La empresa brasileña firmó un convenio para “achicar” a un tercio del original el proyecto parado desde hace más de tres años. Y acordó con Mendoza las condiciones de venta. Buscan inversores.
La empresa brasileña Vale firmó el martes un convenio con el gobierno de Mendoza para redimensionar el proyecto Potasio del Río Colorado y ponerlo a la venta. El titular del grupo, Murilo Ferreira, cerró el acuerdo con la provincia vecina en el marco del Foro Inversión y Negocios Argentina 2016 que inauguró el presidente Mauricio Macri. El gobierno mendocino difundió que ofreció el negocio a los inversores que participan en ese encuentro.
El emprendimiento millonario generó expectativas y cuestionamientos ambientales (se proyectaba el paso de un ferrocarril por el sur pampeano) pero está parado desde hace más de tres años. En abril Vale había anunciado su reactivación. Pero no hubo avances. Ahora se comprometió a hacer un reingeniería en seis meses, para achicar el emprendimiento. Luego, lo traspasaría a un inversor en 2017 “sin obtener ningún rédito”, según publicó el diario Los Andes. Mendoza anunció que, a cambio, ayudará a buscar un comprador, que deberá aceptar ciertas condiciones, como que Vale se quede con los derechos de vender sales de potasio en Brasil a un precio preacordado, y pagarle a la brasileña un royalty o derecho de explotación.
En abril, Vale le había prometido al gobierno reducir el proyecto a un tercio (iba a dejar de lado la construcción de un ferrocarril). El plan original contemplaba una inversión de 6.300 millones dólares, del que sólo ejecutó 30%. Si hasta 2017 no aparece un comprador, las partes volverán a reunirse para decidir entre dar por terminado el acuerdo o renovarlo.
El representante de Vale firmó el martes un convenio con el ministro de Economía de Mendoza, Enrique Vaquié, y el secretario de Minería de la Nación, Daniel Meilán. Los Andes informó que el más importante emprendimiento minero de Mendoza fue presentado ante inversores de todo el mundo durante el Foro, a la espera de ofertas para su venta.
Según el periódico mendocino, Vale se compromete a resignar más de 1.900 millones de dólares que invirtió en el emprendimiento hasta su parálisis, en febrero de 2013, y a la vez acepta no embolsar ni un centavo del producido de una futura venta. Tendrá 8 meses para reducir su diseño a un tercio, para producir 1,4 millón de toneladas de mineral.
Por el otro, el Gobierno mendocino, con el respaldo de la Nación a través de la Secretaría de Minería, asume un rol de contralor de la reingeniería que debe hacer Vale. Además, se prevé que si en dos años no hay avances concretos o se detecta incumplimiento, será causal de caducidad de la concesión.
Ambas partes aportarán gestiones conjuntas para acelerar la búsqueda de un socio -comprador del proyecto-, con la intención de volver a ponerlo en marcha no más allá de 2018.
“No queremos judicializar el asunto, pero si hay incumplimiento se rompe el acuerdo y hasta puede considerarse el fin de la concesión de Potasio”, declaró el funcionario.Sucede que a 5 meses del anuncio, más allá de deslizar el interés de algunos grupos internacionales por sumarse como socios de Potasio, desde Vale no movieron un dedo para avanzar.
El Gobierno mendocino quiere llegar a 2018 con Potasio en marcha, justo cuando se venza el plazo considerado causal de caducidad. “Llegado el caso, la caducidad de concesión puede o no solicitarse, pero hay medios para ejercer presión antes”, insistió Vaquié.
Cabe recordar que en abril el Ejecutivo mendocino había anunciado con bombos y platillos un compromiso por el cual Vale dispondría de un plazo de 6 meses para completar el FEL 1 (reingeniería técnica y económica) de Potasio Río Colorado, a fin de reducirlo a un tercio del original y así hacerlo más “vendible”.
El plan primitivo preveía producir 4 millones de toneladas de sal de potasio por año, con un presupuesto de U$S 6.300 millones, del que sólo ejecutó 30%. De ahí que, en un mercado con precios en picada (la tonelada cayó de U$S 700 a menos de U$S 200 en los últimos años), la pretensión brasileña sea minimizar inversiones.