
(NOTI-RIO) El presidente Javier Milei vetó este sábado tres leyes aprobadas por el Congreso: la actualización de los haberes jubilatorios, la prórroga de la moratoria previsional y la declaración de la emergencia en discapacidad. Fuentes oficiales confirmaron que los decretos de veto se publicarán el lunes 4 de agosto en el Boletín Oficial.
La decisión refuerza la postura que el Gobierno ha mostrado desde el inicio de la gestión: cuando el presidente anticipa que vetará una ley, finalmente lo hace. Con estas medidas, Milei ya acumula cinco vetos en poco más de un año y medio de mandato.
La primera de las normas vetadas es la Ley 27.791, que disponía una actualización de los haberes jubilatorios con un aumento del 7,2 por ciento, la suba del bono extraordinario de 70.000 a 110.000 pesos con actualización mensual y la transferencia de fondos de la ANSeS a las provincias con cajas previsionales no transferidas. Esta ley había sido aprobada en el Senado el 10 de julio con 52 votos a favor, ninguno en contra y 4 abstenciones.
También fue vetada la Ley 27.792, que prorrogaba por dos años la moratoria previsional prevista en la Ley 27.705, permitiendo a personas sin aportes completos acceder a la jubilación mediante un plan de pagos. En el Senado obtuvo 39 votos a favor, 14 en contra y 1 abstención.
La tercera norma rechazada por el Poder Ejecutivo es la Ley 27.793, que declaraba la emergencia en discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2026. Su objetivo era asegurar un financiamiento sostenible de las pensiones no contributivas, fortalecer a los prestadores de la Ley 24.901 y facilitar la regularización de deudas tributarias mediante planes de pago y condonaciones de intereses y sanciones. Fue sancionada en el Senado por unanimidad, con 56 votos positivos.
El artículo 83 de la Constitución Nacional establece que el Poder Ejecutivo puede vetar total o parcialmente una ley, salvo aquellas aprobadas mediante consulta popular vinculante. Si un proyecto es vetado, vuelve a la Cámara de origen, en este caso Diputados, que puede insistir con una nueva aprobación. Para rechazar el veto, ambas cámaras deben aprobar la ley nuevamente por mayoría de dos tercios. Si no se alcanza esa mayoría en alguna de las cámaras, el veto se mantiene y la ley no puede volver a tratarse en ese año legislativo.
Con estos nuevos vetos, Milei alcanza un promedio anual de tres leyes rechazadas, cifra superior a la de Mauricio Macri y cercana a la de Alberto Fernández. El ranking histórico muestra que los mayores promedios de vetos anuales corresponden a Eduardo Duhalde (26,4), Fernando de la Rúa (23) y Carlos Menem (18,5). En términos absolutos, Menem lidera con 195 vetos en sus diez años de gobierno, seguido por Raúl Alfonsín con 49 y Fernando de la Rúa con 46.
El tratamiento de los vetos en el Congreso no tiene un plazo establecido. Los proyectos deberán pasar primero por comisiones antes de llegar al recinto. En caso de que ambas cámaras consigan los dos tercios de los votos para rechazar el veto, el Poder Ejecutivo estará obligado a promulgar la ley.
El veto presidencial es una herramienta constitucional que permite al presidente de un país rechazar total o parcialmente una ley que haya sido aprobada por el Congreso.
Cuando el Congreso aprueba una ley, esta pasa al Poder Ejecutivo para su promulgación. El presidente puede:
Promulgarla: es decir, aprobarla y ponerla en vigencia.
Vetarla totalmente: rechazar toda la ley.
Vetarla parcialmente: rechazar solo algunos artículos.
¿Qué pasa después del veto? El Congreso puede insistir con la ley y rechazar el veto si logra una mayoría especial (por ejemplo, dos tercios de los votos en ambas cámaras, según el país). Si lo logra, la ley se promulga sin necesidad del presidente.
Veamos algunos ejemplos históricos de vetos presidenciales en nuestro país que muestran cómo distintos mandatarios han utilizado esta herramienta:
Raúl Alfonsín (1983–1989)
Vetó 49 leyes, el 7,5% de las sancionadas.
Solo una de sus leyes vetadas fue ratificada por el Congreso. Usó el veto tanto total como parcial.
Carlos Menem (1989–1999)
Fue el presidente que más vetó leyes: 195, lo que representó el 12,5% de las leyes sancionadas durante su mandato. Vetó incluso proyectos impulsados por su propio partido.
El Congreso logró rechazar 30 de sus vetos, algo poco común.
Eduardo Duhalde (2002–2003)
Aunque su mandato fue breve, vetó el 20% de las leyes sancionadas: 37 vetos (24 parciales y 13 totales).
El Congreso rechazó 3 de sus vetos.
Cristina Fernández de Kirchner (2007–2015)
Vetó 20 leyes, apenas el 2% de las sancionadas en sus dos mandatos.
Uno de los vetos más recordados fue el de la ley del 82% móvil para jubilados, impulsada por la oposición. Ninguno de sus vetos fue revertido por el Congreso.
Mauricio Macri (2015–2019)
Vetó 8 leyes, incluyendo la ley antidespidos en 2016, que fue su primer veto presidencial. Pese a su minoría parlamentaria, no fueron tantos los vetos a los que apeló.
Javier Milei (2023–presente)
Anunció el veto a un aumento jubilatorio que acaba de aprobar el Senado, alegando que “destruye el programa económico del Gobierno”. También los vetos de la moratoria previsional y la emergencia previsional.
Si el Congreso logra rechazar alguno de estos vetos, sería la primera vez desde Menem que se revierte un veto presidencial.
| Presidente | Vetos totales | Vetos parciales | Derrota en insistencias |
| Raúl Alfonsín | 37 | 12 | 1 |
| Carlos Menem | 51 | 58 | 18 |
| Carlos Menem | 44 | 42 | 12 |
| Fernando de la Rúa | 26 | 20 | 5 |
| Eduardo Duhalde | 13 | 24 | – |
| Néstor Kirchner | 13 | 26 | – |
| Cristina Kirchner | 2 | 18 | – |
| Cristina Kirchner | – | – | – |
| Mauricio Macri | 5 | 3 | – |
| Alberto Fernández | 0 | 13 | – |
| Javier Milei | 3 | – | – |

