Alerta en las aulas: la caída de la natalidad y el DOMEI tensan la educación en Río Negro

(NOTI-RIO) El inicio del ciclo lectivo 2026 en Río Negro está marcado por una profunda reestructuración del Nivel Inicial que ha derivado en un conflicto abierto entre el Ministerio de Educación y el gremio docente UnTER.

El trasfondo es una realidad demográfica ineludible: según datos oficiales, Río Negro registró apenas 6.348 nacimientos en 2025, consolidando una caída acumulada del 48,28% desde 2016.

Esta drástica reducción de la matrícula escolar forzó la implementación del Documento Orgánico Marco de Educación Inicial (DOMEI), aprobado mediante la Resolución Nº 4713/25.

Si bien el Gobierno defiende la medida como una “administración responsable” y una actualización de normas vigentes desde 1987, el sindicato denuncia que se está ejecutando un ajuste que desprotege a las infancias más vulnerables.

Río Colorado: el epicentro del reclamo por el Jardín N° 13

La tensión se materializó con fuerza en Río Colorado, donde la Seccional de UnTER denunció el cierre de una sección en el Jardín Independiente N° 13. Según el gremio, esta medida no solo elimina un cargo docente, sino que excluye directamente a niños y niñas de 3 años, cuya escolarización —aunque no obligatoria— es clave para el desarrollo temprano.

“Cerrar cargos no es un trámite administrativo. Impacta en la calidad educativa y profundiza la desigualdad social”, expresaron desde la seccional local, exigiendo la marcha atrás inmediata de la supresión de secciones en la localidad.

Los números del “reordenamiento”

El Ministerio de Educación, bajo la conducción de Patricia Campos, sostiene que el proceso busca “refuncionalizar” tareas más que eliminar puestos. Sin embargo, los datos confirman el impacto:

ConceptoDatos Provinciales (2025-2026)
Cargos en proceso de evaluación281
Cargos suprimidos (18%)53
Cargos en refuncionalización228
Relación vacante/inscripto (Nivel Inicial)36,67%

La directora general de Educación, Marcela Strahl, subrayó que el DOMEI permite reducir el número de alumnos por sala (pasando de un máximo de 28 a 20 estudiantes), buscando mejorar la atención personalizada. No obstante, las seccionales de UnTER —especialmente las de General Roca y Río Colorado— aseguran que el criterio de cierre se está aplicando principalmente en zonas rurales y periféricas, donde la presencia del Estado es más necesaria.

El dilema de las salas de 2 y 3 años

El nudo del conflicto reside en qué hacer con el personal excedente por la baja natalidad. Mientras Educación apuesta por la refuncionalización (trasladar docentes a tareas de acompañamiento institucional), UnTER propone una alternativa que el Gobierno aún no ha universalizado: habilitar masivamente las salas de 2 y 3 años. Según el sindicato, esto permitiría absorber la demanda existente en varios distritos y evitaría el cierre de secciones que hoy deja a docentes “disponibles” y a familias sin cupo temprano.

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