Purga oficialista: Pettovello echó a su Jefe de Gabinete tras la filtración de los “Créditos VIP”

(NOTI-RIO) El hijo del histórico exgobernador rionegrino fue eyectado por Sandra Pettovello tras la filtración de un préstamo de $420 millones. La ministra aplicó su doctrina de “tolerancia cero” ante lo que consideró una ruptura de confianza y un golpe a la narrativa de austeridad oficial.

La “silla caliente” de la Jefatura de Gabinete del Ministerio de Capital Humano volvió a quedar vacía este viernes.

En un movimiento fulminante, la ministra Sandra Pettovello le pidió la renuncia a Leandro Massaccesi, el abogado viedmense que funcionaba como el motor operativo de la cartera más sensible del Gobierno.

El detonante fue la difusión de una lista de beneficiarios de créditos hipotecarios del Banco Nación, donde el nombre del funcionario figuraba con un préstamo asignado de $420 millones.

La decisión se tomó en cuestión de horas. Según fuentes oficiales, el malestar de Pettovello no fue solo por la existencia del crédito sino por el ocultamiento de la información. La ministra se enteró por las redes sociales, un pecado imperdonable en un ecosistema político que vive bajo la lupa de la “lucha contra la casta”.

El crédito que dinamitó la confianza

A diferencia de otros funcionarios y legisladores que también aparecen en las listas de deudores del Banco Nación, el caso de Massaccesi contenía un agravante técnico para el despacho de la ministra: fue el único crédito aprobado después de su ingreso al ministerio.

Si bien desde el entorno del exfuncionario se esgrimió que el trámite cumplía con todos los requisitos de un empleado público, para Pettovello la óptica política resultó indefendible.

En un ministerio que gestiona la asistencia alimentaria y los planes sociales de los sectores más vulnerables, la imagen de su segundo al mando accediendo a una cifra millonaria para una vivienda propia resultaba, en palabras de un asesor ministerial, “éticamente incompatible con el momento que vive el país”.

Un apellido con peso propio y nexo con el “pichettismo”

Leandro Massaccesi no es un advenedizo en el poder. Lleva en su ADN la política de Río Negro. Es hijo de Horacio Massaccesi, el caudillo radical que gobernó la provincia patagónica entre 1987 y 1995, y que llegó a disputarle la presidencia a Carlos Menem.

Tras un paso por el Concejo Deliberante de Viedma y la Secretaría de Gobierno municipal, Leandro dio el salto a Buenos Aires de la mano de un peso pesado: Miguel Ángel Pichetto.

Antes de desembarcar en el Ejecutivo nacional, Massaccesi se fogueó en la Auditoría General de la Nación (AGN) bajo el ala del veterano diputado.

Su llegada a Capital Humano en agosto de 2024 fue vista como un intento de profesionalizar una gestión que acumulaba crisis, pero también como un delicado equilibrio de poder entre Pettovello y los sectores del peronismo disidente y el PRO.

“Tolerancia Cero”: El método Pettovello

La eyección de Massaccesi consolida lo que ya se denomina en los pasillos de la Casa Rosada como la “Doctrina Pettovello”. La ministra ha demostrado que no duda en sacrificar a sus cuadros más cercanos ante la mínima sospecha de gastos suntuosos o falta de transparencia.

  • Antecedente cercano: A fines de 2024, ya había desplazado a Constanza Cassino (Secretaria de Niñez) tras la polémica por la compra de una cafetera de alta gama y un servicio de catering millonario.

En este caso, el “gesto” de desplazar a Massaccesi busca blindar a la ministra de un escándalo que ya escaló a la justicia, con denuncias de la Coalición Cívica y pedidos de informe en el Congreso.

Un ministerio en constante reconfiguración

La salida del rionegrino deja un vacío estratégico en la coordinación de las áreas de Educación, Trabajo, Cultura y Niñez. Massaccesi era el encargado de “poner la firma” en expedientes complejos que otros no querían tocar.

Su partida no solo debilita la presencia de Río Negro en el Gabinete nacional donde la diputada Lorena Villaverde también ha quedado bajo fuego por créditos similares sino que profundiza la inestabilidad de una estructura jerárquica que parece no encontrar un equipo definitivo.

Por ahora, el Ministerio de Capital Humano vuelve a cerrarse sobre sí mismo. La orden es clara: perfil bajo, austeridad extrema y, sobre todo, no sorprender a la ministra con información que circule primero por la red social X que por su propio escritorio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *