Buscaría “correr” al peronismo con más kirchnerismo. La Cámpora en Río Negro se mantiene equidistante en la interna 22-08-2012
En las últimas horas arreciaron las versiones sobre el entramado político que intentaría el gobernador Alberto Weretilneck una vez sorteada la crisis política del Frente para la Victoria, con el resultado que fuera tras la reunión del peronismo del próximo viernes en Viedma.
La más extendida ayer señala un giro del mandatario hacia la izquierda. Correr al peronismo con más kirchnerismo de la mano, entre otras agrupaciones políticas, de La Cámpora y el Movimiento Evita, ambas con representación parlamentaria.
El gobernador se aseguraría así un anclaje nacional con llegada segura y ágil a la Casa Rosada, que perdería en caso de no recomponer su relación con el senador Miguel Pichetto, valiosísimo gestor de las demandas rionegrinas en Balcarce 50.
El máximo referente de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque sería la nueva llave de identificación que Weretilneck intentaría con el Gobierno nacional.
Sin embargo, nada sería tan fácil para el mandatario. Días atrás, Larroque se habría reunido con Pichetto y le habría asegurado que mantendría distancia del conflicto político rionegrino, él y los exponentes camporistas en Río Negro.
En la Legislatura rionegrina el referente de la agrupación kirchnerista es Martín Doñate. Este joven legislador es oriundo de Luis Beltrán, donde fue concejal hasta el año pasado. Es el líder de La Cámpora en la provincia. Hasta aquí se mantuvo, tal como habría prometido Larroque a Pichetto, equidistante de las partes en conflicto.
“Vamos a mantenernos al margen hasta que la Presidenta de la Nación dé algunas señales”, dijo a Noticias ayer otro referente K identificado con la agrupación juvenil.
Luz de giro
El posible giro a la izquierda de Weretilneck dejaría desairados a los agrupados en la derecha radical, como Bautista Mendioroz, quien ha tenido como referentes políticos últimamente a Ricardo López Murphy, Ernesto Sanz o Lilita Carrió, y ha hecho de su oposición al kirchnerismo un argumento con el que, por ejemplo, enfrentó a César Barbeito en la interna para dirimir el candidato a gobernador de la Concertación en marzo del año pasado.
En ese presunto guiño al progresismo, el gobernador podría avanzar sobre determinaciones sobre su gabinete que oficiarían de profundización en su identificación con lo más progresista del Gobierno nacional, por ejemplo, redefiniendo el rol del vicepresidente del Frente Grande, Marcelo Mango, en un ministerio más político como el de Gobierno o la secretaría general de la Gobernación, ocupados hoy por dirigentes como Hugo Lastra y Julián Goinhex, cuyos entusiasmos por el gobierno K no son nada apasionados.
En ciertos círculos gubernamentales se señala que en los próximos días podrían haber novedades en el Gabinete W. El gobernador esperaría la reunión del PJ del viernes, evaluaría los resultados y recién después movería piezas.
Todo es especulación, como otras veces.
Silvia Horne, del Movimiento Evita, Susana Dieguez, Ricardo Arroyo y Beatriz Contreras del Frente Grande son algunas referencias parlamentarias de la centro izquierda e identificados con Cristina Fernández, que acompañarían a Weretilneck en la etapa post-crisis del Frente para la Victoria.