Ricardo Arroyo dejará el ministerio de Desarrollo Social y su lugar será ocupado por el secretario general de la Gobernación, Matías Rulli.
El recambio se hará en los próximos días, bajo el paraguas de la candidatura a legislador del dirigente del Valle Medio.
Arroyo tendría un lugar asegurado en la lista sábana de Juntos Somos Río Negro, pero no en lugares de ingreso seguro al parlamento en las elecciones del 14 de junio.
El 20 de abril deben presentarse las listas de aspirantes a gobernador, vice y legisladores. Es el comienzo formal de la campaña electoral, por lo que allí Arroyo debiera pedir licencia o, como ocurrirá, abandonar el cargo.
La trascendencia política de la investigación por corrupción de menores salpica al ministerio de Desarrollo Social, aún cuando funcionarios de la cartera realizaron una de las denuncias. La carencia en la protección de la niñez y adolescencia, y las dificultades de Arroyo para llevar adelante el ministerio son inocultables.
Ayer, el gobernador Alberto Weretilneck desestimó que un posible alejamiento de Arroyo se deba a esa situación. Sin embargo, es la gota que rebalsa un vaso denso, al que el hombre del Valle Medio nunca le encontró la vuelta.
Llega Rulli
Rápidamente apareció el nombre de Matías Rulli para suceder al ministro de Sociales. Noticias consultó al actual secretario general, que no negó la especie pero aclaró que “el domingo estuve todo el día con el gobernador y no me propuso ningún cambio”.
De producirse el arribo de Rulli a Belgrano y Buenos Aires, el despacho de Casa de Gobierno sería ocupado por un actual ministro de otra cartera, cuyo espacio quedará para un dirigente albertista que no integró el gobierno hasta el momento.
Todos estos enroques, entrada y salida, quedarán confirmados la semana que viene, ya que Weretilneck se tomará los cuatro días no laborables de Semana Santa para afinar el lápiz de las listas legislativas a presentar en veinte días y colocar a sus funcionarios en campaña para el 14 de junio.