
(NOTI-RIO) Los deepfakes, contenidos generados mediante inteligencia artificial (IA) que simulan videos e imágenes falsas pero altamente realistas, están generando una creciente preocupación en la sociedad. En Argentina, esta tecnología ha sido utilizada en contextos delicados, como la creación de videos pornográficos falsos que involucran a menores y adultos, afectando a comunidades escolares y vulnerando la privacidad de numerosas víctimas. La situación se torna aún más compleja debido a la ausencia de una legislación específica que tipifique estos actos como delitos.
Qué son los deepfakes y cómo funcionan
Los deepfakes combinan técnicas de aprendizaje profundo (deep learning) con editores avanzados para crear contenidos falsos que modifican la apariencia, voz o acciones de una persona. Aunque pueden tener usos legítimos, como en entretenimiento, han adquirido notoriedad negativa por su aplicación en contextos de abuso, desinformación y extorsión.
En la provincia de Río Negro, así como en Buenos Aires, Córdoba, Chaco y San Juan, se han reportado incidentes de deepfakes en escuelas, lo que ha encendido las alarmas en comunidades educativas y entre las familias. A nivel global, la situación es similar: según el informe State of Deepfake 2023 de Security Hero, el contenido pornográfico falso aumentó un 464% en un año, y el 99% de las víctimas son mujeres.
El vacío legal en Argentina
Actualmente, el Código Penal argentino no contempla una figura específica que castigue la creación y difusión de deepfakes. Según Florencia Zerda, especialista en cibercrimen, las fiscalías intentan aplicar el artículo 128 del Código Penal, que sanciona la producción de material de abuso sexual infantil. Sin embargo, este artículo no cubre las imágenes generadas por IA.
El fiscal Horacio Azzolin, de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), explicó que esta problemática ya se debatía en el contexto del Convenio de Budapest, donde se dejó abierta la posibilidad de que cada país sancionara imágenes reales o simuladas. En Argentina, se optó por sancionar solo las imágenes reales, lo que genera una laguna legal frente a los deepfakes.
La Ley Olimpia, vigente en el país, incorpora el concepto de violencia digital y permite a las víctimas solicitar la remoción de contenido y la conservación de pruebas digitales. Sin embargo, su alcance está limitado a mujeres, dejando a los adolescentes varones sin una protección equivalente.
Proyectos de ley en curso
Diversos proyectos legislativos buscan abordar esta problemática. Entre ellos se destacan:
- Ley Belén: Propuesta por la diputada Mónica Macha (Unión por la Patria), penaliza específicamente los montajes con inteligencia artificial.
- Proyecto de Silvana Giudici (PRO): Propone penas de hasta seis años de prisión para quienes creen o difundan deepfakes sin consentimiento.
- Propuesta de Eugenia Alianiello y Guillermo Snopek (Unión por la Patria): Busca incluir artículos específicos en el Código Penal para proteger a niños, niñas y adolescentes de la violencia digital.
Casos en Río Negro
En Río Negro, se han registrado varios incidentes de deepfakes que afectaron a comunidades escolares. En estos casos, los videos fueron compartidos a través de redes sociales, vulnerando la privacidad de estudiantes. La falta de herramientas legales claras dificulta las investigaciones, mientras que las víctimas enfrentan graves consecuencias emocionales y sociales.
En la provincia de Río Negro, si sos víctima de un delito informático, como la creación y difusión de deepfakes con contenido sexual no consentido, podés realizar la denuncia en las siguientes instituciones:
- Comisarías de la Familia: Estas dependencias están especializadas en brindar asistencia en casos de violencia y delitos que afectan a la integridad de las personas. Podés acercarte a la más cercana a tu domicilio.
- Fiscalías: Las fiscalías de turno en la provincia están capacitadas para recibir denuncias relacionadas con delitos informáticos. Es recomendable presentar la denuncia en la fiscalía correspondiente a tu jurisdicción.
- Juzgados de Paz: En localidades donde no haya comisarías de la familia o fiscalías, los juzgados de paz pueden recibir denuncias y brindar orientación sobre los pasos a seguir.
Además, a nivel nacional, podés contactar a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) enviando un correo a denunciasufeci@mpf.gov.ar para reportar el caso y recibir asesoramiento especializado.
Es fundamental preservar toda la evidencia digital relacionada con el delito, como capturas de pantalla, enlaces y cualquier otro material que pueda ser útil para la investigación. Además, se recomienda no divulgar ni reenviar el contenido en cuestión para evitar su propagación y posibles complicaciones legales.
Si necesitás asesoramiento o acompañamiento, podés comunicarte con la Línea 144, que brinda asistencia a víctimas de violencia de género las 24 horas, o acercarte a los Sistemas de Abordaje Territorial (SAT) disponibles en distintas localidades de la provincia.
Recordá que es importante actuar rápidamente y buscar el apoyo necesario para enfrentar este tipo de situaciones.
El panorama internacional
En el mundo, países como Corea del Sur, Estados Unidos, España y Reino Unido están adoptando leyes para penalizar los deepfakes. Por ejemplo:
- Corea del Sur: Penaliza la posesión y difusión de deepfakes con hasta 7 años de prisión.
- Estados Unidos: Algunos estados como California y Virginia han regulado los deepfakes, especialmente los de contenido sexual.
- Unión Europea: Trabaja en normativas complementarias a la Ley de Inteligencia Artificial para abordar esta problemática.
Cómo actuar frente a un deepfake
En caso de ser víctima de un deepfake, se recomienda:
- Resguardar la evidencia digital: Capturas de pantalla y URLs.
- Solicitar una constatación pericial: A través de un escribano o perito informático.
- Denunciar: Acudir a la fiscalía más cercana o utilizar las plataformas del Ministerio Público Fiscal.
- Acompañamiento psicológico: Es clave para mitigar el impacto emocional.
Para más asesoramiento, las víctimas pueden comunicarse con la Línea 144 (violencia de género) o con organizaciones como Género y TIC, que ofrecen apoyo jurídico y psicológico.
Una necesidad urgente de regulación
Los deepfakes representan una amenaza creciente que vulnera derechos fundamentales, especialmente en contextos educativos y de género. La falta de legislación específica en Argentina subraya la urgencia de avanzar en proyectos que penalicen estas conductas y protejan a las víctimas. Mientras tanto, es vital fomentar la educación digital y la concienciación desde edades tempranas, como parte de la Educación Sexual Integral (ESI), para prevenir y combatir esta problemática

