“Mil Amigos”: la cultura Mapuche y su legado en la plaza de Villa Mitre

(NOTI-RIO) El pasado finde semana se vivió en Río Colorado un emotivo encuentro organizado por la Comunidad Mapuche Kimún Llallin junto a la Junta Vecinal de Villa Mitre. El acto central tuvo lugar en la plaza del barrio, donde se volvió a colocar el cartel que lleva el nombre Wenuy Warranka, elegido en 1991 por alumnos de tercer grado de la Escuela N° 91. Este nombre, que en mapudungun significa “Mil amigos”, es un símbolo de identidad y de reconocimiento hacia los pueblos originarios.

El nombre de la plaza es el resultado de un proyecto llevado a cabo por las docentes Patricia “Pato” Ambrosetto y María de los Ángeles “Mari” Picabea en la década de 1990. En un contexto donde la identidad y la cultura mapuche no siempre eran visibilizadas, estas maestras trabajaron junto a sus estudiantes en la importancia de reconocer los pueblos originarios y reforzar el sentido de pertenencia barrial. A través de una elección democrática, los alumnos decidieron que la plaza llevara un nombre que representara la hermandad y la riqueza cultural del pueblo mapuche.

El acto de reposición del cartel no solo marcó un momento de memoria histórica, sino que también celebró el presente vivo de las tradiciones mapuches. Con el lema Petu mogeleiñ (“Estamos vivos”) y Amulepe taiñ weichan (“Que continúe nuestra lucha”), se resaltó la resistencia cultural y el valor de la comunidad mapuche en el territorio.

El evento incluyó diversas actividades que invitaron a reflexionar sobre la cultura ancestral: charlas sobre medicina y cultivos tradicionales, demostraciones de telar mapuche y espacios de intercambio comunitario. La participación de la comunidad local y educativa fue clave, destacándose el acompañamiento de la comunidad Kumelen Newen Maipú y el respaldo de la Junta Vecinal de Villa Mitre.

Este encuentro subrayó la importancia de reconocer el pasado para construir un futuro más inclusivo. La colocación del cartel Wenuy Warranka en la plaza Villa Mitre simboliza el compromiso de las generaciones actuales con la visibilización y valoración de los pueblos originarios. Es un recordatorio de que el camino hacia una sociedad más justa pasa por entender y respetar la diversidad cultural.

La Comunidad Mapuche expresó su gratitud a quienes hicieron posible este evento. Desde las docentes que iniciaron este proyecto hace más de 30 años, hasta los vecinos y funcionarios que apoyaron la iniciativa, todos jugaron un papel crucial en la celebración de la cultura mapuche.

En palabras de los organizadores: “Reconocer de dónde venimos es encontrarnos con nuestra identidad“. Este acto, más que una ceremonia, fue un puente entre generaciones y culturas, uniendo pasado, presente y futuro en una misma causa: la reivindicación de los pueblos originarios.

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