
(NOTI-RIO) La provincia de Río Negro enfrenta una semana marcada por la inactividad escolar: entre feriados nacionales y una medida de fuerza impulsada por el sindicato docente UnTER, las aulas permanecerán vacías durante cuatro de los cinco días lectivos. En este contexto, el gobernador Alberto Weretilneck calificó la acción sindical como un “paro político” y anunció que se descontarán los días de huelga a quienes se adhieran.
La decisión del gremio se produjo tras el rechazo a la propuesta salarial presentada por el Ejecutivo en la paritaria convocada por el propio Gobierno. Pese a la apertura del diálogo, Weretilneck denunció que la huelga ya estaba resuelta antes de iniciarse las negociaciones, acusando a la dirigencia de UnTER de actuar con motivaciones internas ligadas al proceso electoral del sindicato.
“Con dos feriados y un paro de 48 horas, nuestros niños solo tendrán un día de clases. Esto afecta directamente a los más vulnerables, que incluso ven comprometido su acceso a la alimentación escolar. No se puede justificar una medida así”, sostuvo el mandatario durante un acto en el que se presentó el nuevo Régimen de Promoción Económica e Industrial.
El Gobernador fue enfático al señalar la falta de voluntad negociadora del sindicato y consideró que este tipo de medidas podrían repetirse a lo largo del semestre, motivadas por disputas internas dentro de la organización gremial.
Mientras tanto, la comunidad educativa de Bariloche y otras localidades rionegrinas se prepara para una semana casi sin actividad escolar, con el jueves como único día hábil entre dos feriados y dos jornadas de paro.
La controversia pone en primer plano la relación tirante entre el Ejecutivo provincial y el gremio docente, y deja entrever un escenario complejo para lo que resta del año, en un contexto donde las tensiones laborales y políticas parecen ir de la mano.
