
(NOTI-RIO) El impacto de la crisis socioeconómica se hace sentir con fuerza en el sistema de salud pública de Río Colorado. Con guardias sobrepasadas que atienden entre 70 y 80 consultas diarias, donde muchas de ellas por cuadros menores que podrían resolverse en los barrios y un incremento notable de pacientes con obra social que ya no pueden costear la medicina privada, la dirección del nosocomio local ejecuta un plan de contingencia centrado en dos frentes urgentes: la incorporación de profesionales y la aceleración de obras clave de infraestructura.
En diálogo con este medio, el director del hospital, Fernando Albizua, trazó un diagnóstico preciso de la situación actual tras poco más de un año de gestión, detalló la llegada de nuevos profesionales y adelantó cómo se adaptará el funcionamiento interno ante las inminentes reformas edilicias.
La estrategia en los barrios: reactivar los cinco CAPS
El objetivo prioritario de la dirección es descentralizar la atención médica para devolverle el flujo normal a la guardia central. Para ello, se diseñó un esquema que busca garantizar la presencia de médicos generalistas de lunes a viernes en los cinco Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de la localidad.
“Hoy por hoy hay gente que viene a la mañana o por WhatsApp a sacar un turno y no estamos dando respuestas; a ellos les pido paciencia”, reconoció Albizua. “Estamos pasando un momento complicado a nivel socioeconómico que repercute directamente en el hospital público”.
Para revertir este escenario, se confirmó la incorporación progresiva de una cohorte de entre seis y siete médicos generalistas:
- Dra. Soledad Marcelino: ya inició formalmente sus funciones esta semana.
- Dr. Juan Pablo Gaviria: se encuentra completando la documentación pertinente y se integrará formalmente en los próximos 15 días.
- Dra. Nora Díaz (procedente de Trelew): con expediente en trámite, su incorporación se prevé en un plazo de 20 a 30 días.
- Dr. Carlos Neto: sumado al esquema junto a otros dos profesionales en tratativas para consolidar el plantel periférico.
En paralelo, la escasez de especialistas de “segundo nivel” (pediatría, cirugía, traumatología y ginecología) sigue siendo el cuello de botella más complejo. Actualmente, el hospital mantiene negociaciones abiertas con tres traumatólogos (dos de Cipolletti y uno de La Rioja), una ginecóloga y un cirujano de Corrientes. Asimismo, se confirmó que el próximo 20 de julio arribará a Río Colorado un tocoginecólogo oriundo de Buenos Aires para evaluar las condiciones locales antes de sellar su incorporación formal.
Equipamiento y logística de traslado
A nivel instrumental, el hospital registró avances significativos para optimizar las prestaciones existentes. Recientemente se puso en funciones un ecógrafo institucional de última generación, previa capacitación del personal técnico, que reemplaza a una unidad antigua que arrastraba sucesivas fallas operativas.
En materia de traslados críticos, es un factor sensible debido a que Río Colorado no cuenta con unidad de neonatología propia y deriva habitualmente al Alto Valle, se incorporó una nueva incubadora de traslado de alta complejidad.
El equipo cuenta con monitoreo multiparamétrico, suministro autónomo de oxígeno, sistema de calefacción integrado y una camilla adaptada que garantiza la fijación del paciente durante el viaje de contingencia.
Respecto al área quirúrgica, la provincia comprometió el envío de un Arco en C (equipo de rayos X dinámico para quirófano) para los próximos meses. Mientras se efectiviza la entrega, la dirección iniciará el alquiler de una unidad temporal para no discontinuar las cirugías generales, urológicas y traumatológicas.
Además, se resolvió el déficit energético histórico del edificio con la adquisición de un generador propio de 80 KVA, reemplazando al equipo que durante los últimos 16 meses había sido cedido en préstamo por el ingeniero Gustavo Cuccini.
Obras: el techo entra en etapa interna y se remodelan las salas
La millonaria obra de refacción del techo del hospital, ejecutada por la empresa de Mario Nardi, avanza a un ritmo superior al previsto originalmente en el pliego de 12 meses. Hasta el momento, las tareas se han concentrado en el exterior del edificio, lo que evitó fricciones en la atención diaria. Sin embargo, el corto plazo impondrá una transición delicada.
Los trabajos civiles comenzarán a trasladarse al interior del establecimiento para avanzar sobre revestimientos, mampostería y cielorrasos.
Esta etapa afectará de forma directa a sectores críticos como el quirófano, la sala de partos y el área de rayos X. Desde la dirección confirmaron que ya se está delineando un plan de contingencia para reubicar temporalmente estos servicios a medida que las cuadrillas avancen por los sectores asignados.
Finalmente, y de forma independiente a la obra del techo, el hospital inició con fondos propios y apoyo ministerial la renovación integral de sus 11 salas de internación. El esquema comenzó con la remodelación del baño de cirugía de mujeres (camas 5 a 8), donde se sustituyen las antiguas cañerías de hierro oxidado por sistemas modernos, incluyendo grifería, pisos, iluminación y pintura general, un proceso que se replicará de manera escalonada en el resto de las habitaciones.
