Intendentes radicales reclaman más espacio en el gobierno de Weretilneck y afinan posiciones de cara a 2027

(NOTI-RIO) Los intendentes radicales de Río Negro dieron una señal política clara: quieren más protagonismo dentro de la alianza de gobierno y no están dispuestos a esperar indefinidamente. Reunidos en Dina Huapi a instancias del intendente local Hugo Cobarrubia, los seis jefes comunales de la Unión Cívica Radical en la provincia coincidieron en que el partido debe ocupar lugares concretos en el Ejecutivo de Alberto Weretilneck, y que la actual distribución de roles no refleja el aporte que el radicalismo hace a la coalición gobernante.

Del encuentro participaron Yamila Direne (Valcheta), Víctor Hugo Mansilla (Darwin), Diego Agüero (Coronel Belisle), Lucas González (Chichinales) y Miguel Evans (Guardia Mitre).

Los jefes comunales abordaron la situación de sus respectivas gestiones, los desafíos administrativos en un contexto de restricciones económicas y la reconfiguración del escenario político provincial, y analizaron los posibles escenarios electorales ante un eventual adelantamiento de los comicios.

“Tiene que tener un protagonismo más importante”

El intendente de Darwin, Víctor Hugo Mansilla, fue uno de los más explícitos. En declaraciones a Desde el Búnker, calificó el encuentro como “muy positivo”, adelantó que habrá una nueva reunión y confirmó que el paso siguiente será pedir un encuentro con las autoridades provinciales del partido: “Queremos saber qué piensa el partido hacia adelante”, indicó. A la vez, el intendente defendió la calidad de las gestiones locales del radicalismo y valoró el vínculo con el gobernador, aunque marcó el límite: “El radicalismo tiene que tener un protagonismo más importante dentro del Gobierno. Creo que, si vamos en una alianza, tenemos que acompañar de otra manera al gobernador, que necesita gente de experiencia dentro del Gobierno”.

La crítica apunta directamente al equipo de Weretilneck. Los intendentes sostienen que en la actual administración provincial falta experiencia en gestión local, y que el radicalismo cuenta con cuadros que podrían cubrir esa carencia. La lógica que expresan es sencilla: si son parte de la alianza de gobierno, deben ocupar cargos.

Un partido con seis intendencias y poco peso en el Ejecutivo

El reclamo tiene un respaldo territorial concreto. De los 39 municipios de Río Negro, la UCR gobierna seis: Evans en Guardia Mitre, González en Chichinales, Agüero en Coronel Belisle, Direne en Valcheta, Mansilla en Darwin y Cobarrubia en Dina Huapi. A eso se suma una participación en la alianza municipal que conduce Ingeniero Jacobacci. Sin embargo, esa presencia territorial no se traduce en cargos en el Ejecutivo provincial, lo que genera una tensión creciente entre los intendentes y la conducción del partido.

El propio titular del Comité Central, Ariel Bernatene, reconoció que la discusión sobre los vínculos con el oficialismo “atravesará 2026 y tendrá impacto directo en el diseño de 2027”. En principio, el radicalismo comparte el proyecto provincial, pero puertas adentro saben que cualquier negociación futura dependerá de la fortaleza territorial que logren exhibir.

Esa desconexión entre el territorio y la cúpula fue otro de los puntos que emergieron en Dina Huapi. Los intendentes acordaron pedir una reunión con las autoridades del partido, convencidos de que la dirigencia debe tomar las riendas de la relación política con el Gobierno.

El horizonte 2027 y la advertencia implícita

La reunión también tuvo una dimensión electoral. El escenario político rionegrino apunta a un mapa inédito: tres fuerzas con chances reales y ninguna con mayoría clara. El oficialismo, con alrededor del 30% de intención de voto, necesita ampliar la base. En ese contexto, el radicalismo se convierte en un socio que Weretilneck no puede ignorar, pero que tampoco está dispuesto a seguir en un rol secundario.

El gobernador ya exploró un esquema más flexible que incluye a sectores del radicalismo, referentes del PRO e incluso dirigentes vecinalistas e independientes, apuntando a instalar una narrativa de “defensa de Río Negro” frente a la polarización nacional. Sin embargo, para los intendentes radicales ese posicionamiento discursivo no alcanza si no viene acompañado de espacios concretos de poder.

La advertencia que dejan los jefes comunales es clara, aunque la formulan con cuidado: si bien están de acuerdo en continuar la alianza con Juntos Somos Río Negro, no descartan avanzar con propuestas propias en 2027 si el partido no obtiene el reconocimiento que considera justo. Dentro del grupo conviven situaciones diversas: algunos intendentes transitan mandatos con posibilidad de reelección, mientras que otros evalúan alternativas de continuidad política en distintos niveles de gestión o representación, lo que mantiene abiertas las conversaciones internas.

El radicalismo rionegrino lleva más de una década en un rol periférico desde que el peronismo cortó su hegemonía de 28 años en 2011. La reunión de Dina Huapi es, por ahora, el primer movimiento visible de un reposicionamiento que busca que ese ciclo no se prolongue indefinidamente.

La UCR y el PJ reunieron a la militancia en la recta final de campaña en Río  Negro - Diario Río Negro

La UCR y el PJ reunieron a la militancia en la recta final de campaña en Río  Negro - Diario Río Negro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *