
(NOTI-RIO) Río Colorado atraviesa días de preocupación colectiva. Lo que comenzó como una oleada de retos virales en redes sociales, con epicentro en escuelas secundarias y algunas primarias, derivó en hechos concretos de intimidación que encendieron las alarmas de directivos, familias y autoridades.
La respuesta no tardó: la Justicia intervino, se abrieron causas penales y en el transcurso de dos días consecutivos se ejecutaron allanamientos en distintos puntos de la ciudad.
En las semanas previas, Río Colorado ya venía registrando una situación que no era ajena al resto del país: la proliferación de los llamados “retos virales”, desafíos que circulan por plataformas como TikTok, Instagram y WhatsApp, y que en distintas ciudades del mundo han derivado en situaciones de violencia, amenazas o vandalismo dentro de los establecimientos educativos.
En esta localidad rionegrina, el fenómeno generó preocupación entre docentes y padres de alumnos de nivel secundario e incluso en algunas escuelas primarias.
Fue en ese contexto que comenzaron a detectarse inscripciones de carácter amenazante e intimidatorio en al menos una institución educativa de la zona.
El ámbito escolar realizó las denuncias correspondientes y la causa tomó estado judicial.
El jueves, la Justicia ordenó el primer operativo. En el marco de una causa por intimidación pública, efectivos de la Unidad 11 de Río Colorado, conducida por el comisario Rodrigo Barría y personal del gabinete de criminalística llevaron adelante un allanamiento en el Barrio Unión.
La investigación estaba a cargo del Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Dr. Daniel Zornitta.
Los investigadores buscaban principalmente teléfonos celulares, que podrían contener evidencia clave sobre el origen y la autoría de los mensajes intimidatorios, así como posibles armas de fuego y cualquier otro elemento de interés para la causa.
El resultado del operativo fue altamente positivo, donde se secuestro elementos de pruiebas.
Viernes: nuevo allanamiento, esta vez en Colonia Juliá y Echarren
Al día siguiente, la Subcomisaría 70° informó a través de un parte oficial que se había ejecutado una nueva diligencia judicial.
Esta vez, el allanamiento tuvo lugar en un domicilio de la Colonia Juliá y Echarren, también en el marco de una investigación originada por la aparición de una inscripción con “contenido intimidatorio” en un establecimiento educativo de esa jurisdicción.
En este caso, el procedimiento arrojó resultado positivo: se secuestraron elementos de interés para la causa, los cuales serán remitidos a pericias.
La Subcomisaría destacó que la medida fue ordenada y supervisada por la autoridad judicial competente y que las actuaciones continúan bajo la órbita de la Justicia.
Los hechos generaron un clima de inquietud entre los padres y el personal docente de la ciudad. La velocidad con la que las instituciones educativas realizaron las denuncias y la rapidez de la respuesta judicial fueron valoradas por parte de la comunidad, aunque la preocupación persiste mientras la investigación sigue abierta.
El fenómeno de los retos virales no es nuevo ni exclusivo de Río Colorado. En distintas localidades del país, las autoridades educativas y judiciales han tenido que actuar frente a situaciones similares, lo que ha puesto en debate la necesidad de una respuesta coordinada entre escuelas, familias, fuerzas de seguridad y plataformas digitales para prevenir que los desafíos en línea escalen a amenazas reales.
Por el momento, la causa continúa en manos de la Fiscalía y se aguardan los resultados de las pericias sobre los elementos secuestrados.
