Las autoridades del hospital evitaron hablar del tema, y anunciaron que distribuirán un comunicado
El hospital Aníbal Serra brindará recién mañana información oficial acerca del bebé que nació en sin brazos el último martes, cuyos familiares reclaman explicaciones y anticiparon que presentarán una demanda legal.
Sandra Montero Espinoza, quien está cargo de la dirección del establecimiento debido a que su titular, Mercedes Iberó, no se encuentra en la ciudad, expresó que distribuirán un comunicado de prensa en el que se referirán al tema.
Espinoza se abstuvo de dar mayores precisiones respecto al tratamiento del caso y si se inició una investigación para determinar posibles responsabilidades. Insistió en que toda la información estará contenida en esa gacetilla.
Hoy el silencio reinó entre las autoridades hospitalarias. Varios medios de prensa intentaron acceder a la versión del establecimiento, pero de manera infructuosa.
Según informó un empleado por una emisora radial, durante la mañana se produjeron reuniones en las que se habló del chiquito, pero aclaró que no podía aportar mayores detalles.
En tanto, en la sede del Ministerio de Salud de Viedma el hecho tuvo gran repercusión. De hecho el titular de la cartera, Norberto Delfino, mantuvo un encuentro con sus colaboradores y jefes de distintas áreas, en las que entre otros se abordó el episodio.
Así lo confirmó la flamante secretaria de Salud, Liliana Andaloro. “Todavía no podemos informar nada porque en estos momentos estamos entrando a la reunión”, le explicó la funcionaria a este medio.
No obstante, sostuvo que están enterados del suceso debido a la trascendencia periodística que tomó en las últimas horas.
Posteriormente Noticias llamó a Andaloro para conocer las acciones que podría tomar el Ministerio, como se había acordado.
Pero misteriosamente, tras las presentaciones de rigor, el teléfono de la funcionaria perdió señal, hasta que se cortó la comunicación.
Inmediatamente el aparato dio apagado.
El nacimiento del bebé, que se llama Máximo, sin sus extremidades superiores provocó una gran conmoción en esta localidad.
Su joven papá, Mauricio Linares, y Mónica, su tía, lo hicieron público con muestras de indignación y dolor.
El muchacho aseguró que su esposa, Damaris Sequeira, se hizo los controles médicos de rigor incluidas las ecografías, pero que nunca la médica que la atendió le manifestó que el nene padecía una malformación.
Aseveró que la última ecografía fue el 27 de agosto, cuando detectaron que era un varoncito.
“Quiero que no le pase a nadie más, hay muchas embarazadas que se atienden en el hospital”, sostuvo el padre de la criatura.