
(NOTI-RIO) Una tormenta política y judicial sacude a la cúpula de Nucleoeléctrica Argentina. El presidente de la entidad, Demian Reidel, se encuentra en el centro de una denuncia por presuntos sobreprecios millonarios en la adjudicación de servicios de limpieza para las centrales nucleares Atucha I, Atucha II, Embalse y el Hotel de Baradero.
La presentación fue impulsada por el ingeniero Juan Pablo Norazco (también citado en expedientes como Nolasco Sáenz), actual gerente de las plantas Atucha I y II. Norazco, un profesional de carrera con más de 25 años en la empresa y sin filiación política partidaria, elevó el caso ante el Comité de Integridad de la compañía tras detectar anomalías que calificó de “injustificables”.
Según la documentación, un servicio que históricamente debería rondar los U$S 600.000 por un periodo de dos años, terminó adjudicándose por una suma cercana a los U$S 7 millones. El perjuicio fiscal estimado supera los U$S 6.5 millones.
Maniobras en el sistema SAP y presiones internas
La irregularidad saltó a la luz a través del sistema SAP, la plataforma administrativa de la empresa. Allí quedó registrado que la contratación se realizó de forma directa o bajo una licitación “dirigida”, argumentando la existencia de un único proveedor apto, a pesar de que inicialmente hubo nueve empresas interesadas.
El expediente incluye pruebas de presiones extremas hacia el personal técnico. La contadora Camila Martina y otros administradores de contrato se habrían negado a estampar su firma en los documentos debido a las inconsistencias de precios. La denuncia de Norazco detalla:
- Mensajes de WhatsApp y correos electrónicos intimidatorios.
- Auditorías “sorpresivas” utilizadas como mecanismo de coerción.
- Intentos de modificar informes técnicos para validar la oferta más cara.
Desplazamientos y sospechas
Como consecuencia inmediata, el directorio de la empresa —en una votación dividida donde, según trascendidos, Reidel habría votado en contra— decidió apartar de sus cargos al gerente general, Marcelo Famá, y al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso. Ambos son señalados como el brazo ejecutor de estas maniobras.
La empresa beneficiaria del contrato es LX Argentina, presidida por Gerardo Bonetto. Se investiga si los nuevos requisitos de admisibilidad técnica fueron diseñados específicamente para excluir a competidores históricos y beneficiar a esta firma.
Hasta el momento, Demian Reidel ha mantenido un estricto silencio público. Desde Nucleoeléctrica Argentina emitieron una breve comunicación indicando que “no hay comentarios adicionales” mientras los procesos de auditoría interna y la intervención de la Justicia Federal sigan su curso. Por su parte, el gremio ATE Zárate se ha declarado en estado de alerta, no descartando medidas de fuerza en defensa del patrimonio público y la seguridad de los trabajadores denunciantes.
Perfil de LX Argentina: El proveedor bajo la lupa
LX Argentina S.A. (CUID 30-71231835-7) no es una empresa nueva en el rubro estatal, pero su crecimiento en contratos de alta complejidad ha despertado alertas:
- Trayectoria: Fundada en 2012, se especializa en “servicios de limpieza general de edificios”. Ha sido proveedora recurrente de la AFIP, el Ministerio de Seguridad y el PAMI.
- El “Salto” Nuclear: Lo que llamó la atención de los auditores en Nucleoeléctrica fue el cambio en las condiciones de admisibilidad. Para este contrato, se habrían exigido certificaciones de manejo de residuos industriales que, casualmente, LX Argentina obtuvo poco antes de la licitación, dejando fuera a competidores históricos.
- Vínculos: La empresa es presidida por Gerardo Bonetto. Las investigaciones internas buscan determinar si hubo “reuniones previas” no declaradas entre directivos de la firma y Hernán Pantuso (el gerente de coordinación hoy desplazado).
Estado de la Causa Judicial: Comodoro Py entra en escena
La denuncia presentada originalmente por el ingeniero Juan Pablo Norazco ante el Comité de Integridad ya no es solo un asunto administrativo. Estos son los avances judiciales:
- Sede Judicial: La denuncia fue derivada a la Justicia Federal (Juzgado Federal de Zárate-Campana, por jurisdicción territorial de las plantas, con posibles derivaciones a Comodoro Py por tratarse de fondos nacionales).
- Imputaciones: Aunque Demian Reidel es el máximo responsable político, la justicia ha puesto la mira inicialmente en la “línea técnica” ejecutora: Marcelo Famá y Hernán Pantuso. Se los investiga por incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas.
- Pruebas Clave: * Se han secuestrado los logs del sistema SAP para verificar quién y cuándo modificó los precios de referencia.
- Se incorporaron los testimonios de Camila Martina, quien denunció formalmente haber recibido amenazas para firmar la conformidad del contrato.
El Dato de los $6.5 Millones de Dólares
El peritaje contable preliminar es devastador: mientras que empresas competidoras ofrecían cubrir el servicio por un equivalente a U$S 800.000, la oferta de LX Argentina escaló a U$S 7.100.000 mediante el uso de “adicionales por peligrosidad” y “gastos de estructura” que no estarían justificados técnicamente para tareas de limpieza.
El caso ha generado un fuerte cruce en el Ministerio de Economía (del cual depende Nucleoeléctrica). Reidel, un hombre de extrema confianza del círculo económico del Gobierno, ha quedado debilitado frente a la evidencia presentada por profesionales de carrera (no políticos) como Norazco.
El desplazamiento de Famá y Pantuso es visto como un “cortafuegos” para evitar que la responsabilidad legal llegue directamente a la presidencia de la empresa, pero los chats de WhatsApp aportados a la causa podrían complicar esa estrategia.

