
(NOTI-RIO) Una profunda consternación sacudió a las comunidades de General Pico y Parera tras conocerse la identidad del joven que perdió la vida el viernes por la noche: se trata de Benjamín Gadiel Torres, de 20 años, quien se había mudado a General Pico para continuar sus estudios.
El episodio ocurrió alrededor de las 23:00 horas en la ciudad de General Pico. La víctima sufrió una descompensación luego de chocar con el arquero durante el juego. A pesar de las maniobras de RCP en el lugar y el posterior traslado de urgencia al hospital, los médicos no lograron salvarlo.
Según precisó el fiscal Guillermo Komarofky, un grupo de amigos se encontraba jugando cuando el joven chocó accidentalmente con el arquero en una jugada y se descompensó. El partido se disputaba en las instalaciones de Pico Fútbol, sobre calle 3 y Avenida San Martín.
Tras el impacto, comenzó a convulsionar sobre el césped sintético. Mientras aguardaban la llegada de una ambulancia, las personas presentes le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar. El equipo médico logró estabilizarlo de manera preliminar y lo trasladó de urgencia al hospital local, donde finalmente falleció pese a los esfuerzos del personal de salud.
El traslado fue al Hospital Gobernador Centeno, donde los médicos no pudieron revertir el cuadro. La autopsia, realizada en Santa Rosa por el médico forense Pablo Veliz, determinó que la causa de muerte fue un paro cardiorrespiratorio.
Dos comunidades de luto
La noticia causó un profundo impacto tanto en General Pico como en Parera. Lo que había comenzado como un encuentro deportivo entre amigos terminó convirtiéndose en una tragedia que enluta a dos comunidades pampeanas y vuelve a poner de manifiesto la importancia de contar con asistencia médica inmediata y conocimientos de primeros auxilios ante situaciones de emergencia en cualquier ámbito deportivo.
Un problema que se repite: la muerte súbita en el deporte
La muerte de Benjamín no es un caso aislado en el país. La muerte súbita de origen cardíaco representa una de las causas más impactantes de fallecimiento en personas jóvenes y aparentemente sanas, especialmente en el contexto de la actividad física recreativa o competitiva. Aunque poco frecuente, su aparición repentina y sin aviso, muchas veces frente a testigos, deja en evidencia la importancia de estar preparados para actuar en los primeros minutos.
Según el doctor Fabio Mennitte, de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), en Argentina se registran aproximadamente 120 a 140 casos de muerte súbita por día, unos 40.000 al año. Sin embargo, el país aún no cuenta con datos específicos sobre los casos que ocurren durante la práctica deportiva.
Según la FAC, en jóvenes predominan las cardiopatías congénitas o hereditarias, muchas veces no detectadas. Eso significa que muchas víctimas nunca supieron que tenían una condición de riesgo.
La incidencia de muerte súbita en deportistas jóvenes es hasta 2,5 veces superior comparada con la población no deportista de igual edad, y el fútbol figura entre los deportes más frecuentemente involucrados.
¿Qué falta en Argentina?
En el país existen alrededor de 4.000 clubes de fútbol involucrados en torneos oficiales, pero todavía queda mucho camino por recorrer para instalar desfibriladores en todas las canchas y chequear a los jugadores juveniles de forma completa.
Ante este panorama, la FAC impulsa el Programa Nacional “Minuto 0”, una propuesta que busca reducir la incidencia de muerte súbita en el deporte amateur y federado, articulando con clubes, instituciones educativas, ligas y secretarías de deportes. El nombre alude a un concepto central: los primeros 60 segundos luego de un paro cardíaco son determinantes para la sobrevida del paciente.
Los especialistas remarcan que la prevención comienza con controles rigurosos. Las causas más frecuentes en jóvenes son patologías congénitas presentes desde el nacimiento que muchas veces no se detectan en los exámenes habituales.
La causa judicial continúa abierta. El fiscal Komarofky avanza en las diligencias correspondientes. Pero más allá del expediente, la muerte de Benjamín Torres deja una pregunta que la comunidad deportiva argentina no puede seguir eludiendo: ¿cuántos jóvenes más tienen que caer en una cancha antes de que los controles médicos preventivos y los desfibriladores sean una obligación real y no una excepción?

