
(NOTI-RIO) Tras una reunión clave en Río Colorado con la Federación de Entidades Rurales y representantes de las sociedades rurales de toda la provincia, el gobernador Alberto Weretilneck expresó con contundencia su rechazo a la medida del Senasa que pretendía levantar la histórica barrera sanitaria al sur del río Colorado. La decisión, calificada por el mandatario como “absolutamente inconsulta, arbitraria y muy poco federal”, generó una inmediata reacción tanto política como productiva en la región.
“La medida atentaba contra uno de los mayores logros sanitarios de la Patagonia: nuestra condición de zona libre de fiebre aftosa sin vacunación. No solo está en juego la calidad de nuestra carne, sino también la sanidad de toda nuestra producción frutícola, como peras, manzanas y cerezas”, aseguró Weretilneck, visiblemente molesto con el proceder del Estado Nacional.
La reacción en bloque de los gobernadores patagónicos, junto con la fuerte presión de las entidades rurales, logró revertir provisoriamente la disposición del Senasa. Pero desde el Ejecutivo provincial ya se han delineado los próximos pasos: se convocará a legisladores provinciales y nacionales, y se exigirá la derogación definitiva de la medida. El objetivo, según explicó el gobernador, es habilitar una mesa de diálogo que contemple una verdadera perspectiva federal.
“No se trata de encerrarnos en un privilegio regional, sino de elevar el estándar sanitario del resto del país. Brasil, Paraguay, Chile ya son libres de aftosa sin vacunación. ¿Por qué no también Buenos Aires, La Pampa o Mendoza?”, planteó Weretilneck, proponiendo un cambio de enfoque que fortalezca a toda la producción nacional.
Consultado sobre el argumento de que el levantamiento de la barrera podría abaratar los precios de la carne, el gobernador fue categórico: “Es una falacia. En Río Colorado, que está justo al sur del límite, el precio de la carne no es más bajo. El 65% de la carne con hueso ya proviene del norte, y aún así los precios no bajan. Lo que sí bajaría es la calidad y la sostenibilidad de nuestra industria cárnica local”.
Con estas declaraciones, el gobernador dejó en claro que el conflicto sanitario se ha transformado en un tema de soberanía productiva y de defensa de la identidad patagónica. “Esto no es solo por la carne. Es por toda nuestra economía regional. Y vamos a defenderla con todo lo que esté a nuestro alcance”, cerró.
