
La recaudación de impuestos provinciales en Río Negro cerró 2025 con una mejora nominal de casi 300 mil millones de pesos respecto del año anterior. Con estos números, la administración rionegrina se ubicó entre las provincias con mejor desempeño —en términos reales— de sus ingresos tributarios, en un contexto nacional marcado por la caída de transferencias desde la Nación.
Los números globales y la comparación nacional
En total, la Provincia generó $706.512 millones en concepto de tributos provinciales durante el último ejercicio, lo que implicó un crecimiento nominal del 72,2% frente a los $410.481 millones recaudados en 2024.
Descontada la inflación acumulada en el período —estimada por algunas consultoras privadas en torno al 31%—, la variación interanual real se ubicó en 31,5%. Este resultado se destaca a nivel nacional si se efectúa una comparación con otros distritos.
De acuerdo con los relevamientos de la consultora Politikon Chaco, y aun con datos preliminares por la falta de información del último mes del año, Río Negro se posicionaba en noviembre como la provincia con mayor variación real en su recaudación. La mejora superaba ampliamente a distritos como Tucumán (16,5%), Formosa (12,6%) y Córdoba (12,2%), provincias que figuraron el año pasado como las de mayor presión impositiva.
El desempeño también fue superior al de sus vecinas patagónicas. En el mismo período, Neuquén registraba una variación real del 5,9%, mientras que Chubut, que ya cuenta con su consolidado anual, cerró 2025 con una mejora real del 3,9%.

La estructura de la recaudación
De acuerdo con los datos del Ministerio de Hacienda de Río Negro, casi tres cuartas partes de los recursos propios obtenidos durante 2025 provinieron de Ingresos Brutos, lo que vuelve a poner en evidencia el peso central de este tributo en las finanzas provinciales. En términos absolutos, la recaudación por este concepto alcanzó los $545.140 millones, equivalentes al 77% del total.
En segundo lugar se ubicó el impuesto Automotor, que aportó cerca del 9% de los ingresos anuales, con una recaudación de $63.491 millones.
El impuesto de Sellos, por su parte, generó $47.669 millones a lo largo del año, lo que representó el 6,75% del total de los recursos propios.
Más atrás quedó el impuesto inmobiliario, que cerró el año con una participación del 4,20%, producto de un cobro de $29.646 millones.
El análisis del consolidado mensual muestra que febrero fue el mes de mayor recaudación, en gran medida explicado por el vencimiento de los pagos anuales. No obstante, diciembre también registró un desempeño elevado: en el último mes del año, los rionegrinos desembolsaron alrededor de $66.528 millones al fisco provincial.
El contraste con 2024 es marcado. Durante ese ejercicio, diciembre había sido el mes de mayor recaudación, considerando un primer semestre signado por una fuerte crisis económica.
El impacto para las finanzas provinciales
En este contexto, la estrategia del Gobierno rionegrino frente al recorte de fondos nacionales —una situación reiteradamente denunciada por el oficialismo— encontró en la Ley Impositiva de 2025 un margen acotado de alivio. El crecimiento de la recaudación propia permitió amortiguar parcialmente las pérdidas derivadas de la caída de las transferencias automáticas y de la escasa distribución de fondos no automáticos, como los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), aunque sin llegar a resolver el problema de fondo.
Esa tensión quedó expuesta durante el tratamiento del Presupuesto 2026 en la Legislatura, donde la presidenta de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Soraya Yauhar (JSRN), sostuvo que la Provincia se vio obligada a “realizar un gran esfuerzo de recaudación” ante la merma de recursos de origen nacional. En ese punto, detalló que por el Impuesto a las Ganancias Río Negro recibió $57.237 millones en 2024, cifra que cayó a $35.490 millones en 2025, mientras que por Bienes Personales ingresaron $12.531 millones en 2024 y $14.592 millones en 2025. En términos netos, la provincia percibió unos $20.000 millones menos por ambos conceptos.
Para dimensionar el impacto, Yauhar explicó que esa diferencia equivalía en 2024 al pago de una masa salarial y media, mientras que en 2025 representó apenas el 60% de una masa salarial. “Aun así, tenemos ordenamiento fiscal, eficiencia en la gestión y equilibrio en nuestras cuentas públicas”, subrayó la legisladora.
La proyección para 2026
Quizá como consecuencia de este balance relativamente positivo, el Gobierno provincial definió para 2026 una política fiscal más contenida, con un tope interanual del 25% en los principales impuestos. La propia ”Ley de leyes” dejó explicitado que las actualizaciones se ubicarían “por debajo de los niveles de inflación acumulada, de manera de reducir la presión fiscal sobre los contribuyentes”.
Esta definición fue uno de los ejes más destacados en las gacetillas y comunicaciones oficiales del último mes, donde también se subrayó la reducción de la alícuota de Ingresos Brutos para los servicios de luz y gas, que en 2026 pasará del 2,5% al 1% de la facturación de cada usuario.
Con este esquema, el Ejecutivo rionegrino prevé cerrar el ejercicio en curso con una recaudación cercana a los $869.999 millones, lo que implicaría un incremento nominal del 23,1% respecto de lo obtenido en 2025. Aun con una pauta de crecimiento más moderada, la proyección se ubicaría por encima de la inflación estimada para 2026, del 10,1%, consolidando así una mejora real de los recursos propios, aunque a un ritmo menor que el del año anterior.


