
(NOTI-RIO) La Libertad Avanza (LLA) atraviesa en Río Negro un proceso de reconfiguración interna que marca un antes y un después para el armado libertario en la provincia patagónica. Tras un año atravesado por tensiones, disputas de poder y fuerte exposición mediática, el espacio inició un movimiento de “lavado de cara” impulsado desde Buenos Aires, con el objetivo de ordenar la estructura partidaria, ampliar su base territorial y proyectar una estrategia competitiva de cara a las elecciones provinciales de 2027.
El punto de quiebre fue la caída en desgracia de la diputada nacional Lorena Villaverde, hasta ahora presidenta del partido en la provincia y principal referencia del espacio. La dirigente, que no logró asumir su banca en el Senado, quedó progresivamente aislada luego de que la conducción nacional de LLA definiera avanzar hacia un esquema de conducción colectiva, dejando atrás el modelo unipersonal y autónomo que había caracterizado su gestión.
Según reconocen fuentes del espacio, la decisión política se tomó en Buenos Aires, con aval directo de Karina Milei y del entorno más cercano al Presidente. La consigna fue clara: reconstruir el armado libertario rionegrino, distribuir responsabilidades entre dirigentes con peso territorial y evitar personalismos que limiten el crecimiento del partido.
El movimiento que selló la salida
En el seno libertario se esperaba que Villaverde diera un paso al costado por iniciativa propia, algo que finalmente no ocurrió. Sin embargo, una serie de hechos aceleró su desplazamiento. Las recientes designaciones en delegaciones del PAMI en Río Negro fueron impulsadas por el senador nacional Enzo Fullone, quien reemplazó a Villaverde en la Cámara alta. Los funcionarios designados agradecieron públicamente al senador, dejando en evidencia quién detenta hoy la verdadera capacidad de decisión en la provincia.
La maniobra fue interpretada como una señal inequívoca de que el poder real había cambiado de manos. La exposición pública que intentó capitalizar Villaverde terminó funcionando como el detonante final para que la conducción nacional cerrara filas y definiera su salida de la presidencia partidaria a partir de febrero.
A ese escenario se sumó el desgaste acumulado por las denuncias que involucran a la diputada, vinculadas a presuntas irregularidades inmobiliarias en Las Grutas y a investigaciones periodísticas que la asociaron con causas judiciales sensibles. En el espacio reconocen que las explicaciones públicas brindadas no lograron despejar las dudas y que el costo político comenzó a recaer sobre la militancia.
Fullone y Torres, el nuevo eje de poder
Con Villaverde fuera del centro de la escena, el senador Enzo Fullone y el abogado Damián Torres emergen como los nombres con mayor consenso para conducir el proceso de reorganización de La Libertad Avanza en Río Negro.
Fullone, oriundo de General Roca, asumió en el Senado tras la renuncia de Villaverde y rápidamente comenzó a consolidar su liderazgo. En las últimas semanas inició una recorrida provincial que incluyó encuentros con militantes y referentes locales en el Valle Medio, con próximas paradas previstas en la Región Sur, Viedma y otras zonas estratégicas. El objetivo es claro: ampliar la estructura partidaria, sumar nuevos cuadros y preparar el terreno para una competencia real por la gobernación en 2027.
El propio senador no oculta su ambición política y ya dejó trascender que no descarta ser candidato a gobernador. No obstante, insiste en que esta nueva etapa no debe repetir errores del pasado y que la conducción debe ser colectiva y legitimada por los afiliados. “No voy a cometer el error de ser la única voz”, repite en sus encuentros.
A su lado se posiciona Damián Torres, actual vicepresidente del partido en la provincia. Abogado penalista de fuerte perfil mediático, con pasado en Juntos Somos Río Negro y experiencia como asesor político, Torres fue uno de los dirigentes que con mayor claridad planteó que Villaverde debía dar un paso al costado. Para él, su figura “lesiona” al espacio y limita cualquier intento de expansión.
Torres se presenta como un articulador entre la dirigencia nacional y el gobierno provincial, rol que desempeñó durante el último año en la coordinación de distintas políticas públicas. Aunque también proyecta una candidatura local —especialmente en Viedma—, busca consolidarse como una pieza clave del armado libertario rionegrino.
La interna legislativa y el factor Tortoriello
El reordenamiento de LLA también tiene su correlato en la Legislatura provincial. Allí emerge la figura de Aníbal Tortoriello, quien mantiene una relación ambigua con el espacio: comparte la identidad libertaria a nivel nacional, pero conserva autonomía en el plano provincial.
El bloque que responde al exintendente de Cipolletti logró reconocimiento formal hacia el cierre de 2025, mientras que el bloque de La Libertad Avanza aún espera su aprobación. A esta disputa se sumó el legislador César Domínguez, identificado con el oficialismo nacional, quien reclamó la formalización de un bloque bajo el nombre de LLA. Si ese pedido prospera, no se descarta que se sumen dirigentes del PRO.
Desde el entorno libertario advierten que no habrá expulsiones, pero tampoco cheques en blanco. La pertenencia al espacio estará condicionada a un alineamiento claro con las ideas del presidente Javier Milei. Tortoriello, que además trabaja en su propio proyecto para competir por la gobernación en 2027, representa una incógnita para la unidad futura del espacio.
Un respaldo que se espera desde la Nación
En este contexto de redefinición, la dirigencia libertaria provincial trabaja en la posibilidad de concretar una visita del presidente Javier Milei a Neuquén y Río Negro, o bien una nueva llegada de Karina Milei a la región. Un gesto de ese tipo sería interpretado como un fuerte respaldo político al proceso que encabeza Fullone y a la nueva etapa del partido en la provincia.
Mientras tanto, La Libertad Avanza avanza en silencio, pero con determinación. La caída de una conducción cuestionada, la emergencia de nuevos liderazgos y la disputa por el control del armado legislativo configuran un escenario abierto, donde el desafío será transformar la crisis interna en una oportunidad de crecimiento. Con 2027 en el horizonte, el libertarismo rionegrino comienza a jugar su partida más importante.

