
(NOTI-RIO) El Impuesto PAÍS, que gravaba con un recargo del 7,5% a los productos importados y aplicaba percepciones adicionales sobre el dólar tarjeta y el dólar solidario, dejará de estar vigente a partir del 22 de diciembre. Con su eliminación, estos últimos verán una reducción de 30 puntos porcentuales en las percepciones impositivas, marcando un cambio significativo en la política fiscal y cambiaria del país.
Impacto en la recaudación fiscal
La eliminación de este tributo plantea interrogantes sobre el destino de los ingresos que el fisco dejará de percibir. Según datos proporcionados por la Jefatura de Gabinete, el impuesto había recaudado $5.277.113,8 millones hasta el 30 de septiembre de este año. Estos fondos se distribuyeron de la siguiente manera:
- Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES): $3.170.888,7 millones (70% del total).
- Secretaría de Obra Pública: $1.374.487,4 millones.
- Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI): $547.320 millones.
- Fondos fiduciarios: $105.141,6 millones.
- Secretaría de Turismo: $79.276,1 millones.
El mayor impacto se sentirá en las partidas destinadas a la ANSES, el PAMI y las obras de infraestructura, que dependen en gran medida de este ingreso.
La apuesta del Gobierno: reactivación económica
Desde el Ministerio de Economía se defendió la decisión argumentando que la eliminación del Impuesto PAÍS impulsará la reactivación económica, generando nuevos ingresos tributarios por medio del incremento de las operaciones de comercio exterior y su efecto positivo en la economía local.
Según el informe presentado, “el mayor volumen de operaciones de comercio internacional ante la flexibilización de la normativa vigente incrementará los ingresos tributarios, tanto de manera directa como indirecta”. Sin embargo, aún no se han especificado si los nuevos recursos estarán dirigidos a las mismas áreas que financiaba el tributo.
Desafíos y perspectivas
Aunque la decisión busca aliviar el costo de los bienes y servicios en el exterior y fomentar el comercio, queda la incertidumbre sobre cómo se cubrirán las partidas presupuestarias previamente financiadas con este impuesto. La clave será si el aumento proyectado en la actividad económica logra compensar la caída en la recaudación de manera suficiente para mantener los programas sociales y de infraestructura en marcha.
Por ahora, los próximos meses serán determinantes para evaluar si esta estrategia fiscal logra sus objetivos sin poner en riesgo la sostenibilidad de las políticas públicas financiadas hasta ahora por el Impuesto PAÍS.
Problema y beneficio de la eliminación del Impuesto PAÍS
Problema: La caída de ingresos fiscales para partidas clave
El principal desafío de eliminar el Impuesto PAÍS radica en la pérdida de recursos fiscales que hasta ahora financiaban programas esenciales y obras públicas. Estos ingresos se destinaban principalmente a:
- ANSES y PAMI: Apoyaban el sistema de jubilaciones, pensiones y prestaciones médicas.
- Obras de infraestructura: Inversiones en proyectos públicos críticos.
- Turismo nacional: Promoción de actividades que fortalecen la economía local.
Sin este impuesto, estas áreas pierden una fuente de financiamiento significativa. La gran interrogante es si los ingresos derivados de la reactivación económica, que el Gobierno proyecta, serán suficientes para compensar esta caída en un contexto de alta demanda social.
Además, la eliminación podría generar incertidumbre presupuestaria en el corto plazo, ya que no existe un plan claramente definido para reemplazar los fondos que aportaba el gravamen.
Beneficio: Impulso a la economía y reducción de costos
La eliminación del impuesto busca generar varios beneficios económicos, entre ellos:
- Fomento al comercio exterior:
- Al eliminar el recargo del 7,5% en importaciones, se reducen los costos para las empresas y consumidores, haciendo más competitivos los bienes importados.
- Esta medida puede dinamizar las operaciones de comercio internacional y reducir la inflación asociada a productos importados.
- Estímulo al consumo y ahorro:
- La baja en las percepciones sobre el dólar tarjeta y el dólar solidario disminuye el costo de viajar al exterior y ahorrar en moneda extranjera, lo que podría incentivar el consumo en estos sectores.
- Reactivación económica:
- La flexibilización fiscal está diseñada para aumentar la actividad económica, tanto a nivel interno como externo, lo que podría traducirse en mayor generación de empleo y crecimiento del PBI.
- Simplificación tributaria:
- Eliminar impuestos específicos reduce distorsiones y mejora la percepción de justicia fiscal entre los ciudadanos y empresas.
Conclusión
- Problema: El riesgo de no poder compensar adecuadamente la pérdida de ingresos fiscales podría impactar negativamente en programas sociales y obras públicas fundamentales.
- Beneficio: Una economía más dinámica, con costos reducidos para los ciudadanos y empresas, y un posible incremento en la recaudación general a mediano y largo plazo gracias al aumento del comercio y el consumo.
El éxito de esta decisión dependerá de cómo se gestionen los recursos públicos y si la reactivación económica logra generar el superávit esperado.

