
(NOTI-RIO) En una noche cargada de emoción, con clima de clásico y un estadio “Corto Melo” colmado, Atlético derrotó 4–2 a Independiente y se metió en la final del Torneo Clausura 2025 del fútbol mayor de Río Colorado. El conjunto verde ahora aguarda por su rival, que saldrá del cruce del próximo domingo entre Buena Parada y Villa Mitre.
Desde el inicio se intuía que no sería un partido más. La rivalidad histórica entre los dos clubes más antiguos de la localidad y el hecho de que solo uno continuaría en la lucha por el título le dieron al duelo un tinte especial. Y los 22 protagonistas respondieron en consecuencia: intensidad, roces, buen fútbol por momentos y un ritmo que jamás decayó.
Apenas iban 3 minutos cuando Atlético pegó primero. En la primera llegada clara, Agustín Riffo aprovechó un descuido defensivo y definió para el 1–0, desatando el primer grito de la tarde.
Lejos de achicarse, Independiente adelantó sus líneas y empezó a empujar contra el arco defendido por Miguel Cordeviola. Le faltó precisión en los metros finales, pero insinuaba más. A los 30’, sin embargo, el panorama pareció complicarse: Lucas Quilén vio la roja y el Rojo se quedó con diez.
La inferioridad numérica no frenó al equipo, que mostró carácter y oficio. A los 37’, tras un enredo en el área chica y un mal despeje del arquero, la pelota rebotó en Salvador Albarracín para convertirse en un desafortunado gol en contra que significó el 1–1.
Y el envión anímico continuó. Apenas un minuto después, Antonio Erburu aprovechó una pelota desde un córner y dio vuelta la historia: 2–1 para Independiente. Así se fueron al descanso, con el Rojo en alza y un Atlético golpeado.
En el complemento, Atlético movió el banco y el dt Pablo Lopez, apostó fuerte. Vichich, Kedack y Alabariño entraron desde el arranque de la segunda mitad, y la decisión resultó clave. A los 3 minutos, Ignacio Iturrioz estampó el 2–2 y reabrió el partido.
El duelo se hizo de ida y vuelta, abierto, con llegadas constantes en ambas áreas. Ninguno quería la lotería de los penales; sabían que había que resolverlo en los 90 minutos.
A los 11’, Soto derribó a Kedack en el área y el árbitro no dudó: penal. Tomás Vichich tomó la responsabilidad y lo cambió por gol, poniendo nuevamente a Atlético al frente: 3–2.
Independiente, herido pero nunca entregado, volvió a presionar y por momentos arrinconó al Verde. Sin embargo, careció de claridad en los últimos metros y lo pagó caro. Ya en el cierre, Francisco Alabariño coronó una gran jugada colectiva y sentenció el 4–2 definitivo, desatando la euforia de la afición verde.
Con autoridad, Atlético se metió en la final y ahora espera rival para intentar coronar una campaña que ilusiona.





































