
(NOTI-RIO) Un amanecer trágico se vivió este lunes en el kilómetro 1007 de la Ruta Nacional 22. Alrededor de las 8:30 horas, un violento choque frontal terminó con la vida de Mario Oscar Navarro, un vecino de Darwin cuya vocación de servicio lo había llevado a ser una figura respetada y querida en los cuarteles de bomberos de la zona.
Según el reporte oficial de la Comisaría 8ª de Choele Choel, el accidente involucró a un Chevrolet Prisma y una motocicleta de 110 cc. El automóvil, que circulaba en sentido oeste-este (desde Zapala hacia Las Grutas), era conducido por un hombre de 66 años —policía retirado— que viajaba junto a su esposa, dos adultos más y una menor de 7 años.
Al salir de una curva pasando la localidad de Darwin, el vehículo impactó de frente con la motocicleta conducida por Navarro, quien se desplazaba en sentido Choele Choel – Darwin. Debido a la magnitud del impacto, el motociclista perdió la vida de forma instantánea en el lugar.
Un servidor público incansable
Más allá de los detalles técnicos del peritaje, la noticia ha generado un profundo dolor en las fuerzas de seguridad y de emergencia. Navarro no era un vecino más; era el Cabo 1º Mario Navarro, un pilar de la Asociación Civil de Bomberos Voluntarios de Choele Choel y colega directo del cuartel de Darwin.
Desde la institución lo recordaron con sentidas palabras:
“Mario no solo fue un bombero comprometido, fue una persona solidaria, siempre dispuesto a ayudar. Su partida deja un vacío imposible de llenar en cada guardia y en cada charla”, expresaron sus compañeros a través de un comunicado oficial.
La tragedia golpea doblemente a la familia bomberil, ya que Mario era hijo (o familiar directo) de Roberto Navarro, un bombero retirado de gran trayectoria en la región.
Investigación en curso
En el lugar del hecho trabajó personal del Gabinete de Criminalística y el cuerpo de Seguridad Vial de Choele Choel para establecer fehacientemente las causas que originaron la invasión de carril y la posterior colisión.
Hoy, las sirenas no suenan para un llamado de emergencia, sino en señal de respeto y despedida para un hombre que dedicó su vida a proteger la de los demás.