Recursos muy pobres para enfrentar incendios

(NOTI-RIO) Los distintos cuarteles de bomberos voluntarios de Valle Medio, Conesa, Guardia Mitre y Río Colorado, no cuentan con el equipamiento necesario para combatir los posibles incendio de campos, que se dan cronológicamente cada diez años. Sumado a la gran cantidad de pastizales naturales, como también la escasa limpieza de las picadas dentro de los campos mantienen el riesgo latente en un año complicado climatologicamente.
La preocupación que se preveía en los escritorios y en las distintas reuniones, quedó de manifiesto en el cuartel de Río Colorado el jueves pasado cuando debieron sofocar el primer incendio del año en el departamento de Pichi Mahuida.
Durante más de 14 horas, en el kilómetro 868 de la ruta 22, trabajaron en el campo arrendado por Octavio Guasone donde el fuego consumió 3.500 hectáreas y destruyó una importante cantidad de alambrado y hasta algún animal.
Fue entonces que se vivió en carne propia, la falta de vehículos adecuados para transitar en los campos y en donde trasladar a los voluntarios.
Esta localidad solo cuenta con una sola camioneta de un modelo antiguo y que cada vez son más caros los arreglos y según uno de los bomberos que acudió al campo “Llegamos a dura pena y casi no volvemos”
Fue notoria la falta de equipamientos, herramientas, vestimentas y personal.
Uno de los principales problemas dentro de la gran extensión de los campos es la existente, tupidos matorrales y pastos secos que son el combustible ideal para el inicio, que se puede dar debido a los fuertes calores o de una tormenta eléctrica donde un rayo puede ser la razón del fuego. La propagación puede convertirse en un siniestro de proporciones que termina afectando la vida de las personas que acuden a sofocar el siniestro.
En la actualidad las distintas regiones se encuentran en “alerta máxima” por la coincidencia de intensos calores, sequía en los campos y fuertes vientos, factores determinantes de los importantes siniestros que suelen producirse en esta época del año.
Según los expertos consultados, coincidieron en explicar que la situaciones en los campos son similares a la temporada 2000-2001 que ocasionaron graves pérdidas en la región norte y atlántica de Río Negro. Esta situación se repite prácticamente cada diez años.
Llamo la atención de los bomberos la notoria falta o de limpieza de las picadas, lo que perjudica el trabajo y facilita el paso del fuego.
Eso llevo que el cuartel de Río Colorado solicitara a Defensa Civil de Río Negro la adquisición de un tractor con rastra y que este a disposición de los distintos localidades afectadas y poder realizar las tareas que hoy faltan en los campos.

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