El regalo que cruzó el Atlántico: cómo Manu Ginóbili llegó a la vida de Yamir, el gigante de Río Colorado

(NOTI-RIO) Yamir Schnaider nació a los ocho meses de gestación, ya pesaba más de cuatro kilos y no entraba en la incubadora. El diagnóstico tardó dos años en llegar: síndrome de Weaver, una condición genética extremadamente rara que provoca un crecimiento óseo acelerado y descontrolado. Hoy tiene 21 años, mide alrededor de 2,30 metros, no puede hablar ni caminar, y vive en Río Colorado, Río Negro, al cuidado de su madre Soledad Ruppel, quien lo asiste en todas las actividades del día.

Su historia se viralizó semanas atrás, luego de que un video sobre su vida cotidiana comenzara a circular en redes sociales. Las imágenes mostraron lo que las estadísticas no alcanzan a describir: la dificultad de conseguir ropa y calzado para un cuerpo que el mercado no contempla, la cama ortopédica que le queda chica, la silla de ruedas que necesita ser postural, la grúa hospitalaria que todavía no llegó del hospital local.

“Estábamos ansiosos para ver si era real o no.”— Soledad Ruppel, madre de Yamir

La cadena que llegó a Bahía Blanca

Entre quienes vieron el video estaba Cintia Salinas, una vecina de Bahía Blanca cuyo marido juega al básquet senior junto a Leandro Ginóbili, el hermano mayor de Emanuel. Cintia se contactó con Soledad sin conocerla personalmente. Intercambiaron mensajes durante casi un mes. La promesa era conseguir zapatillas; la realidad superó la expectativa.

Leandro le mostró el video a su madre, Raquel Ginóbili, que tenía planeado un viaje a Estados Unidos para visitar a Emanuel. Fue Raquel quien llevó el pedido directamente, quien lo concretó y quien trajo todo de regreso a la Argentina. La cadena abarcó miles de kilómetros y varios eslabones, pero funcionó.

“Llegaron las zapatillas, una campera, un buzo y un suéter con la camiseta de la selección argentina. Las zapatillas le quedaron justas.”— Soledad Ruppel

Un talle que no existe

El pie de Yamir mide 40,5 centímetros, lo que corresponde aproximadamente a un talle 56 de zapatillas. Ese número no figura en ningún catálogo comercial. Su ropa debe confeccionarse a medida o conseguirse a través de canales específicos. Hasta ahora, cada compra era una odisea; ahora, al menos una parte de ese problema tiene solución.

La indumentaria que llegó tiene además un valor simbólico que Soledad describió como “indescriptible”: son prendas oficiales de la selección argentina, con historia propia. Yamir sonrió cuando posó con ellas.

Ginóbili y Río Negro: una historia más larga

El gesto tomó una dimensión especial en Río Negro por razones que van más allá de la fama de Emanuel. Su hermano Leandro también fue jugador profesional y dejó huella en la provincia cuando integró el plantel del Deportivo Roca que logró el histórico ascenso a la Liga Nacional durante los años noventa. La familia Ginóbili tiene raíces en esa tierra patagónica.

Emanuel, nacido en Bahía Blanca, es cuatro veces campeón de la NBA con los San Antonio Spurs (2003, 2005, 2007 y 2014), medalla de oro olímpico en Atenas 2004 e integrante del Salón de la Fama del Básquetbol desde 2022. Pero en Río Colorado, esta semana, el logro que más se festeja no ocurrió en una cancha.

Lo que todavía falta

La llegada de la ropa y el calzado fue motivo de celebración genuina, pero la situación de Yamir sigue siendo delicada. Entre sus necesidades urgentes se encuentran una grúa hospitalaria para poder trasladarlo sin riesgo desde la cama a la silla de ruedas, una silla postural adaptada a sus dimensiones, y reformas en su hogar que aún no tienen financiamiento asegurado. La solidaridad que despertó su caso permitió avances concretos —como el inicio de un proceso de rehabilitación y la incorporación de un acompañante terapéutico— pero el camino es largo.

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