
(NOTI-RIO) El Gobierno Nacional, a través del Decreto 1/2025, flexibilizó la importación y exportación de residuos no peligrosos que hayan sido valorizados, marcando un cambio significativo en la política ambiental y comercial de los últimos 16 años. Esta medida, impulsada por el presidente Javier Milei, habilita la comercialización definitiva o temporaria de chatarra metálica y otros residuos valorizados como insumos estratégicos, con la condición de cumplir estrictos requisitos ambientales establecidos por el Convenio de Basilea.
La norma genera debate entre grandes empresas, pymes metalúrgicas y sectores dedicados al reciclaje, evidenciando un impacto económico y ambiental de amplio alcance, que también involucra a la provincia de Río Negro.
Un cambio tras 16 años de prohibición
La medida pone fin a la prohibición establecida durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, cuando la tonelada de chatarra rondaba los 70 dólares. Hoy, con precios internacionales entre 250 y 300 dólares por tonelada, la exportación de residuos valorizados podría abrir un mercado lucrativo para exportadores argentinos, con países como China y Turquía como principales compradores.
El decreto establece que los residuos no peligrosos que sean valorizados podrán ser comercializados siempre que no estén destinados a valorización energética o disposición final. Además, los exportadores deberán presentar una Declaración Jurada asegurando el cumplimiento de normativas internacionales, como las del Convenio de Basilea.
Impacto en la industria nacional
La flexibilización genera reacciones encontradas en el sector industrial:
- Siderúrgicas como Techint y Acindar expresaron preocupación por la posible pérdida de insumos estratégicos para su producción nacional, considerando que la chatarra exportada sería de mayor calidad, dejando la de menor calidad para el mercado local.
- Pymes metalúrgicas, que emplean a más de 6.000 personas, temen que la medida reduzca su acceso a insumos esenciales, afectando la sostenibilidad de sus operaciones.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendió la norma argumentando que “la prohibición deprimía los precios locales, desincentivaba el reciclado y limitaba negocios para amplios sectores de la economía”. Según Sturzenegger, la flexibilización beneficiará principalmente a pequeñas empresas dedicadas al reciclaje y valorización de residuos.
La situación en Río Negro
En Río Negro, la industria del reciclaje y valorización de residuos representa una oportunidad económica y ambiental:
- Reciclaje industrial: Varias empresas locales están involucradas en la recolección y procesamiento de chatarra metálica, con un enfoque en cables de cobre, aluminio y restos metálicos provenientes de sectores como la construcción y las telecomunicaciones.
- Cooperativas y emprendimientos sociales: En ciudades como General Roca y Cipolletti, cooperativas de reciclaje trabajan en la valorización de residuos no peligrosos, incluyendo plásticos y metales. Estas organizaciones podrían beneficiarse de la apertura a mercados internacionales, aunque deben cumplir estrictos requisitos de exportación.
Sin embargo, algunos actores locales expresan preocupación por la falta de infraestructura para cumplir con las exigencias del Convenio de Basilea y garantizar que los residuos valorizados no representen riesgos ambientales.
Beneficios económicos y desafíos ambientales
El Decreto 1/2025 presenta potenciales beneficios económicos:
- Aumento de ingresos por exportación: La chatarra valorizada podría convertirse en una fuente importante de divisas, especialmente en un contexto de necesidad de dólares para la economía nacional.
- Impulso al reciclaje: La valorización de residuos fomentará prácticas más sostenibles en sectores productivos, incentivando la recuperación de materiales.
Sin embargo, surgen desafíos ambientales:
- Regulación y monitoreo: Será fundamental asegurar que las operaciones de valorización cumplan con los estándares ambientales internacionales.
- Equilibrio en el mercado local: La industria nacional podría enfrentar dificultades si los mejores residuos se destinan exclusivamente a la exportación, dejando materiales de baja calidad para los procesos locales.
Requisitos clave de la nueva normativa
La normativa establece criterios claros para la comercialización de residuos valorizados:
- Declaración Jurada: Los exportadores deben certificar que los materiales no son peligrosos, conforme a normativas nacionales e internacionales.
- Convenio de Basilea: Garantiza que los residuos exportados no representen riesgos ambientales ni sean utilizados para disposición final.
- Clasificación de residuos: Incluye definiciones específicas como “residuo no peligroso valorizado” y procedimientos de valorización que aseguren el reciclaje eficiente.
Un nuevo paradigma para la gestión de residuos
La flexibilización en la importación y exportación de residuos valorizados abre una oportunidad significativa para sectores económicos y sociales. En Río Negro, el desafío radica en equilibrar las oportunidades comerciales con la protección ambiental, asegurando que las empresas y cooperativas locales estén preparadas para cumplir con las exigencias de la normativa.
Mientras tanto, la medida despierta un debate que pone de relieve la necesidad de avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible, donde el reciclaje y la valorización de residuos sean pilares clave de una economía circular.

