
(NOTI-RIO) El Gobierno nacional dio un paso concreto hacia la desregulación del sistema de revisiones técnicas vehiculares: a partir de este miércoles, los talleres mecánicos particulares podrán inscribirse en un registro nacional para realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), conocida popularmente como VTV. El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien lo comunicó a través de su cuenta de X con una frase que sintetizó el espíritu de la medida: “Se termina el monopolio de las plantas de VTV.”
La normativa fue publicada en el Boletín Oficial y el Gobierno asegura que la Secretaría de Transporte tendrá a cargo un registro donde se volcarán todos los datos. Los conductores, a partir de ahora, quedan habilitados para hacer el trámite en establecimientos privados, sin necesidad de concurrir a las plantas gubernamentales tradicionales.
El registro: público, digital y gratuito
El Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos operará bajo la órbita de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, con carácter público, gratuito y digital. La inscripción se realizará mediante declaración jurada y, según el Ejecutivo, cualquier taller que demuestre capacidad técnica suficiente podrá solicitar su inscripción mediante un trámite digital y gratuito a través de la plataforma Trámites a Distancia.
Uno de los puntos centrales de la resolución es la reapertura definitiva del Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, que había quedado limitado tras una modificación normativa realizada en 2023.
Los establecimientos autorizados estarán facultados para revisar vehículos particulares, comerciales, de transporte de pasajeros y de carga, así como unidades antiguas o especiales. Los talleres deberán contar con un Director Técnico responsable y acreditar el equipamiento necesario y las condiciones técnicas exigidas.
Nuevos plazos: menos controles para autos nuevos
Uno de los cambios más significativos para los conductores son los nuevos plazos de revisión. La reforma amplió los plazos de inspección para vehículos nuevos: la primera revisión para los 0 km pasó de tres a cinco años desde el patentamiento, y se estableció una revisión cada dos años para vehículos de hasta diez años de antigüedad. Los vehículos con más de esa antigüedad deberán seguir realizando la revisión de forma anual.
El Gobierno justificó la extensión de los plazos con un argumento técnico. Los informes técnicos citados en el Decreto 139/2026 sostienen que la medida responde a la evolución tecnológica del parque automotor, y que la mayoría de los siniestros viales no se explica por fallas mecánicas del vehículo sino por factores humanos.
Desregulación de aranceles: más competencia, ¿menores precios?
Otro punto central de la reforma es la liberalización de los precios del servicio. Entre los cambios ratificados se destaca la eliminación de la posibilidad de que las jurisdicciones limiten la cantidad de talleres o fijen tarifas obligatorias. El Ejecutivo apuesta a que la competencia entre prestadores derive en una baja de costos para los usuarios, en línea con lo que ocurre en otros países. Economis
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, fue directo al respecto: la reforma busca “poner racionalidad y permitir que las VTV se hagan en las concesionarias, en cualquier taller habilitado o en los talleres RTO que hoy hacen solo vehículos de carga, con más oferta como es en cualquier país serio del mundo.”
Los antecedentes: una cautelar y un reclamo rechazado
La implementación de estos cambios no estuvo exenta de conflictos. La Cámara Argentina de Talleres de Revisión Técnica de Vehículos de Autotransporte Interjurisdiccional (CATRAI) presentó un reclamo administrativo contra el Decreto 196/2025, cuestionando principalmente la extensión de los plazos, la eliminación de la exclusividad para los talleres habilitados y la supresión del Informe de Configuración de Modelo (ICM) para vehículos modificados. Según la cámara, estos cambios podrían afectar la seguridad vial y la trazabilidad del mantenimiento.
A través del Decreto 139/2026, firmado el 6 de marzo y publicado el 9 de marzo en el Boletín Oficial con la firma del presidente Javier Milei, el Ejecutivo rechazó ese reclamo y el de más de veinte empresas y particulares vinculados al sector, reafirmando la desregulación del mercado.
Antes de eso, en marzo pasado, el propio Sturzenegger había anunciado el levantamiento de la medida cautelar judicial que frenaba la aplicación de los cambios, despejando el camino para la apertura del registro que se concreta hoy.
Seguridad vial: el debate que persiste
No todos miran la reforma con el mismo optimismo. Especialistas en seguridad vial advierten que, si bien la sobreabundancia de controles burocráticos puede resultar ineficiente, la apertura indiscriminada del sistema exige una fiscalización rigurosa del Estado para garantizar que los nuevos talleres habilitados realmente cumplan con los estándares técnicos exigidos. La normativa, al menos en papel, mantiene todos los criterios técnicos y de seguridad vial vigentes y establece sanciones para quienes incumplan.
Voces del sector reconocieron que “la VTV se convirtió en un negocio de la política y que eso hay que quebrarlo”, aunque señalaron que no coinciden con la idea de eliminar la RTO, considerando que es una práctica común en muchos países.
Claves del nuevo sistema, en resumen
- ¿Quién puede inscribirse? Cualquier taller mecánico que cumpla los requisitos técnicos, cuente con equipamiento adecuado y un Director Técnico responsable.
- ¿Cómo inscribirse? A través de la plataforma Trámites a Distancia, mediante declaración jurada. El trámite es gratuito.
- ¿Qué vehículos pueden revisarse? Particulares, comerciales, transporte de pasajeros y de carga, y unidades antiguas o especiales.
- ¿Cada cuánto hay que hacer la RTO? 0 km: primera revisión a los 5 años. Hasta 10 años de antigüedad: cada 2 años. Más de 10 años: anual.
- ¿Los precios siguen regulados? No. Las jurisdicciones ya no podrán fijar tarifas obligatorias.

