de ese monto (unos $700 millones) para garantizar gastos básicos como transporte e infraestructura en los puestos de control. Este aporte se dividirá equitativamente entre las provincias, representando un gasto mensual aproximado de $10 millones por provincia.
FUNBAPA mantiene su rol
La FUNBAPA seguirá a cargo de las operaciones diarias y la ejecución de programas sanitarios clave, como el Sistema de Mitigación de Riesgos (SMR), los planes de control de plagas y los vinculados a la ganadería y la fruticultura. También asumirá la supervisión administrativa de los gastos operativos, asegurando transparencia y eficiencia en la gestión.
Negociaciones con las provincias
Aunque el esquema de financiamiento ha sido definido, queda pendiente un acuerdo marco con las provincias para establecer compromisos específicos y plazos de ejecución. Esto será clave para evitar desajustes financieros y garantizar que los fondos estén disponibles cuando se necesiten.
Impacto en el sector privado
El sector privado, fundamental en la defensa del status sanitario de la región, fue reconocido como un actor clave en el proceso. Productores y empresas seguirán participando en las decisiones estratégicas, dado que el comercio sin trabas internacionales depende de mantener una barrera eficaz.
El futuro: desafíos y certezas
A corto plazo, el desafío será lograr que las provincias cumplan con su aporte financiero y que FUNBAPA administre los recursos de manera eficiente. A mediano y largo plazo, se espera que el esquema garantice no solo la continuidad, sino también mejoras en la infraestructura y los procedimientos de la barrera.
En resumen, la barrera sanitaria no está en peligro. Con el respaldo económico del SENASA y la colaboración de las provincias y FUNBAPA, se han despejado los principales obstáculos para su funcionamiento. Ahora, la atención se centra en cómo se implementarán estos acuerdos y en mantener la solidez del sistema que ha convertido a la Patagonia en una región competitiva y confiable a nivel internacional.

