La cuarta audiencia del juicio oral por el crimen de Carlos Soria transcurrió con el testimonio de amigas de Susana Freydoz, y de un amigo del matrimonio, quienes abonaron las situaciones de celos y sospechas de infidelidad de parte del ex gobernador, cuestión que tenía “obsesionada” a la ex esposa.
Las amigas más cercanas de Freydoz relataron ante el tribunal diversas situaciones vividas a lo largo del último tiempo, en donde habrían abundado situaciones de celos y control de la mujer hacia Soria, incluso respecto a la relación del mandatario con su entorno femenino.
La empleada doméstica del matrimonio, Lilia Cárdenas, también resaltó que Susana Freydoz venía bebiendo en aumento bebidas alcohólicas, específicamente vino blanco, además de otras situaciones de trastornos en su conducta y el consumo de fármacos sin ningún tipo de prescripción médica.
También relató otros aspectos del trabajo diario que realizaba en la casa de los Soria, y que habían motivado su alerta en su momento sobre esos cambios de comportamiento.
Entre las amigas que declararon estuvieron Elsa Romagnoli, Stella Maris Bonet, y Elena Pereyra de Muller, quienes relataron al tribunal situaciones de la personalidad de Freydoz, de las sospechas de infidelidad e incluso dieron detalles de aspectos de esa relación matrimonial que se fueron dando cada vez con más asiduidad en el ùltimo año.
El médico Edgardo Peakock fue el otro testigo en declarar, quien fue consultado sobre la existencia de una infidelidad por parte de Soria, y sobre cómo se daba la relación entre su amigo de la infancia y su esposa, hoy imputada por el crimen. Sostuvo que nunca Soria hizo una confesión al respecto, pero había dejado entrever quizás una relación sin dar nunca especificaciones.
Para el miércoles, en la continuidad de las audiencias, se espera el testimonio de los médicos y demás profesionales que tuvieron un primer contacto con Freydoz horas después del hecho, quienes darán un panorama sobre cómo la encontraron desde el punto de vista de la comprensión de lo ocurrido esa madrugada del 1 de enero.