
(NOTI-RIO) El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundió su pronóstico climático trimestral para los meses de junio, julio y agosto de 2025, en el que anticipa un invierno atípico en gran parte de la Patagonia. En el caso de Río Negro, los datos oficiales marcan una probabilidad superior al 55 por ciento de que las temperaturas sean superiores a las normales históricas para esta época del año.
El mapa elaborado por el organismo muestra claramente cómo casi todo el territorio rionegrino se ubica dentro de la categoría de temperaturas superiores a la media, una tendencia que podría modificar tanto las dinámicas de consumo energético como el comportamiento de las actividades productivas, especialmente en el sector agrícola y ganadero.
Además del ascenso térmico, el informe indica que las precipitaciones estarían por debajo de lo normal en el norte y este patagónico, una señal de alerta para regiones que dependen de las lluvias estacionales para el abastecimiento de agua y el desarrollo de cultivos. En ese sentido, el SMN advierte sobre la necesidad de monitorear semana a semana los indicadores de humedad del suelo y las condiciones meteorológicas de corto plazo.
Si bien el comportamiento general del trimestre apunta a una estación menos rigurosa que la habitual, el SMN aclaró que podrían registrarse eventos puntuales de frío extremo, sobre todo en áreas cordilleranas como San Carlos de Bariloche, Pilcaniyeu y El Bolsón, donde se prevén temperaturas mínimas de hasta cinco grados bajo cero durante junio.
Pronóstico específico para el departamento Pichi Mahuida
Al norte de la provincia de Río Negro, el departamento Pichi Mahuida también será parte del fenómeno climático que marcará el invierno 2025. De acuerdo al informe oficial, esta región presenta una alta probabilidad de registrar temperaturas por encima de lo normal, en línea con la tendencia general de la provincia.
En esta zona, cuya cabecera es la ciudad de Río Colorado, predomina un clima seco y continental. El pronóstico de un invierno más templado podría tener implicancias positivas en cuanto a la reducción de heladas intensas, pero también podría derivar en una mayor presión sobre los recursos hídricos y un aumento del riesgo de incendios rurales si persiste la falta de lluvias.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional recomendaron a los gobiernos locales y productores rurales del departamento seguir de cerca los informes semanales y activar medidas preventivas ante la posibilidad de un invierno más cálido y seco que lo habitual.

