Río Negro entre las provincias con menor desocupación

(NOTI-RIO) Mientras el mercado laboral argentino cierra 2025 con su peor dato en un año, la Norpatagonia se consolida como el polo de empleo más dinámico del país. El sector energético y la Ley 80/20 son claves del modelo rionegrino.

En un país que cerró 2025 con más de 1,6 millones de personas sin trabajo, Río Negro se para en el otro extremo del mapa laboral argentino.

Según los datos del último informe del INDEC, la provincia registró una tasa de desempleo de apenas el 1,3%, ubicándose solo por detrás de Santiago del Estero (0,6%) y superando a provincias como San Luis y la vecina Neuquén.

El contraste con el resto del país es contundente. La tasa de desocupación nacional se ubicó en 7,5% en el cuarto trimestre, lo que implicó una suba de 1,1 puntos porcentuales frente al mismo período de 2024, cuando había sido de 6,4%.

El aumento también se verificó en la comparación contra el trimestre anterior y, en ambos casos, el INDEC señaló que se trató de variaciones estadísticamente significativas.

Detrás del número hay una señal más profunda: no solo creció el desempleo, también retrocedió el empleo.

En el cuarto trimestre, la tasa de empleo se ubicó en 45%, mientras la actividad quedó en 48,6%. En otras palabras, hubo más gente en el mercado laboral, pero menos puestos capaces de absorber esa demanda.

Río Negro nada contra esa corriente. El empleo privado registrado en la provincia creció un 0,7%, equivalente a 780 nuevos puestos de trabajo, en un contexto donde a nivel nacional el empleo privado acumula una caída del 2,8% respecto a noviembre de 2023 y la pérdida de casi 177.000 puestos.

Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Río Negro fue una de las únicas cuatro provincias del país donde creció el empleo privado durante 2025, junto a Santiago del Estero, Neuquén y San Juan.

El motor energético

El desempeño de Río Negro en materia laboral responde al impulso del sector energético e hidrocarburífero, particularmente ligado al desarrollo de Vaca Muerta.

El Oleoducto Vaca Muerta Sur y el proyecto de planta de Gas Natural Licuado (GNL) en el Golfo San Matías consolidan nuevas cadenas de valor, generan empleo en sectores como la construcción y la metalmecánica, y posicionan a Río Negro como un actor clave en la exportación de energía.

El impacto no se agota en las obras de gran escala. El crecimiento de estas inversiones no solo genera puestos de trabajo directos, sino también en múltiples actividades vinculadas al desarrollo productivo que se expanden alrededor de los grandes proyectos, como logística, transporte, turismo y gastronomía, rubros que crecen a la par del desarrollo energético.

La Ley 80/20: el empleo para los rionegrinos

Una de las herramientas distintivas del modelo provincial es la Ley 80/20. Sancionada en 2025 e impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck, la norma establece que al menos el 80% de la mano de obra en los grandes proyectos productivos que se desarrollen en Río Negro debe ser residente de la provincia, y también promueve la equidad de género, garantizando que las inversiones se traduzcan en oportunidades concretas para los trabajadores locales.

La apuesta por la capacitación completa el esquema. El programa “Mi Primer Empleo” brinda herramientas para enfrentar entrevistas laborales, elaborar currículums y conocer las oportunidades que ofrece el Servicio de Empleo Rionegrino.

Durante 2025, casi 6.000 personas se inscribieron en cursos de capacitación impulsados por la Secretaría de Trabajo en articulación con el sector privado.

La voz del gobernador

Weretilneck atribuye los resultados a un modelo de gestión basado en la previsibilidad. “Reglas claras, previsibilidad económica, estabilidad política y un rumbo definido que da confianza para invertir y crecer. Acá no se cambian las reglas a mitad de camino”, afirmó el mandatario.

El gobernador fijó además un horizonte ambicioso: “Sabemos que falta. No vamos a parar hasta que la desocupación sea cero en Río Negro.”

Una Argentina partida

A nivel geográfico, las mayores tasas de desempleo se concentran en los grandes centros urbanos. El Gran Buenos Aires lidera con un 8,6%, seguido por la región pampeana con 7,7%. Entre los aglomerados más afectados aparecen partidos del conurbano bonaerense, Gran La Plata y Mar del Plata, todos con niveles cercanos al 9,5%.

Especialistas advierten sobre una dinámica atípica: crecimiento económico acompañado de aumento del desempleo. Desde el Banco Provincia explicaron que esto responde a una expansión impulsada por sectores poco intensivos en mano de obra, sumado a la caída del poder adquisitivo, que empuja a más personas a buscar trabajo.

En ese mapa fragmentado, la Norpatagonia emerge como la excepción. Los aglomerados del NOA y de la Patagonia registran niveles de desempleo por debajo de la media nacional, mientras que el Gran Buenos Aires y la región pampeana concentran los peores indicadores.

Río Negro y Neuquén, con tasas de 1,3% y 2,3% respectivamente, confirman que la apuesta por la inversión productiva y el empleo local puede dar resultados concretos, incluso cuando el resto del país marcha en sentido contrario.

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