Niegan casos de trata de personas en La Adela

(NOTI-RIO) El propietario del cabaret que fue allanado por la Policía Federal de la provincia de La Pampa semanas atrás, Gustavo Daniel Langhoff manifestó que nada tiene que ver con la trata de personas como fue acusado, que investigaba el Juzgado Federal de Santa Rosa, a cargo del juez Pedro Zabala.

El responsable del local nocturno instalado sobre ruta 22, esta radicado en la zona desde hace más de un año y medio, como así también parte de las seis mujeres, y mantienen domicilios de La Adela (La Pampa)

Como se recordará  La Policía Federal realizó allanamientos en la madrugada del sábado 13 de octubre, en un domicilio de La Adela, donde cuatro mujeres de nacionalidad Paraguayas y dos dominicanas estarían siendo obligadas a prostituirse en el local en jurisdicción de Río Colorado.

En el operativo intervinieron personal de la Delegación  de la Policía Federal de Santa Rosa, con el Equipo de Abordaje e Incidentes Críticos de la Policía de La Pampa (EDAIC), la Dirección Nacional de Migraciones, la AFIP-DGI y  la Subsecretaría de Políticas de Género. El hombre había quedado detenido y acusado del delito de trata de personas.

“Acá no existió jamás la trata de personas, nunca se obligó ni se amenazo a nadie, durante más de un año que estoy en la zona, tengo semanalmente inspecciones de la policía como de la municipalidad y nunca se encontraron con ningún problema” dijo Langhoff

Mientras que algunas de las mujeres involucradas en las investigaciones manifestaron su enojo en el trato que se les dio en la capital pampeana “Nos cerraron bajo llave, no nos dejaron hablar con nuestros familiares y después de declarar nos dejaron abandonadas a la buena de Dios en Santa Rosa” comentó una de las demoradas y agregó “No pudieron pagarnos 118 pesos que salía el pasaje para volver y tuvimos que regresar a dedo”

El documento presentado y firmado por el juez Zabala dice que de las declaraciones testimoniales de las presuntas victimas, el domicilio donde viven tiene libre acceso y al momento del allanamiento se encontraba abierto.

Que nunca fueron obligadas a cumplir horario o realizar determinadas tareas dentro o fuera del local y que tenían comunicación fluida con sus familiares fuera del país, donde también les enviaban dinero. A su vez varias de las mujeres formaron vínculos y conocen las actividades que realizan.

Explicaron la contabilidad de lo que iban trabajando en las “copas”, algunas de ellas utilizan pulseras y otras anotaciones en planillas.

Mientras que en la resolución desde el juez Pedro Zabala ,declaro la incompetencia del juzgado en la razón de la materia y para continuar la investigación y declinar la misma  al juzgado de instrucción 30 del poder judicial de la provincia de Río Negro

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