
(NOTI-RIO) El Gobierno Nacional, mediante el Decreto 318/2025 publicado el 12 de mayo en el Boletín Oficial, derogó el Decreto N.º 71.178/35, que regulaba desde hace casi 90 años la tipificación, empacado y fiscalización de hortalizas frescas destinadas a la exportación. Esta medida busca eliminar regulaciones consideradas obsoletas y facilitar la operatoria comercial del sector hortícola argentino .
La norma derogada imponía exigencias sobre el embalaje y la habilitación de las plantas de origen, que ya no se ajustan a las prácticas comerciales ni a las normativas sanitarias modernas. Aunque la Ley N.º 4863, que le daba sustento, fue derogada en 2018 por la Ley N.º 27.444, el decreto de 1935 seguía vigente, generando restricciones anacrónicas que afectaban la competitividad del sector hortícola y obstaculizaban el comercio exterior .
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dejará de supervisar la calidad de los productos y el proceso productivo, concentrándose exclusivamente en su rol de “policía sanitaria” para evitar infecciones, plagas y garantizar un comercio internacional fluido .
Esta decisión forma parte de una serie de reformas estructurales impulsadas por el gobierno de Javier Milei para modernizar los marcos regulatorios y reducir la burocracia estatal. Previamente, se había derogado el Decreto 312/25, que eliminaba normativas similares para el sector frutícola, y se anticipa que en los próximos meses se continuará con la desregulación de otras actividades productivas .
Desde el Ejecutivo aseguraron que esta simplificación normativa no comprometerá la sanidad de los productos, ya que la fiscalización sanitaria seguirá a cargo del Senasa. El objetivo es mantener altos estándares sanitarios sin imponer regulaciones que ya no se corresponden con las formas actuales de producción y comercialización .
La medida fue celebrada por representantes del sector hortícola, que ven en esta decisión una señal de alivio frente a viejas exigencias administrativas. Sin embargo, algunos expertos advierten sobre la necesidad de mantener ciertos controles de calidad para garantizar la competitividad de los productos argentinos en los mercados internacionales .
Con esta derogación, el gobierno busca alinear el comercio hortícola con las prácticas modernas y los estándares internacionales vigentes, eliminando barreras regulatorias innecesarias y promoviendo una mayor eficiencia en la operatoria del sector.
