
(NOTI-RIO) Buena Parada, el barrio más antiguo de Río Colorado, ha experimentado un asombroso renacimiento en la última década, convirtiéndose en un modelo de crecimiento y transformación urbana. Fundado a finales del siglo XIX como el primer asentamiento de la región, este lugar histórico, que en sus inicios fue declarado “pueblo”, ha atravesado una profunda metamorfosis, superando décadas de rezago y abandono. Sin embargo, este renacimiento ha traído consigo un nuevo desafío: la usurpación de tierras. A medida que se avanza en la regularización y entrega de terrenos, han surgido varios intentos por parte de individuos oportunistas que buscan apropiarse indebidamente de parcelas, aprovechándose de la falta de documentación histórica y de vacíos administrativos.
Durante muchos años, los residentes de Buena Parada sufrieron la indiferencia de las administraciones municipales, exigiendo mayores inversiones y atención. No obstante, bajo el las intendencias de Gustavo San Román y Duilio Minieri, ambos miembros de Juntos Somos Río Negro (JSRN), se implementó una ambiciosa estrategia para revitalizar el barrio.
En la última década, se han entregado más de 300 terrenos donde nuevas familias han construido sus hogares, mientras que otras están en proceso de construcción. La mejora de la infraestructura ha sido crucial en este desarrollo: servicios esenciales como el gas natural y el agua potable, antes inexistentes, han sido llevados a las viviendas, junto con una modernizada iluminación pública que ha mejorado notablemente la calidad de vida.


El progreso no se detiene ahí. Se han trasladado a otra zona más segura fuera del casco urbano los hornos de ladrillos, una histórica fuente de empleo, pero también un foco de problemas de salud para los habitantes, y se han limpiado grandes extensiones de terreno para evitar la proliferación de alimañas y otros animales. Además, se está trabajando en la conservación de edificios históricos, preservando el legado cultural del barrio.
Esta transformación también ha tenido un impacto positivo en la comunidad educativa y comercial. La escuela primaria N° 14 y el jardín de infantes han visto un incremento en su matrícula, mientras que varios comercios locales y emprendimientos han abierto sus puertas, contribuyendo al dinamismo económico del área. Buena Parada, un barrio que alguna vez fue olvidado, hoy se alza como un símbolo de resiliencia y crecimiento en Río Colorado.
El Lado Oscuro del Renacimiento: La Usurpación de Tierras en Buena Parada


Sin embargo, el renacimiento de Buena Parada no ha estado exento de desafíos. En particular, la regularización de tierras ha revelado un problema preocupante: la usurpación de terrenos. A medida que la administración municipal ha avanzado en la entrega de parcelas a nuevas familias, han surgido individuos que, aprovechándose de vacíos administrativos, han intentado apropiarse indebidamente de extensas propiedades. Alegando haber heredado las tierras de algún familiar o haberlas comprado de buena fe, estos oportunistas buscan legitimarse como propietarios de terrenos que históricamente han carecido de títulos claros.
Buena Parada, como muchos otros barrios antiguos de Río Colorado, enfrenta un problema arraigado en la falta de documentación que data de más de un siglo. Gran parte de las tierras carecen de títulos de propiedad claros. Para abordar esta situación, la administración municipal ha llevado a cabo un arduo trabajo legal para regularizar las propiedades, permitiendo la adjudicación precaria de los terrenos a los beneficiarios.
Este proceso no es sencillo. Los adjudicatarios deben pasar por un exhaustivo filtro para poder acceder a los terrenos, con el compromiso de construir sus viviendas en un plazo determinado según lo establecido en el convenio. En caso de incumplimiento, los contratos quedan sin efecto, y las tierras pueden ser reasignadas a otros postulantes. Una vez que las familias han levantado sus casas, pueden iniciar los trámites administrativos para titularizar los terrenos, asegurando así la propiedad legal de sus bienes.
No obstante, durante este proceso, han salido a la luz problemas de larga data. En varios casos, personas que aseguran ser los legítimos dueños de las tierras han presentado reclamaciones, algunas de las cuales han escalado a disputas legales. Casos llamativos han comenzado a aparecer: familias que, tras recibir de la comuna la ubicación de su terreno, han llegado al lugar sólo para descubrir que ya había una vivienda en construcción o que el terreno estaba cercado por otra persona. En algunos casos, incluso, manzanas completas aparecieron con dudosa documentación en manos de reconocidas personas de la localidad que reclamaban la propiedad.
Según datos obtenidos por “NOTI-RIO”, estas usurpaciones están generando una profunda preocupación en las autoridades municipales. El conflicto ha alcanzado un punto crítico, con algunos casos ya en manos de los tribunales. Esta situación amenaza con retrasar la entrega de cerca de un centenar de terrenos a familias que necesitan urgentemente estos espacios y que están listas para comenzar a construir sus viviendas, poniendo en riesgo el avance sostenido que ha tenido Buena Parada en los últimos años.














