
(NOTI-RIO) La histórica barrera sanitaria que impide el ingreso de carne bovina con hueso al sur del río Colorado se ha convertido en el eje de un fuerte conflicto entre las provincias patagónicas y el Gobierno Nacional. La reciente Resolución N.º 180 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que flexibiliza esta medida, encendió las alarmas en el sector ganadero del sur argentino, especialmente en Río Negro y La Pampa.
Preocupación en el campo patagónico
Productores rurales nucleados en distintas sociedades rurales —encabezadas por la Sociedad Rural de Viedma— expresaron su rechazo a la resolución en una reunión con el vicegobernador Pedro Pesatti y legisladores provinciales. Rodrigo Núñez, presidente de la entidad, advirtió que la medida “beneficia a una sola cadena de comercialización del norte del país, en detrimento del sistema productivo regional, que históricamente ha debido cumplir estándares más exigentes”.
La apertura permitiría el ingreso de carne con hueso desde zonas con vacunación contra la fiebre aftosa hacia una región libre de esa enfermedad sin necesidad de vacunación. “Senasa admite una baja probabilidad de transmisión viral, pero no garantiza riesgo cero”, advirtió Núñez, quien también cuestionó la inequidad en condiciones sanitarias, logísticas y de costos con respecto al norte argentino.
Avance legal: cuestionamientos a la resolución
Durante una reciente reunión virtual entre dirigentes del agro y funcionarios del gobierno rionegrino —con la participación destacada de la presidenta de la Federación de Sociedades Rurales, Nora Lavayén— se adelantó la estrategia de avanzar legalmente contra la Resolución N.º 180.
Dirigentes con formación jurídica detectaron posibles irregularidades en el proceso de aprobación. “Una medida de este tipo, que modifica una política sanitaria nacional, debe someterse a consulta pública en tres niveles: internacional, nacional e interno. Nada de eso ocurrió”, indicaron. El primer paso será presentar un recurso administrativo ante el Gobierno Nacional. Si no hay respuesta o si no se subsanan las fallas detectadas, no se descarta acudir a la Justicia ordinaria mediante un recurso contencioso-administrativo.
Un frente político regional
Los dirigentes ruralistas también promueven una cumbre entre todas las entidades agropecuarias y los gobernadores patagónicos, que podría celebrarse en Buenos Aires. La convocatoria buscaría consolidar una postura regional conjunta.
La Legislatura de La Pampa, por su parte, aprobó por unanimidad una resolución para exigir su inclusión en la mesa de diálogo convocada por el Gobierno Nacional. Su exclusión generó un fuerte rechazo entre sus autoridades. “Es inadmisible que se nos excluya de una decisión que nos afecta directamente”, reclamó el diputado Espartaco Marín. Legisladores como Javier Torroba, Maximiliano Aliaga y Enrique Juan sumaron sus críticas, cuestionando tanto el fondo sanitario de la medida como su legitimidad jurídica.
Nación mantiene su postura
Desde los ministerios de Economía, conducido por Luis Caputo, y de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, insisten en que la desregulación del mercado cárnico “no tiene marcha atrás”. Fuentes del Senasa, en estricto off the record, admiten que “esto se tiene que dirimir a nivel político”.
En tanto, los productores del sur apuestan a que la posición de los principales destinos de exportación, como la Unión Europea y Chile, frene la iniciativa. “Hasta que esos países no se expidan formalmente, no deben realizarse cambios en la barrera sanitaria”, coinciden las entidades.
Una definición pendiente
La medida, actualmente suspendida por 90 días, vence el próximo 16 de junio. Si el Senasa no actúa antes de esa fecha, la carne con hueso podría comenzar a ingresar a la Patagonia, rompiendo una barrera establecida hace 24 años como escudo sanitario.
En juego no solo está la carne. Está en discusión el modelo de desarrollo productivo del sur argentino: una región que construyó su identidad agropecuaria sobre estándares sanitarios de excelencia. El tiempo apremia y la controversia crece.
