
(NOTI-RIO) Con 15 años de trayectoria en la comercialización de ganado, la consignataria rionegrina cruzó la estepa para escribir una página nueva en la ganadería cordillerana. Más de 1.100 animales, 40 productores y un volumen de operaciones que rozó los 1.300 millones de pesos.
Hay fechas que quedan grabadas en la historia de un sector. El jueves 9 de abril de 2026 es una de ellas para la ganadería de la Patagonia cordillerana.
En el predio de la Sociedad Rural de Bariloche, camino al aeropuerto, la firma consignataria Otermin y Massini de Río Colorado protagonizó el primer remate feria de hacienda general en la historia de esa ciudad, ante un centenar de personas que siguieron cada lote con atención bajo un sol atípico para la zona andina.
“Nos pone la piel de gallina”, reconoció Mariano Massini antes de que comenzara la subasta, reflejando la magnitud de lo que estaban a punto de concretar. El sentimiento tenía razón de ser: la empresa que nació en el límite entre Río Negro y La Pampa, en zona de estepa, acababa de dar un salto geográfico, logístico y simbólico hacia la cordillera.
Un resultado que superó todas las proyecciones
Antes del evento, desde la consignataria habían comprometido entre 600 y 700 animales. La realidad los dejó cortos: más de 40 productores, muchos de ellos pequeños, participaron y se comercializaron más de 1.100 animales, en un encuentro que evidenció la necesidad de contar con espacios de comercialización más cercanos.
El remate cerró con la venta de 900 animales y un volumen de operaciones del orden de los 1.300 millones de pesos, con valores firmes en una jornada que mostró una dinámica comercial activa y una demanda sostenida. Los lotes livianos superaron los 8.500 pesos por kilo. El pico máximo de la jornada llegó a 8.850 pesos el kilo en animales de 127 kilos.
La destreza del martillero Guillermo Ayerra fue clave: a las 15:25, con 21°C registrados en la estación meteorológica del aeropuerto, los primeros dos novillos de 470 kilos abrieron la compulsa a 4.820 pesos el kilo. A medida que bajaba el peso de los lotes, la puja crecía.
Hacienda de toda la cordillera
Los consignatarios Tomás Otermin y Mariano Massini lograron el encierre de terneros provenientes de Ingeniero Jacobacci, Maquinchao, Comallo, Pilcaniyeu, El Manso, El Foyel, Esquel y los alrededores de Bariloche, con la participación de grandes estancias como Leleque y San Ramón, cuya hacienda estuvo entre las más cotizadas.
Llegar a ese resultado no fue sencillo. El traslado de la hacienda desde campos remotos implicó un trabajo logístico inédito para la firma. “En algunos campos nuestros camiones no podían entrar, por lo que los productores sacaban la hacienda por otros o nos encontrábamos en algún camino.
Son cosas que no suceden de donde venimos”, detalló Massini. La empresa aportó sus propios vehículos para suplir la escasez de transporte en la zona.
Transparencia como bandera
El espíritu que guió el evento fue claro desde el principio. “La modalidad del remate le da un marco de legalidad y transparencia que no hay otra forma de igualar. Es una subasta pública donde se juntan los animales, los compradores y los productores, y nosotros oficiamos de intermediarios. Más transparente que esto, no hay”, sostuvo Massini.
El presidente de la Sociedad Rural de Bariloche, Leandro Ballerini, destacó que el remate representa una oportunidad para fortalecer la actividad ganadera regional: “Para nosotros es muy importante poder realizar por primera vez en Bariloche un remate de hacienda general. Es una oportunidad para que los productores de la zona tengan un espacio cercano para comercializar su hacienda y seguir impulsando la actividad ganadera en la región”.
El mensaje apuntó especialmente a los productores chicos: cualquier ganadero con cinco o veinte terneros puede acceder a los mismos precios de mercado que una gran estancia. “Acá nadie va a pagar más de lo que vale, pero tampoco van a pagar lo que pagaban antes, que era mucho menos”, remarcó Massini.
El Estado presente y la mirada al futuro
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, siguió la jornada minuto a minuto junto al secretario de Ganadería, Norberto Tabaré Bassi, y no escatimó elogios: “Es un hecho histórico, una modalidad nueva para el departamento Bariloche, un remate de feria donde muchos productores chicos tienen posibilidad de comercializar”. Banacloy también valoró la integración territorial que representa el evento, ya que la hacienda criada en la cordillera llegará a otras regiones de Río Negro.
Más allá de los números, el dato sobresaliente fue institucional. La expectativa ahora está puesta en la continuidad: “Ojalá sea el inicio de un vínculo más fuerte con la Sociedad Rural; cuando haya volumen de hacienda, acá vamos a estar”, señalaron desde la organización. Se estima que podrán organizarse al menos dos subastas anuales en el predio.
En la cordillera, la ganadería está en crecimiento: actualmente funcionan 25 cabañas y un importante corredor sobre la Ruta 40, con una fuerte incorporación de genética en la última década. El primer remate de Bariloche no fue solo una jornada de negocios. Fue, como resumió Massini, “estar en un día histórico”. Y la historia, en este caso, la escribió una consignataria de Río Colorado.

