(NOTI-RIO) Luego de los problemas provocados por los incendios en los campos productivos en la comarca de Río Colorado y La Adela, las zonas desbastadas se van reconstruyendo, intentando volver a la normalidad, para volverse a recuperar de las millonarias pérdidas, en alambrados y animales.
Por más de un mes esta parte del País estuvo en el centro de atención de todos, donde el fuego devoró cerca de un millón de hectáreas, alcanzando a unos 300 productores, que también perdieron unas 1.500 cabezas de ganado vacuno.
Aunque las realidades de las dos localidades afectadas como la Río Negrina y la Pampena son totalmente diferente.
A pesar de los reiterados anuncios públicos de los gobiernos provinciales y nacionales, con ayuda para tratar de aliviar al problema del productor ganadero, con entregas de postes para alambrados, el pago de fletes para traslado de hacienda y alimento y forraje para la asistencia del ganado.
En el departamento de Pichi Mahuida en Río Colorado los incendios arrasaron con más de 450 mil hectáreas de campos. Mientras que en Caleu Caleu, en La Adela, se quemaron cerca de las 500 mil hectáreas.
Desde la gestión del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, llegó la ayuda prometida en pleno desarrollo del desastre.
A la Sociedad Rural de Río Colorado, que conduce Omar Albizúa, llegó el alimento y los caños petroleros en desuso del tipo “tubing” que fueron seccionados para reemplazar los postes quemados y destruidos por el fuego.
La asistencia inmediata superó al centenar de productores ganaderos de la localidad, a quienes se les repartió 5.405 bultos, de bolsas de alimentos y fardos de pastos, para sostener a los animales que sobrevivieron al desastre y no tenían en los campos el pasto necesario para su alimentación. Aproximadamente unas 450 toneladas de alimento.
Además con los granos aportados para el suplementario sirvió para completar el destete precoz de los terneros y se evitó que la gran mayoría de los productores vendieran o malvendieran obligadamente los animales.
También se distribuyeron 5.325 postes hechos con los caños tubing que llegaron desde la hidrocarburíferas de YPF y permitieron recomponer cientos de kilómetros de alambrados.
Con ese aporte, se pudo recomponer hasta el momento más del 90% de los perimetrales de los campos que se quemaron, aunque queda aún un trabajo importante para levantar los alambres internos de los lotes.
La realidad es sumamente distinta cruzando el puente. En la pequeña localidad de La Adela, donde el presidente de la Asociación Rural del Sur Pampeano, Jorge Mozo, se mostró molesto por la falta de cumplimento de los gobierno nacionales y de la provincia de La Pampa.
A cinco mese de los fatídicos incendios estén mas de 400 kilómetros de alambrados perimetrales que lindan con la ruta nacional 22, 154 y las vías del ferrocarril, que se encuentran en el suelo, lo que hace un riesgo latente para los que transitan por las rutas.
Además recordó que los dueños de campos que resultaron afectados por los incendios, recibieron gran acompañamiento y ayuda de alimentos de sus pares Pampeano y de la provincia de Buenos Aires. Pero no recibieron prácticamente nada del gobierno Pampeno y nacional. “Después que se fueron las cámaras se olvidaron de nosotros.” Replicó el dirigente.
Y agregó “El alambrado que aun no se levantó, existen casos que todavía hay hacienda, lo que implica un peligro enorme si se llegaran a cruzar en las rutas y si ocurre algún accidente el responsable termina siendo el productor.
Habían prometido que los gobiernos de la provincia y de la Nación iban a traer materiales, pero no han traído nada y esa es la preocupación más grande que tenemos”. Señaló Mozo.
Otra preocupación que reina en el sector productivo, es lo anunciado por algunas autoridades de la Dirección Vialidad Nacional, que el organismo nacional reconstruirá todos los alambrados aunque el total de los costos tendrá que ser afrontadas por cada propietario de campo. “Pero nadie sabe qué precio le pondrán y si el productor puede afrontarlo.”
Y para el corriente año la provincia de La Pampa aplicará la ley del Bosque Pampeano que exigirá la limpieza de las picadas en los campos.


