El gobierno nacional apuesta a la apertura de nuevos mercados de ultramar para superar la crisis estructural que atraviesa la fruticultura. Así lo expresó ayer en Cipolletti el jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, durante un encuentro de organismos públicos con actores privados de la cadena de producción en las que se analizaron alternativas para las exportaciones. En una visita a la ciudad, el funcionario descartó la aplicación de cambios en las retenciones o la aplicación de un valor diferencial del dólar para la producción de manzanas y peras.
En su breve paso por Cipolletti, Capitanich anunció además el plan de intervención del gobierno nacional para asistir a damnificados por el histórico temporal de lluvias (ver aparte). Luego, junto al gobernador Alberto Weretilneck y el senador nacional Miguel Pichetto, inauguró obras en Cinco Saltos y concurrió a la sede de la Secretaría de Fruticultura.
El funcionario había visitado recientemente la provincia, para conocer el emprendimiento hidrocarburífero Los Caldenes y había expectativa por su nueva llegada a pocos días de la resolución del debate interno del Frente para la Victoria en torno a la sucesión de Carlos Peralta. Sin embargo, una agenda cargada y la demora en su arribo desde San Luis acortaron los tiempos y la gran cantidad de intendentes valletanos y funcionarios provinciales presentes en el salón de eventos de calle Julio Salto apenas pudo saludarlo. El mayor gesto político de la jornada fue la presencia del nuevo vicegobernador, Ariel Rivero, en todos los actos protocolares en un gesto de unidad plena en la cúpula del Gobierno.
Fruticultura
Capitanich centró su agenda en Cipolletti en la discusión de la situación frutícola y explicó que el debate previo a su visita fue resultado de un trabajo iniciado en enero, con el planteo de reclamos de los actores primarios de la cadena productiva. “La Cancillería tiene el objetivo de propiciar soluciones a problemas de competitividad en mercados internacionales para las distintas economías regionales”, explicó el funcionario. Y sostuvo que en el caso de la fruticultura la apertura de nuevos destinos para la producción es vital para “superar situaciones coyunturales”.
Capitanich expresó a exportadores y chacareros que Nación ha “identificado” 16 países que podrían recibir peras y manzanas y que el objetivo es “superar las barreras arancelarias y de sanidad antes de la próxima cosecha”. India y China son los mercados que más interesan a Nación y con los que ya han comenzado las gestiones.
“Lo que necesitamos es integrar el esfuerzo del Estado con el del sector privado para que podamos realizar misiones comerciales o ferias y mostrar (los productos)”, les pidió Capitanich a miembros de CAFI y la Federación de Productores que concurrieron a la jornada de debate.
El funcionario rechazó una revisión del régimen de retenciones, apuntada como causa de falta de competitividad por los empresarios y algunas cámaras de productores. “Hay 39 productos primarios afectados, consideramos que es una herramienta para fijar precios de referencia interna e ingresos para financiar la producción. La quita se ve compensada con reintegros y otros factores de compensación de competitividad por lo que hoy no lo veo posible”, explicó.
En la misma línea se pronunció Capitanich respecto de la posibilidad de que la próxima cosecha tuviese un “dólar frutícola” para aliviar el incremento de costo de los insumos, tasados en la moneda extranjera. “Hubo una variación del tipo de cambio posterior a la compra de los insumos, por lo que en esta temporada fue favorable a la producción. Creemos que hay que trabajar en acuerdo de precios”, finalizó.